24 de abril de 2019, 9:47:21
Ocio


Los 20 mejores discos de 2018

Por Sergio Ariza Lázaro

Como cada año con el fin del año llega el tiempo de las listas y los repasos. Desde Diariocrítico volvemos a apuntar a una afición en la que nunca están todos los que son pero en la que sí son todos los que están, o al menos se intenta. Tras repasar las mejores canciones llega el turno de los discos, en un año protagonizado por las mujeres, tanto a nivel social como musical, en el que el eclecticismo vuelve a triunfar por delante de cualquier género en particular y la protesta se ha pasado a la pista de baile. (Vea aquí los mejores discos de 2017 / 2016 / 2015 / 2014 / 2013 / 2012 / 2011 / 2010)


20. Noname – Room 25

En un año dominado por las mujeres, tiene su lógica que el mejor disco de rap del año (por un pelo eso sí, ante Pusha T) lo haya hecho Noname, la excelente rapera salida de las calles de Chicago, con las bendiciones de Chance The Rapper. 'Room 25' está centrado en su salida de la Ciudad del Viento y su llegada a Los Ángeles tras la ruptura de su primera relación, su 'flow' natural está construído sobre instrumentos y no 'samples' lo que le da al conjunto un sonido cercano al 'neo-soul', un disco cálido y agradable que acaricia el alma.

19. Khruangbin - Con Todo El Mundo

Khruangbin es un trío de música primordialmente instrumental que tiende puentes entre continentes con una música, en la que la psicodelia se da la mano con el funk tailandés y pequeñas melodías se intercalan con solos de guitarras atmosféricos. Es un disco para relajarse y descansar, como si alguien te llevara de viaje por un lugar exótico que te resulta extrañamente familiar.

18. Car Seat Headrest - Twin Fantasy

Will Toledo comenzó su carrera apegado a la ética del 'hazlo tú mismo' e intentando sacar la mayor cantidad posible de canciones en el menor tiempo posible. Para el momento en el que editó Twin Fantasy en 2011, tenía 19 años y había publicado 6 discos. Una verdadera barbaridad en la que había cosas buenas y cosas no tan buenas pero que dejaban ver un compositor con un tremendo futuro por delante. Esto se concretó con su fichaje por el mítico sello Matador, donde pubicó en 2016 Teens Of Denial que le convirtió en algo así como 'the next big thing' en el rock independiente. Pero para su continuación Toledo ha decidido mirar atrás y volver a grabar, ahora con una banda y mejores medios, las canciones de 'Twin Fantasy'. El resultado es magnífico y mejora en mucho aquella medio maqueta del 2011 sacando el brillo necesario a canciones tan grandes como 'Sober To Death', 'Bodys', 'Cute Thing' o 'Beach-Life-In-Death', que demuestran lo excelente letrista que es, sacando oro al tópico más recurrente de la historia del pop, una relación rota, y juntándolas con algunos estribillos irresistibles.

17. Spiritualized - And Nothing Hurt

Jason Pierce ha conseguido con el octavo disco de Spiritualized sacar una obra que puede que sea el segundo mejor de su carrera, tras el excelente 'Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space' de 1997. Es un disco lleno de arreglos lujosos, como ese vals psicodélico que lo abre, y algunas de las mejores composiciones de su carrera como 'I'm Your Man' o esa preciosidad llamada 'Let's Dance'. Es también su disco más tierno y humano, demostrando que Pierce ha sabido madurar a la perfección.

16. Ty Segall - Freedom's Goblin

El rock ha dejado de ser la música más popular y las guitarras están fuera de las listas de venta (a excepción de alguna vieja gloria) pero eso no significa que haya muerto (a pesar de que muchos sigan empeñados en afirmarlo). Miren si no a Ty Segall, sacando varios discos al año y demostrando que todavía se le puede sacar mucho partido al género. Mezclando todas las influencias posibles del género, desde el rock clásico al noise, del punk al glam, del indie al metal, Segall sigue pensando (como yo mismo que el rock no está muerto sino que sigue de parranda). Y lo más importante es que sigue teniendo las canciones para demostrarlo, desde el clasicismo Stone en 'Fanny Dog' a la psicodelia de 'Rain', del potente riff de '5 ft tall' a su continuada su historia de amor con Marc Bolan y T. Rex (algo nada sorprendente para alguien que ha grabado un disco llamado Ty Rex) en 'My Lady's On Fire'.

