18 de noviembre de 2019, 11:59:11
Opinión


Educadores de cuatro patas

Por Fátima Martí


¿Se acuerdan del tema de QueenAnother one bites the dust”? Pues esa soy yo, he accedido y tenemos cachorro en casa. Se me acabaron las excusas cuando me enteré de que una camada de foxterrier se quedaba sin su madre y había que adoptar cuanto antes. Siempre te pilla de lejos, pero esta vez todo encajaba para traerlo a nuestra familia.

En la actualidad la presencia de mascotas es muy frecuente en nuestros hogares, estos días en las noticias escuchábamos el dato de que en España hay más mascotas que menores de 15 años.

Pero realmente no analizamos cómo hemos llegado a esa convivencia. No quiero ser fría, pero para que llegaran a meterse en nuestras casas y que nos parezca algo normal gastar dinero en ellos, tiene que resultar beneficioso por algún lado. Como no van a trabajar en nuestra casa para ganarse el pan, será que la importancia del vínculo que se genera supera todo tipo de relación mercantil.

Por lo visto todo son ventajas: los niños que tienen un vínculo con mascotas tienden a desarrollar más empatía, mejor autoconcepto y aumenta su autoestima porque cuando el niño se siente amado, aprende a quererse y si cuida bien de su animal, tendrá una mejor percepción de sí mismo.

Las mascotas también pueden tener un efecto importante como amortiguadores en situaciones de estrés: Jugar, pasear, acariciarles, nos ayuda a disminuir la ansiedad y nos hace sentirnos más felices y sosegados. Todas estas virtudes les hacen muy recomendables para personas que se sienten solas.

Los animales de compañía favorecen la seguridad, algo que se consigue cuando a los niños se les permite ser cuidadores. Desarrollan su sentido de la responsabilidad al empezar a comprender las necesidades de los demás seres vivos, a respetarlos y a cuidarlos.

No me sorprende entonces la eficacia de las intervenciones asistidas por animales en contextos sanitarios, educativos y comunitarios, pero eso ya lo propondré en otro artículo.

Algo que he venido observando en el cachorro es su respuesta a los cambios de humor “humanos” que se viven en una casa y como él no juzga, se presta a esperar a que pase el huracán y tan amigos. Proporciona un afecto incondicional, siempre está de buenas. Ya podíamos aprender las personas…

Si se animan a dar el paso, piensen en todas estas bondades siendo responsables con la decisión y prepárense para ser muy felices. Hay muchos perros buscando familia para cuidar.

No sé si lo han notado, pero más que un regalo para nuestras hijas, lo ha sido para mí.

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