13 de noviembre de 2019, 5:18:22
Opinión


Vacío informativo americano en Euzkadi

Por Iñaki Anasagasti


Una de las cosas que llaman la atención es como nos embarcamos en aventuras en países que nada tienen que ver con el nuestro, mientras abandonamos América, que ha sido siempre el lugar natural de presencia de los vascos. Vitoria, Urdaneta, Bolívar, Garay, Zumarraga, Iturbide, Zabala, Oñate, Urdaneta, Elcano…y cien nombres más de indudable poderío descubidor, educador, emprendedor jalonan una historia que se remueve cuando López Obrador, presidente de México le pide a España que pida perdón por aquel genocidio de hace quinientos años en Mexico. Como para pedir perdón una españolidad que les hablas de Gernika y todavía los de Vox dicen que fueron los rojos separatistas y el periodismo inglés quienes crearon el mito.

De ahí que cuando se habla de Venezuela, como Goering, echan la mano a la pistola y te dicen que ya están hartos del monotema, cuando no es verdad que se hable de ello. Hoy el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución muy contundente y en EITB no han dicho ni esta boca es mía.

Por no tener no tenemos en Euzkadi ni una Casa de América, ni una cátedra ad hoc en la Universidad Pública, ni nada articulado que haga un seguimiento de lo que ocurre en aquel continente y que aquí haya estudiosos sobre el tema.

Escribía Julio Dávila hace pocos días que había tenido la oportunidad de ver un video en el que Felipe González, expresaba que jamás había visto una situación tan grave como la que padecía Venezuela. Un país con una descomposición moral, social, política, económica y legal tan deplorable, que, en su opinión, ya Venezuela no era ni siquiera una dictadura sino una tiranía. Y mientras tanto, Zapatero, socorriendo a esa dictadura.

Posteriormente, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, también ex Presidente de Chile, presentó informe verbal en el que señala la impresionante cantidad de violaciones a estos derechos cometidas por los regímenes del llamado socialismo del Siglo XXI y particularmente por Nicolás Maduro. Y estamos hablando de la ONU.

A todo esto se une la tenebrosa crisis de luz que están padeciendo en todo el país, desde hace más de quince días y sus consecuencias: falta de agua, de transporte por la carencia de combustible debida a la imposibilidad de suministro. Gravísimos problemas en los hospitales con el consiguiente número de muertes. Fallas en los medios de comunicación e información. Pérdida de jornadas laborales y en virtud de ello, cierre de numerosas empresas. Cierre de instituciones educativas y pare de contar.

En fin, nada más parecido a una huelga general. En este caso no declarada por los sindicatos, por los médicos, ni por los educadores o sus alumnos, sino por la absoluta ineptitud del perverso régimen, que habiéndosele advertido durante más de diez años, que se habrían de presentar graves problemas en el sector eléctrico por la falta de mantenimiento y atención, hizo uso de más de diez mil millones de dólares, que supuestamente debieron ser destinados a este fin y, en lugar de ello procedieron, tanto Chávez como Maduro a comprar equipos usados y reconstruidos, a través del régimen cubano. Lo único que obtuvieron fue la llegada del “famoso experto en cuestiones eléctricas” Ramiro Valdez, bien conocido en Cuba por su “bondadoso” trato humanitario con los opositores a la tiranía castrista.

Más del 80% de la población venezolana que sufre la escandalosa escasez de alimentos, medicinas, salud, seguridad y servicios y que “disfruta” de una abundancia de mentiras con las que le abruma el régimen, decidió, al igual que la mayoría de los países de América y Europa, así como de varios países asiáticos y Australia, que las supuestas elecciones del pasado 28 de mayo de 2018, no fueron legítimas y por ello reconocieron como Presidente (E) de la República a Juan Guaidó y exigieron que se permita la entrada de ayuda alimentaria y medicinal, que se encuentra varada en Colombia, Brasil y Antillas Neerlandesas. Algo a lo que se ha negado reiteradamente Nicolás Maduro. A todo esto hay que agregar que debido a la terrible situación que se vive en Venezuela, más de tres millones de personas han decidido salir del país, aun a sabiendas de las numerosas complicaciones que tendrían por el hecho de irse sin tener una fuente segura de sustento para sus familias. Razón de más para exigir el cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres, porque el caos llegó. Y eso atañe a Euzkadi que además de vasco-venezolanos tienen una creciente presencia de venezolanos que han llegado solo con lo puesto.

Y, Arkaitz Rodríguez, secretario general de Sortu, estuvo en la toma de posesión el 10 de enero de Maduro. Al parecer ese es su modelo para nuestro país. De ahí que lo de Venezuela y lo que pasa no es un monotema sino un auténtico espejo de lo que nos puede pasar por estos lares si creemos que quienes usaron la lucha armada y la consigna de los medios justificando los fines, son la panacea a los males de cualquier sociedad.

Julio Dávila Cárdenas, tiene toda la razón.

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