21 de noviembre de 2019, 21:19:02
Opinión


¿Se respetan los Derechos Humanos en España, en Europa y en el mundo?

Por Bernardo Rabassa


Me refiero al cumplimiento del texto de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 que está inspirado en el texto de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. La Declaración Universal de Derechos Humanos fue adoptada por la tercera Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948 en París. Sin embargo, no se viene aplicando en todos los países especialmente debido a la globalización de un lado, de otro por la oposición principal de Washington, aunque fue el Presidente Roosevelt, y su mujer Eleonora quienes lo pusieron en marcha ante el horror de la 2ª guerra mundial y por países sobre todo en África, sumidos en guerras interminables de poder de tipo étnico y genocida. Son precisamente los 5 miembros con capacidad de veto del Consejo de las Naciones Unidas, quienes se niegan a que sus ciudadanos puedan ser juzgados por el Tribunal Internacional de derechos humanos. La Corte Internacional de Justicia (CIJ, también llamada Tribunal Internacional de Justicia) es el principal órgano judicial de las Naciones Unidas. Fue establecida en 1945 en La Haya (Países Bajos), siendo la continuadora, a partir de 1946, de la Corte Permanente de Justicia Internacional.

Los procesos de globalización y de desarrollo tecnológico que afectan a España sobre todo en los que concierne a la privacidad, aún con las oportunidades y dificultades que cabe apreciar en los mismos, se vienen caracterizando por la generalización de prácticas empresariales y modelos gerenciales al uso en las economías principales. Sin embargo, las legislaciones que en tales economías han tratado de acomodar sus prácticas a los códigos de derechos humanos y sociales no se replican, cuando es el caso, con la misma intensidad y semejanza que las estrategias productivas. Es más, a medida que aumenta el deterioro que se aprecia en el seguimiento de la Declaración de Derechos Humanos de hace 70 años, se hace más patente el distanciamiento en las nuevas prácticas sociales y en los magros avances de las regulaciones laborales, como se puede constatar al ver la discreta aplicación de los Principios Rectores de Empresa y Derechos Humanos (proteger, respetar y remediar). Ese tenue seguimiento es, por desgracia, muy superior al que se aprecia cuando cabe referirse al cumplimiento de las resoluciones de organismos multilaterales y de los tribunales de justicia supranacionales. A lo que habría que sumar el que hay numerosos mandatarios que no tienen reparo en alardear del no seguimiento de tales resoluciones.

De ahí que convenga repensar en qué situación se encuentra la aplicación de la Declaración aprobada en París en 1948, o de otras subsiguientes que quisieron desarrollarla para determinados ámbitos geográficos, como es la Unión Europea. O considerar lo que supone para el presente y el futuro el que en otras áreas del planeta se haga caso omiso de las resoluciones del Tribunal Penal Internacional, con lo que ello significa de conculcación de los derechos humanos fundamentales. Para ello ayer asistí organizado por el club de Roma e invitado por su secretaria Charo Estrada, al ciclo de la nueva globalización titulado de las paradojas a las dificultades de hoy, en el que intervinieron Cristina Manzano directora de ES Global, Federico Mayor Zaragoza, Presidente de la Fundación Cultura de Paz, Emilio Menéndez del Valle. Eurodiputado y embajador de España. D.ª Borislava Djoneva, Analista Política y de derecho internacional , moderados por José Manuel Morán Vicepresidente del Capitulo Español del Club de Roma

Tal reflexión no puede hacerse, además, al margen del nuevo marco de derechos a definir y que viene obligado por los dos vectores de cambio global que son la digitalización de la vida social y económica y las exigencias de la sostenibilidad. Ya que ambos procesos encierran riesgos que inciden directamente en la calidad de vida de las personas, en las consecuencias para su dignidad y en la preservación, o no, de unas condiciones que hagan viable la convivencia y el adecuado legado para las próximas generaciones.

Son según Menéndez los delitos mas graves, los de lesa humanidad, genocidio, limpieza étnica y la agresión territorial, que se dan sobre todo en África aunque en España el tema de Cataluña de parte de los independentistas, se esta rozando peligrosamente el respeto a los derechos humanos de los catalanes no independentistas, empezando ya a verse episodios de violencia o de apelación imaginativa a temas tan violentos como la guerra de Eslovenia.

Según Borislava Djoneva, el problema es el control de nuestra privacidad que deja de tenerse a través de la tecnología que permite guardar nuestros datos e incluso nuestra imagen a través de cámaras de vigilancia.

Federico Mayor Zaragoza, como antiguo director General de la Unesco se refirió especialmente, a la reducción del multilateralismo democrático en el mundo, especialmente a través de la creación de algoritmos que permiten cierto grado de esclavitud de los ciudadanos a los Estados, lo que limita los procesos de igualdad, bien es verdad que ha avanzado mucho en occidente por el nuevo papel de la mujer conquistando derechos, lo que se ha extendido a otras minorías como la LGTBI, diciendo que no hay que dormirse pues los grandes conglomerados o los estados como Usa o China, tienden a abusar de su poder en detrimento de las libertades ciudadanas. Insólito ha sido por no dormirse el caso de Nelson Mandela en Sudáfrica consiguiendo un estado democrático, o de Gorbachev en las URSS consiguiendo derribar el muro y terminar con la guerra fría. También esta el problema del hambre con millones de personas con hambruna. Parecía que Obama y Papa Francisco habían inaugurado una nueva época cuando aparece Trump contrario y a favor de las armas, y en Europa mas de seis mil personas migrantes mueren en el mar. Seremos 9000 millones de humanos en 2050 y es preciso si es necesario rebelarse para conseguir que se respeten los derechos humanos a través de la alimentación y de la educación.

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