15. Idles - Joy As An Act Of Resistance

Idles ha insuflado vida a las guitarras, con un disco punk abrasivo y positivo, en el que se muestran a favor de la inmigración y en contra del Brexit, a favor de la igualdad y en contra de los integristas ("meto a los homófobos en ataúdes"), todo ello con una serie de salivazos salvajes y vigorosos como 'Colossus' o 'Danny Nedelko' perfectos para tararear a grito pelado.

14. Kamasi Washington - Heaven & Earth

Que Kamasi Washington es lo mejor que le ha pasado al jazz en el siglo XXI no es una noticia nueva a estas alturas de la película. El saxofonista sigue sacando discos monumentales (tanto en calidad como en duración) como Heaven & Earth, dividido en dos partes de más de una hora de duración cada una. Un disco que se abre con el funk de 'Fists Of Fury', una espectacular versión del tema principal de la película de Bruce Lee y que alcanza sus mejores momentos en la parte 'celestial' del mismo, que se abre con la calmada belleza de 'The Space Travelers Lullaby' y continúa con la hipnótica 'Street Fighter Mas' hasta llegar el broche perfecto con 'Will You Sing'.

13. Rolling Blackouts Coastal Fever – Hope Downs

Una de las mejores noticias del año ha sido la aparición de estos treintañeros australianos que traen a la memoria las esencias de los primeros R.E.M. y de sus compatriotas The Go-Betweens, guitarras 'jangle' y melodías tarareables para uno de los mejores debuts del año.

12. Courtney Barnett – Tell Me How You Really Feel

Otra australiana con gusto por las guitarras y las melodías más memorables, a las que suma sus perspicaces letras. Su debut es uno de los mejores discos de lo que llevamos de década, así que por comparación este segundo esfuerzo pareció un pequeño resbalón. Pero tras varias escuchas te das cuenta de que ningún disco que cuente con canciones como 'Need a little time', Nameless, Faceless', 'City Looks Pretty', 'Charity' o 'Crippling Self-Doubt and a General Lack of Confidence' puede ser considerado otra cosa que no sea un acierto.

11. Father John Misty - God's Favorite Customer

Josh Tillman se quita la careta de Father John Misty y continúa su fiebre creativa tras los excelentes 'I Love You Honeybear' y 'Pure Comedy'. Si a esos dos se les podría poner el título (sobre todo al primero) de los discos nupciales sobre su relación con su mujer este 'God's Favorite Customer' es la resaca tras la noche de bodas, el despertar en un hotel preguntándose por qué todas las personas creen estar viviendo la historia de amor más grande jamás contada. Supuestamente Tillman compuso el disco tras retirarse a un hotel a pasar su primera crisis conyugal durante un par de meses, la paranoia de Mr Tillman, a pesar de la ironía y el ingenio habituales nos pongan una sonrisa, parece bastante más grave de lo normal. A lo mejor deberíamos preocuparnos como Jason Isbell, eso sí, más allá de su salud mental, su energía creativa sigue imparable y con estas 10 nuevas canciones nos vuelva a recordar que es lo más parecido que vas a encontrar si mezclas la (mejor) música del Elton John de primeros de los 70 con las letras del Randy Newman de la misma época.

