17 de octubre de 2019, 20:54:01
Nacional


El caso de Murcia abre dudas sobre la dirección de Vox: 2 posturas internas, cambios de última hora...

> El dirigente 'popular' Teodoro García Egea terminó explotando y llamó a su potencial socio "ultraderechita cobarde"
> Los mandatarios de Ciudadanos Villegas y Girauta terminaron de arruinar cualquier acuerdo con sus declaraciones



Una vez que hemos visto cómo se desmoronaba el proyecto del gobierno de las 3 derechas en Vox por la falta de un acuerdo a todas las bandas, toca conocer qué ha sucedido internamente y cuáles han sido los motivos concretos por los que ha sido imposible investir a Fernando López Miras, el actual presidente murciano y que aunque no ganó las elecciones, era el gran favorito para la reelección.

¿Qué ha pasado realmente? Analicemos por puntos lo ocurrido:

Dos posturas en Vox

Para empezar, se habla de 2 posturas internas en Vox, una a favor de sacar adelante la investidura a través de una abstención, que podría definirse como un ala blanda dentro de la formación ultra, y otra más dura, que se negaba a apoyar la investidura mientras que Ciudadanos no agachase cabeza, les aceptara como un socio más y firmara un acuerdo a 3 bandas donde se dejara claro que había una inclusión de Vox en el proyecto de gobierno para la nueva legislatura en esta región.

Llamadas desesperadas del PP a Abascal

Ante el riesgo de que llegara la votación por la tarde del jueves y que corrían las horas sin acuerdo, el PP se vio obligado a llamar a jefe mayor de Vox, Santiago Abascal. El PP había enviado a su mismísimo secretario general, Teodoro García Egea, hasta su tierra, Murcia, un valor doble de su significado. Pero el dirigente popular no conseguía desatascar las negociaciones con Vox y se vio obligado a llamar, casi suplicando a Abascal, para que suavizara posiciones y aceptase sacar adelante la investidura a cambio de continuar con futuras negociaciones.

¿Se comprometió Abascal a investir a López Miras?

Dicen varias fuentes que ante la actitud ya desesperada del PP, que es donde les quería ver Vox, Abascal dio escasos minutos antes de la segunda votación de investidura -la primera fue el martes- el ok para que sus 4 diputados murcianos se abstuvieran, permitiendo así que el candidato López Miras consiguiera la reelección. Pero algo salió mal. Dicen que los diputados de Vox no se dejaron engañar por el PP y que desoyeron la orden de Madrid, haciéndoles entender que iban a ser engañados de nuevo, como en Andalucía o en el Ayuntamiento de Madrid, donde se arrancó el apoyo del partido pero sólo para lograr las investiduras, sin más cesiones posteriores.

El ofensivo café

Tampoco ayudaron nada las declaraciones que durante la mañana del jueves realizaron a los medios 2 dirigentes de Ciudadanos a nivel nacional como eran el secretario general José Manuel Villegas y el portavoz parlamentario Juan Carlos Girauta. Este último fue el más ofensivo a criterio de Vox porque preguntado por las negociaciones, aseguró que su partido no estaba negociando, sino que como mucho se habían reunido con los diputados de Vox en Murcia para tomar un café y debatir el proyecto del PP y Cs para esta región. "¿Qué están reunidos en este momento, pues será para tomar un café. Lean mis labios, Ciudadanos no negocia propuestas programáticas con el partido Vox", dijo Girauta.

Las palabras de este dirigente ofendieron a Vox, que se lo tomaron como un desprecio inadmisible, y con esa impresión comunicaron a la dirección nacional su postura final: votar 'no' a López Miras'...

El papel de Espinosa de los Monteros

Otra posición clave fue el papel desempeñado por Iván Espinosa de los Monteros, uno de los máximos dirigentes nacionales de Vox y portavoz parlamentario. Fue quien tomó la decisión directa, junto a sus compañeros de Murcia, de dar la orden de levantarse de la mesa de negociación con el PP. Eso sucedió poco después del mediodía y desde entonces el PP ya activó el plan B, que era llamar a Abascal a la desesperada. ¿Hubo discrepancias entre Espinosa y Abascal? Supuestamente sí, porque Abascal se habría fíado de las promesas directas de García Egea de seguir negociando una vez aprobada la investidura, pero no pudo ser.

"La ultraderechita cobarde"

Al final, tras el fiasco, García Egea, que se lo había tomado como una cuestión personal como murciano que es, explotó ante los medios contra Vox. "Hemos estado continuamente con la dirección nacional de Vox toda la tarde, y, por tanto, nos ha sorprendido mucho que lo que ha planteado no haya sido refrendado por los diputados regionales", dijo, para luego expresar: "¿Para esto quería venir Vox al Parlamento regional? ¿Qué es Vox?", y leugo les llamó directamente "ultraderechita cobarde", en una clara alusión al cruce de insultos y menosprecios de hace meses entre las 2 formaciones, cuando Vox llamó al PP "derechita cobarde" y a Ciudadanos "veleta naranja".

Además, Egea reveló que "hemos entrado al hemiciclo con un acuerdo por el que Vox se abstendría a cambio de 10 puntos". Sin embargo, se impuso el 'no'.

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