20 de septiembre de 2019, 14:20:10
Ocio


Amy Winehouse, un repaso completo a su discografía

Por Sergio Ariza Lázaro

Se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Amy Winehouse, esa cantante que volvió a poner el soul de moda y que fue pasto de los buitres de la prensa amarilla por vivir su vida como le dio la gana. Así que olvídense del personaje y vamo a hablar de la espléndida artista a la que apenas le dio tiempo para ver editados dos discos en vida, repasando su exigua discografía, incluyendo el póstumo 'Lioness: Hidden Treasures'.


Frank (2004)

Su debut llegó antes de saltar a las primeras páginas, antes de convertirse en un personaje y, por eso, muchos lo ven como el disco que mejor nos deja ver a la verdadera Amy, pero creo que, con sus muchos aciertos, no se puede considerar que este buen disco esté a la altura de la gran obra maestra que vendría después, 'Back To Black'. 'Frank' (llamado así en homenaje a Sinatra, haciendo un juego de palabras entre su nombre y la franqueza de las letras en primera persona de Amy) es el disco en el que más se puede ver la huella del jazz en su música. Aunque más que de jazz habría que hablar del Tin Pan Alley y de los crooners que cantaron ese repertorio. Esto no tiene nada que ver con Coltrane o Mingus, la influencia en Amy es de los estándares pop de los 30, 40 y 50 que su padre cantaba de joven, y cantantes como el propio Sinatra o Dinah Washington, no es de extrañar que haga una versión del 'There Is No Greater Love'. Por esta parte el disco nos enseña a una gran cantante, no con una voz privilegiada, sino con mucha personalidad, con un fraseo propio que la aparta del rollo académico tipo 'Operación Triunfo'. Pero donde se ve la verdadera promesa es en las canciones con más soul escritas por la propia Amy, como 'Stronger than me' con la que ganó el prestigioso premio Ivor Novello, la espectacular 'Fuck Me Pumps', sobre la que, con una base cercana al hip-hop, saca todo su vitriolo contra las cazafortunas o la desesperada 'I heard love is blind', con una progresión de acordes cercana al Tin Pan Alley y una letra que ya nos deja ver lo pasional que puede ser Amy en sus relaciones: "You left me here alone, I drank so much and needed to touch/Don’t overreact, I pretended he was you/ You wouldn’t want me to be lonely.". En resumen un disco notable pero lejos de los esplendores que asomaban a la puerta de la esquina.



Back To Black (2006)

Entre la aparición de 'Frank' y la de 'Back to black' Amy Winehouse conoció y comenzó una relación con Blake Fielder-Civil. Una relación tormentosa y apasionada que sacó lo mejor de Amy. Su primera ruptura, poco antes de comenzar a grabar este disco, la inyectó con una increíble fiebre creativa de la que nacerían las mejores, y más recordadas, canciones de su carrera. Como ella misma reconocería después de grabado: "La música soul requiere coraje. Lo escribí todo. Hasta los sentimientos que no quería reconocer". En la canción titular lo dejaba claro: "Solo dijimos adiós con palabras / Yo morí cientos de veces / Tú regresas a ella / Yo regreso a nosotros". Este es un disco totalmente personal, la crónica de una relación al borde de un ataque de nervios, un 'amour-fou' que marcaría a la artista para siempre. Musicalmente se olvida del jazz-pop y encuentra inspiración en los grupos de chicas de principios de los 60 y en la Motown. Para conseguir ese sonido ficha a los Dap-Kings de Sharon Jones y los productores, Mark Ronson y Salaam Remi, dulcifican el dolor de Winehouse con algodón de azúcar y un sonido retro absolutamente delicioso. Winehouse se vuelve a lucir vocalmente pero, esta vez, suena todavía más propia. Fue el momento en el que se encontró a sí misma, incluida su poderosa imagen personal que la veía aparecer como la réplica blanca, y tatuada, de Ronnie Spector de las Ronettes. Nuevamente, una chica mala con los mejores estribillos y la mejor banda posible. Cualquiera de sus cinco sencillos, 'Rehab', 'You Know I'm No Good, 'Back to Black', 'Tears Dry on Their Own' y 'Love Is a Losing Game' podría aparecer en una compilación de las mejores canciones del siglo XXI, pero es que el resto del material, con canciones como 'Me & Mr Jones' o 'Just Friends', no demerecía en absoluto. Una verdadera obra maestra.



Lioness: Hidden Treasures (2011)

El éxito de 'Back to black' fue tan brutal como inesperado, de la noche a la mañana se convirtió en una estrella y su salvaje vida se vio expuesta al público por los carroñeros habituales. Durante los siguientes años Winehouse apareció en las noticias por sus peleas con Fielder-Civil (con el que se casó y que terminó en la cárcel) o sus espantadas en los conciertos más que por su música. Cuando murió el 23 de julio de 2011 pocos pudieron decir que les había sorprendido. A pesar de que no llegó a grabar el esperado tercer disco, sí que dejó algunas cosas interesantes. Tras su muerte Ronson y Remi bucearon entre lo más destacado que quedaba por publicar y sacaron este disco, 'Lioness: Hidden Treasures'. Está lejos de ser indispensable pero es una buena adquisición para los seguidores más fieles de Winehouse. Los momentos más destacados llegan con 'Our day will come', un descarte de 'Frank' que es mejor que algunas de las canciones que aparecen en ese disco, su famosa versión del 'Valerie' de los Zutons, que es lo mejor post 'Back to black' de su carrera y su dueto con Tony Bennett en 'Body & Soul' que es una de las últimas cosas que grabó antes de morir. Su cuerpo ya estaba derrotado desde hacía mucho pero Amy seguía teniendo mucha alma...

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.diariocritico.com