10. Arctic Monkeys - Tranquility Base Hotel & Casino

Nada queda en Tranquility Base Hotel & Casino de la banda que firmó el excelente Whatever People Say That's What I'm Not 12 años atrás. Y eso está bien, porque hace 12 años Alex Turner era un post adolescente que solo quería ser uno de los Strokes y ahora es una estrella con más de 30 años a sus espaldas. Así que ha decidido ponerse el traje de decadente 'crooner' de Las Vegas y sacarse de la manga un disco que suena más a aventura solitaria que a esfuerzo grupal. Tranquility Base Hotel & Casino no es el mejor disco de los Arctic Monkeys pero tampoco es el peor (y eso ya es decir algo), además es el disco que querían hacer y no el que otros querían que hiciesen. Al igual que gana con las escuchas ganará con los años, colgándole el título del disco de culto, o maldito, de la banda.



9. Kali Uchis – Isolation

Kali Uchis puede ser considerada algo así como la nueva Amy Winehouse, solo hay que escucharla derrochar clase en 'Flight 22', 'Feel Like A Fool' o el cierre con 'Killer', canalizar el P-Funk de George Clinton en 'After The Storm', con la inestimable ayuda de Bootsy, o subir la temperatura con las tórridas 'Gotta Get Up' o 'Your Teeth On My Neck' pero es que su rango va mucho más allá del retro y no duda en dejarse acompañar por Damon Albarn en la notable 'In My Dreams' o Jorja Smith en 'Tyrant'. Puede que el disco se llame 'Isolation' pero la colombiana no puede estar mejor acompañada. Una otra prueba más del excelente estado del soul y el R&B en el siglo XXI.



8. Christine and The Queens - Chris

El segundo trabajo de Héloïse Letissier y los suyos es una irresistible colección de canciones en las que la cantante se ha parapetado bajo el 'alter ego' masculino que da nombra al disco. Pegadizas canciones pop, que rinden tributo a los hermanos Michael y Janet Jackson, se mezclan con referencias a la identidad sexual en un disco pensado para la pista de baile.



7. Beach House - 7

Tras los magistrales 'Teen Dream' y 'Bloom', 'Depression Cherry' y 'Thank Your Lucky Stars' parecieron un pequeño traspiés, '7' sirve como una especie de reválida que se sitúa a la altura de aquella mágica dupla. Victoria Legrand y Alex Scally vuelven a sacar magia de su ensoñadora fórmula, buscando nuevos terrenos en el camino sin abandonar una cierta familiaridad, puede que '7' sea un poco más oscuro y denso que pasadas entregas pero sigue siendo perfecto para visitar ese extraño paraíso del que hablaban en el pasado.



6. U.S. Girls - In A Poem Unlimited

En un año en el que el feminismo y el movimiento MeToo han sido la principal noticia, 'In A Poem Unlimited', podría ser su perfecta banda sonora. Escierto que Meg Remy lleva hablando de estos temas desde hace varios años pero, hasta ahora, no había conseguido encontrar unas canciones tan absoulatemente adictivas. Melodías irresistibles sobre bases bailables que tratan temas como la violencia machista o el uso de drones para matar gente. En los tiempos de Trump y Harvey Weinstein es normal que estemos 'Mad As Hell' (aunque sea realmente una canción sobre Obama). Eso sí, desde 'Rock The Casbah', no se veía liderar una protesta desde la pista de baile.



5. Parquet Courts - Wide Awake!

A Parquet Courts se les tenía como una especie de Pavement pasados por el punk así que con este 'Wide Awake!' la banda invitó a Danger Mouse a sacarles de su zona de confort. Algo que ha logrado sin perder la esencia de la banda, los arrebatos punk siguen siendo irresistibles como en ‘Total Footbal’ y la inmediata 'Almost Had to Start a Fight/In and Out of Patience', pero pocos podrían haber imaginado a los hermanos Savage tocando funk de Nueva Orleans como en la canción titular. Las sorpresas no acaban ahí, 'Freebird II' puede ser la canción más emocionante de su carrera y 'Mard Grass Beads' podría pasar por su particular 'Range Life'.



