15 de noviembre de 2019, 4:12:41
Nacional


Ana Julia Quezada reconoce que quiso hacer creer al padre de Gabriel que el niño seguía vivo



Según informa este miércoles el diario 'El Mundo', la autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz, la dominicana Ana Julia Quezada, dijo en su declaración a la Guardia Civil que dejó la famosa camiseta del crío junto a una depuradora para confundiur y para que su entonces pareja, Ángel Cruz, padre del niño, "creyera que estaba vivo, para darle esperanza y no hacerle daño".

Ana Julia también declaró que, según su versión, la relación con el niño era "buena", y no mala, como se había asegurado como posible móvil del crimen confesado. También sostuvo su versión sobre cómo Gabriel acabó en la finca donde murió: cuando el niño quiso ir a jugar a la casa de sus primos tras comer el 27 de febrero en la casa de la abuela de éste en Las Hortichuelas, éste se puso a jugar con un palo, como si estuviera aburrido, mientras hacía tiempo. Entonces, Quezada le ofreció mejor ir a la finca de Rodalquilar donde iba a pintar, trasladándole en coche. Lo hizo prometiéndole que, después, le volvería a traer a Las Hortichuelas para jugar con sus primos.

Es entonces cuando comenzó a achacar al niño una actitud de mal comportamiento y ofensiva hacia ella, llamándola "negra fea" y que se "fuera a Santo Domingo", en referencia a su lugar de origen. Sostuvo también la explicación de que al querer taparle la boca forzajearon y que accidentalmente provocó su fallecimiento. Tras ese supuesto desenlace, distinto a la versión policial, que apunta al homicidio premeditado, se quedó un tiempo pensando y ante el "bloqueo", eligió la opción de esconder el cuerpo y más tarde participó en la búsqueda del niño como si nada hubiera pasado.

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