21 de agosto de 2019, 1:31:38
Golf


Tiger Woods gana el Masters de Augusta 14 años después de su última victoria

Por Periodigolf


Tiger Woods ha hecho historia y de la buena en el Masters de Augusta, su Major favorito y un torneo que ha vuelto a ganar catorce años después de que lograra en el recorrido de Bobby Jones, donde ya antes había logrado la victoria en 1997, 2001, 2002 y 2005, su última Chaqueta Verde en aquella edición de 2005.

Tres años después, en 2008, ganaría su último torneo del Grand Slam pero lo de esta edición ha sido increíble, demostrando a propios y extraños que la primera vez desde 2015 que juega sin dolores y al 100% de su capacidad física ha sido capaz de ganar a los mejores jugadores del mundo y mantener el tipo en la cita más exigente del golf mundial.

Con esta victoria, Tiger Woods se acerca a tres golpes de Jack Nicklaus en el número de torneos del Grand Slam. El Oso Dorado tiene 18 y Tiger suma ya quince, cuando parecía que el récord de Nicklaus era intocable.

Ni Molinari, ni Dustin Johnson, ni Schauffele, ni Kopeka, ni Finau, ni Day ni nadieha sido capaz de derrotar a un jugador que, seguramente, fue el único en creer en si mismo. Es cierto que este campo siempre ha sido su favorito pero Augusta es un recorrido que se conoce palmo a palmo y donde ha demostrado jugando a su máximo rendimiento que no tiene rival.

Hoy su tarjeta tampoco fue excesivamente brillante. Woods terminó con una vuelta de tres bajo par, con seis birdies y tres bogeys. Lo suficiente para ir eliminando a sus rivales poco a poco y dejarse el hoyo 18 como examen final y con la posibilidad de ganar el torneo incluso con bogey después de Brooks Koepka fallara su oportunidad de birdie para ponerse con -12 y obligar a Woods a que hiciese el par.

Tras el birdie en el 16, que casi fue hoyo en 1, Tiger cerró la puerta a sus rivales y con esos dos golpes de distancia y esos dos hoyos por jugar que aún tenía, cerró su ojos y se metió en su mundo para no ver a nadie, para no mirar a ningún lado y para pensar, única y exclusivamente, en el siguiente golpe, el que le llevaría a la victoria total y a su renacimiento como el Ave Fenix en el golf mundial después de una época oscura y dantesca que le llevaron por los caminos de las infidelidades, el divorcio de su mujer y las lesiones y operaciones de espalda que parecían finiquitar definitivamente su carrera.

Pero a todo ello Woods se rehizo sin demasiada ayuda exterior. Quizá lo fácil hubiera sido para él rendirse pero Woods apretó los dientes, pasó por el quirófano hasta cuatro veces para intentar mejorar una espalda maltrecha por más 30 años de golf al máximo nivel y exigencia y puso su cabeza en orden.

Y lo logró, y con ello la vuelta a la normalidad, una subida de casi mil puestos en seis meses en el Ranking Mundial. Volvió a ganar torneos, a jugar la Ryder Cup -sin demasiado éxito como siempre- y a esperar en este 2019 su primera oportunidad para hacer las paces definitivas con él mismo. Y lo consiguió.

Su quinto Masters ya está en el bolsillo -por cierto jugando con el mismo polo con el que ganó su última Chaqueta en 2005- y su quinta Chaqueta en el armario. Y su madre como en los Masters anteriores y como en aquel de 2005 esperándole en el green.

Jack sabe que ahora sí, su record corre peligro de verdad. Y si Tiger se lo propone...ya sabemos lo que pasará, antes o después.

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.diariocritico.com