4. Kacey Musgraves - Golden Hour

Kacey Musgraves se había convertido en la nueva favorita de la música country pero cuando se dijo que su caurto disco se apartaría algo de la fórmula Nashville para buscar un sonido más pop, muchos se temieron un nuevo caso Taylor Swift. No ha sido el caso, 'Golden Hour' mezcla a la perfección pedal steels y mandolinas con el vocoder en la gigantesca 'Oh What A World', una absoluta belleza. El disco se abre con 'Slow Burn' una canción tan buena que podría haber aparecido en alguno de los clásicos de Neil Young de principios de los 70 pero, incluso, cuando en 'High Horse' se mete directamente en la discoteca, lo hace con una clase tremenda, además de repartir bastante leña a ese Trump que se cree John Wayne y ni siquiera llega a Ronald Reagan...



3. Rosalía - El Mal Querer

No ha habido en todo el siglo XXI un disco del que se hubiera hablado más en España antes de su aparición. Que si apropiación cultural, que si 'hype', que si campaña publicitaria, que si la nueva Lola Flores, que si revolución o estafa... Pero las gigantescas expectativas se vieron recompensadas de sobra con un disco de esos que se recordarán durante muchos años. Da igual que venda millones o fracase miserablemente, si la escuchan en Times Square o si Jools Holland no la vuelve a invitar a su programa. Lo que cuenta es el producto y no las cifras que este consiga. Eso sí, 'El Mal Querer' lo tiene todo para contentar a todo el mundo menos a los más cerrados de mente y oídos, demostrando que se puede hacer música en castellano con potencial para ser escuchada más allá de los Pirineos y con mucha más enjundia que 'Despacito' o cualquier cosa perpetrada por Enrique Iglesias. >> Leer la crítica completa



2. Mitski - Be The Cowboy

Posiblemente el disco que más veces he escuchado este año, Mitski Miyawaki no ha hecho un disco sino un doctorado sobre cómo escribir canciones pop. 14 miniaturas de unos dos minutos de duración con melodías irresistibles y unas letras que nos van presentando varios personajes de distintas mujeres lidiando con la soledad a su manera. Desde la desesperada llamada de socorro de 'Nobody', a esa esposa desesperada que se agarra con uñas y dientes (sobre todo dientes, como la Pantoja) a su triste matrimonio. Pero sin olvidarse de esa otra que se arregla antes de quedar con un ex solo para verse derrotada tras una sonrisa ("'Cause nobody butters me up like you, and nobody fucks me like me") o la de esa otra adicta a las relaciones tóxicas ("It's just that I fell in love with a war, Nobody told me it ended"). Lo mejor de todo es que puedes escuchar estas 14 piezas sin entender una sola palabra de inglés y que te resulten igualmente fascinantes.



1. Janelle Monae - Dirty Computer

Este disco se abre con Monae cantando las palabras que le dan título y en ese mismo momento entran unas armonías celestiales por parte del hombre que inventó las armonías celestiales, Brian Wilson. Si eso no es ganarte desde el primer segundo… Claro que Wilson no es el único gigante de la música que da su aprobación al enorme talento de Monae. Y es que una de las últimas cosas en las que estuvo trabajando Prince antes de morir fue en este disco de la que consideraba su sucesora, canciones tan grandes como Make Me Feel o Screwed no hacen sino confirmarlo. También aparece Stevie Wonder para repartir sabiduría. Pero más allá de las apariciones estelares, Dirty Computer es la confirmación de Janelle Monae como una de las artistas más importantes de los últimos años, demostrando que puede rapear con la misma facilidad que cantar (o actuar) y que su batidora de estilos sigue siendo totalmente personal, el cuarteto final de canciones, 'I Like That', 'Don’t Judge Me', 'So Afraid' y 'Americans' (con otro guiño al Prince de Let’s Go Crazy) es absolutamente ganador. Líricamente es, volviendo a Prince, uno de los discos que más se acerca al signo de los tiempos, haciendo suyo el eslógan contra Trump "this pussy grabs back" y lanzando un alegato a favor de los diferentes y los oprimidos. 'Dirty Computer' no es un disco cojonudo, es un disco vaginudo...

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