10 de diciembre de 2019, 6:31:46
Opinión


Xavier Rius Tejedor, el "altre" indepe

Por Manuel Pascua Mejía


A Xavier Rius Tejedor me lo presentó Abu Abdallah Muḥammad ibn Mūsā al-Jwārizmī en una de sus piruetas cibernéticas 1200 años después de su existencia: ahora se le llama el “algoritmo” de twitter pero es el espíritu de “al-Jwarizmi”.

Leí sus escritos y escuché sus videos: un indepe, me dije, pero es “altre indepe”, un independentista que observa la realidad sin vendas y descubre la patochada primero, la sandez luego y el sainete después de estos ultranacionalistas fabricados en serie como el Maneki-Neko.

Yo he sido “altre catalá” durante décadas y nunca me gustó el término. Cuando protestaba en los 80 por una definición tan racista, els convergents me decían que no, que al contrario, que era un término asimilador. Yo siempre decía que era como si Hitler hubiera llamado “altres alemans” a los judíos.

La cosa es que Rius es un independentista pero no le parece ni medianamente bien lo que están haciendo los prusesistas. Es decir, quiere la independencia de Cataluña pero ni sigue, ni cree ni tiene fe en el Yelowsumarinismo, un submarino amarillo repleto de majaderos como la Stultifera Navis. Su sentido común, palmario y doloroso, es un constante riego con agua fresca sobre las mentes recalentadas en amarillo de un grupo uniformado e intelectualmente abducido. No obstante, ni un grado baja la temperatura de su fiebre amarilla, esa ictericia mental que arrastran como el leproso su mal pero sin campana avisadora.

Con el independentismo, Lawrence Durrell me perdone, se pueden hacer tres cosas: amarlo, sufrir o hacer unas risas. Xavier tiene buen humor y sentido del espectáculo en este mundo sin matices en el que los supremacistas son los buenos y todos los demás los malos. Su manera de dar a conocer las atrocidades del independentismo es un envoltorio de humor, pero la chocolatina está dentro: no marra ni se arredra en su denuncia contra unos dirigentes racistas, manilargos, perdidos y que van improvisando a medida que la realidad les va cercando.

Ya no podemos hablar de “realidad” en Cataluña. Aquí la lepra amarilla lo ha contagiado todo y la Stultífera navis, la nave de los locos, se ha convertido en el buque insignia, la nave nodriza y la nao capitana de un pueblo manipulado, entristecido, cabreado y perdido en una ensoñación brumosa detrás de la cual no están ni Cornucopia ni Ítaca, solo el abismo de un precipicio insondable. Rius lo sabe, Rius con su humor y sus palabras muy serias señala al rey y dice que está en pelotas y los yelowsumarines contestan “Pelotas es un estado de Brasil”. Y así todo.

Ahora los lazis se han comanditado, algo que hacen muy bien a través de la red nodal de OberSchützes, Rottenführers y Oberscharführers que han establecido en cada barrio catalán, para silenciar a Rius, para acallar su voz porque en la aquiescencia amarilla su transparencia rebelde es un disolvente poderoso. Twitter está recibiendo docenas de denuncias de nazis amarillos que se sienten ofendiditos porque Rius se disfraza de Puigdemont con un mocho en la cabeza (tiene uno amarillo muy aparente y otro violeta que da mucha risa) y, de esta guisa, suelta verdades como puños y deja reflexiones tan pegadas al sentido común que ningún borrachuzo de ratafía, por más silla presidencial que le aguante su gordo culo, puede por menos que sentirse azuzado.

Rius es uno de esos periodistas en extinción que buscan la noticia en la calle, que recorre los escenarios con su móvil y su mente ordenada y brillante. Van quedando pocos. Sin temor y con riesgo físico retransmite lo que ve y percibe y luego lo escribe en su e-Noticias. Somos muchos los que le seguimos (fachas, claro; botiflers, claro; altres cataláns, claro) y leemos, aprendemos y hasta retwiteamos lo que dice. Su influencia es clara, tanto que los perros rabiosos buscan que le cierren la boca, que le amordacen y que sus reflexiones, ideas y pensamientos no vean la luz.

Hoy en Cataluña si pides examinarte de EBAU en castellano, te apuntan en una lista.

Hoy en Cataluña si una niña pinta una bandera española en primaria su profesora le da una manita de ostias.

Hoy en Cataluña las putas y los traficantes de droga son españoles, no catalanes.

Hoy en Cataluña si piensas por libre eres un cerdo fascista anticatalán.

Y los demócratas son ellos. Y los fachas somos los demás. Y a Rius ¿twitter le cerrará la cuenta?

@xriusenoticies

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.diariocritico.com