16 de septiembre de 2019, 12:52:27
Nacional


Jordi Sànchez sobre el 20-S: "No hubo ningún asalto" a la Consejería de Economía

> El ex presidente de la ANC ha minimizado los daños de las protestas del 20-S aunque asegura condenarlos
> Sànchez niega la violencia ciudadana el 1-O y responsabiliza a la Guardia Civil y a la Policía Nacional


El ex líder de ANC, Jordi Sànchez también se ha declarado "preso político" al comienzo de su declaración en el juicio del procès, aunque sí ha respondido a las preguntas de la Fiscalía y la Abogacía del Estado. Ambas acusaciones se han centrado en los incidentes de los días 20 y 21 de septiembre en la Consellería de Economía durante los registros previos al referéndum del 1-O. Sànchez ha condenado el "destrozo" de vehículos de la Guardia Civil, y ha reconocido que no pidió permiso para subirse al coche de la Benemérita pero sí le comunicó su intención al teniente, que accedió a que subiera para desconvocar la protesta.


El ex presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) Jordi Sànchez, se ha definido ante el tribunal que juzga el proceso independentista en Cataluña como un "preso político" y considera que el juicio en el Supremo también es un proceso "político", pero ha dicho que va a dar al tribunal la "oportunidad" de demostrar su imparcialidad. "Me considero un preso político. Esto es un juicio político y todos los hechos que denuncian las acusaciones son falsos", llegó a declarar.

"No hubo ningún asalto" el 20-S

En su interrogatorio, Sànchez negó que fuera responsable de la violencia empleada contra la Guardia Civil en la concentración frente a la conselleria de Economía del 20 de septiembre de 2017, al tiempo que tachó de falso el relato de "asalto" de la Benemérita. "El relato de los informes de la Guardia Civil y los medios de comunicación sobre un intento de asalto es radicalmente falso. Y la prueba está en que no hubo ningún asalto".

Aunque ha asegurado condenar los daños en los vehículos de la Guardia Civil, ha limitado su alcance, equiparándolo a lo que puede ocurrir "en un concierto".

"Ese acto ante la consejería no era algo caprichoso, respondía a un estado de opinión de la ciudadanía y que dio lugar a una respuesta improvisada, mayoritariamente pacífica y con algún elemento de tensión, pero sin daños relevantes ni que pusieran en peligro a ninguna persona. Los daños se produjeron porque había una manifestación improvisada. Es posible que unos pocos se aprovechen del anonimato para causar daños. Eso ocurrió ahí o en un concierto", ha insistido.

Los agentes y una comisión de Justicia se vio atrapada en las instalaciones al no poder salir y los vehículos fueron asaltados. "Hablar de movilización es lo más natural porque nos dedicábamos a eso", comentó sobre la convocatoria de la concentración, muy cuestionada por la Fiscalía, que le preguntó por cada detalle, como las conversaciones mantenidas con los agentes de la Guardia Civil. Éstos le pidieron mantener un pasillo para poder entrar y salir de la conselleria de Economía, en la Gran Vía de Barcelona, pero los manifestantes no permitieron la salida de los guardias.

"Yo llamé a la movilización en un tuit para protestar y mostrar esa indignación por una decisión que no comprendíamos", reconoció a preguntas del fiscal Javier Zaragoza. "De entrada no me fijé en los coches de la Guardia Civil, me doy cuenta cuando vuelvo más tarde", explicó, asegurando que "en la ANC, cuando convocamos una movilización somos muy escrupulosos a la hora de comunicarlo a la administración pertinente". "El conseller Forn me llama al mediodía pidiéndome ayuda en materia de orden para facilitar un pasillo para garantizar la entrada de las personas que considere la comitiva judicial y le dije que la colaboraríamos en todo lo que fuera necesario", explicó también. La versión de Sànchez es que él hizo lo que pudo, pero que la masa de concentrados impidió mantener un control para las autoridades.

Sànchez ha reconocido, que tal y como se ve en las imágenes, se subió a un coche de la Guardia Civil para desconvocar la protesta del 20-S. Lo hizo sin permiso, pero se lo "comunicó" al teniente de la Guardia Civil, que le mostró su conformidad, según ha contado,

Los manifestantes se quedaron de madrugada hasta las 6-7 de la mañana, que es cuando llegaron grúas para retirar los coches de la Guardia Civil. Es cuando la gente comienza a abandonar el lugar para dar por finalizada la protesta. La comitiva judicial había tenido que dejar las instalaciones de la consellería por los tejados.

Sànchez defiende que se limitó a llamar a los ciudadanos a votar el 1-O

Tras explicar su versión sobre lo sucedido en esa protesta, las preguntas se han centrado en el referéndum del 1-O. Sànchez ha mantenido el discurso de los ex miembros del Govern: la autodeterminación no es delito, organizar un referéndum no es ilegal, y no cometió ninguna ilegalidad, a pesar de que llamó a los ciudadanos a votar en la consulta, que sí ha reconocido como "ilegal".

Sànchez ha reiterado además que no fue él quien convocó el referéndum ya que por aquel entonces, era el líder de la Asamblea Nacional Catalana, pero no miembro del Govern ni del Parlament catalán. "Que los ciudadanos pudiéramos expresar nuestros deseos en el referéndum no podía tener reproche penal a la ciudadanía".

Respecto a la violencia en algunos colegios electorales el 1-O, Sànchez ha aseverado que se debió "al uso desproporcionado de la fuerza" de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Según ha dicho, los Mossos cerraron ese día 400 colegios "sin violencia", mientras que la Policía y la Guardia Civil cerraron en total 100.

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