19 de noviembre de 2019, 4:32:12
Teatro


En ' Cásting Giuletta' siete mujeres que rondan los ochenta años hablan del amor

Por José R. Palomar

Los espectadores que vayan al Teatre LLiure de Gràcia en Barcelona, tienen la oportunidad de ver a siete mujeres, cuyas edades oscilan ente los ochenta y noventa años, que hablan y explican sus particulares historias sobre el amor. La obra se titula "Cásting Giulietta", basada en el famoso personaje italiano. La dirige el propio director del teatro Juan Carlos Martel.


Es una coproducción del teatro barcelonés y la entidad "Amics de la Gent Gran", que proporciona asistencia domiciliaria a mujeres de avanzada edad, así como la Fundación Privada Avismón Cataluña". Pero lo novedoso de la iniciativa es que a Martel se le ocurrió contar con actrices no profesionales ( algunas nunca habían pisado un escenario), como son las que forman un estupendo cuadro actoral: Rosó Amades, Genoveva Garriga, Isabel Linares, María Dolores López, Clara Manyós, Mariona Mayolas, Alicia Pueyo, María Salvador y Paquita Soler. Cuentan con el asesoramiento de una actriz profesional que también actúa: Àurea Márquez .

El director cree que en la actual sociedad no se cuenta con la gente mayor, se deslizan tópicos como que "la juventud es el futuro", se clasifica a las personas en función de su edad, la sociedad pone límites: la edad de la jubilación a los 65 años"... Y se dedicó a la labor creativa con el asesoramiento de "Amics de la Gent Gran", pasando a proponer a una serie de mujeres mayores si se atreverían a encarnar en un escenario, basándose en la famosa obra de Shakespeare "Romeo y Julieta", sus propias historias ( o una ficción) exponiendo su particular visión del amor. Contaron con la ayuda, también, de un asistente social que comparte la vida diaria de ancianas, Miquel. Él encontró precisamente a la mujer con más edad de las que representan la obra Paquita Soler, que tiene la friolera de ¡90 años!.

Selección

Cuando propusieron a las mujeres la idea tuvieron una respuesta espectacular, desafiando miedos y prejuicios: todas dijeron que sí. Hubo que hacerse una selección: primero de 60 mujeres, de las que sólo debían quedar siete...Y empezaron a ensayar en Enero, cada tarde dos horas, y ninguna se quejó sino que se mostraban entusiasmadas. "Tuvimos que explicarles las reglas básicas del teatro, que es "el juego de la mentira"- señala el director- les preguntamos cosas de sus vidas, para luego rehacerlas. Y cada una explica su particular impresión del amor". La actriz que conducía el grupo artístico, Àurea Márquez señala que "han demostrado un coraje brutal, nos han enseñado a nosotros, a emocionarnos, y hasta hemos llorado...".

Todas son Giuletta en el escenario, pero desmontan el mito de "Romeo y Julieta" a través de sus historias que clasifican el amor en distintas vertientes: el amor de padres, a los hijos, a los animales, las plantas y hasta los objetos. "En el escenario se cuidan unas a otras y han creado un espléndido grupo para acabar con la soledad en que se encontraban muchas de ellas"- añade Márquez. Muchas han sufrido desengaños amorosos y conocieron a sus parejas en los bailes de salón de la época, en pleno siglo pasado"...

Llorar.

Paquita Soler es la de mayor edad del grupo: tiene 90 años y desmiente que sea "la jefa": "todas somos iguales en el escenario, nos hemos conocido aquí y hemos creado un grupo eterno...Nos vemos sólo cada noche en el escenario, pues vivimos cada una en lugares alejados". A Paquita le atraía ya el teatro de joven, sus padres le llevaban a ver obras tan prestigiosas como "La herida luminosa" de Josep María de Segarra. También participó de joven en tertulias literarias que se producían en el Patio LLimona de Barcelona...Sus circunstancias familiares no han sido "un camino de rosas": 31 años viuda y tiene dos hijos "aunque me llaman cuando les parece- señala- pero da igual, yo he dado mucho y he recibido mucho, que es la clave de sobrevivir...". La actriz amateur reconoce haber pasado "una larga etapa de soledad, pues se han muerto la mayoría de las amigas con quienes salía...Por eso, esto me ha dado vida ( y comienza a llorar, mientras charlamos con ella) "¡estamos tan contentas!- exclama- nos ha caído un regalo del cielo, ahora me siento muy querida".

Rosó

De una actriz pasamos a hablar con otra, cada una deseosa de mostrar su alegría por la oportunidad que se les ha dado. Rosó Amades tiene 88 años ( a punto de llegar a los 89, y cerca ya de los noventa como Paquita). Ella aporta una visión del amor diferente al resto: profesa amor ¡a una vajilla!: y el proceso desde lo maravillosa que le parece, en un principio, hasta que llega el momento en que se rompe ( paralelismo con un amor humano); "en ese instante me doy cuenta quién soy realmente"- señala. Respecto a su debut en un mundo nuevo como es el teatro, asegura que "no me ha costado nada adaptarme. Es una cosa familiar, sencilla y plana".

Sobre su experiencia personal en el amor nos dice que está casada y con hijos. ¿Ha sido afortunada en el amor?- le preguntamos. Y con plena sinceridad responde " la verdad es que no. Mi vida ha sido dura: fui hija única. A mi padre le quería mucho, he tenido unos hijos ejemplares, sin ningún vicio...". Tiene seis nietos y siete bisnietos. Se conserva muy bien, a pesar de su edad y lo cifra en " haber trabajado toda la vida, y eso que he pasado calamidades, estoy baja de tensión, soy diabética...No siento nada de un oído, y ¡llevo siete operaciones!". Pero ahora se confiesa feliz, y respecto a la obra "el director nos ha dado mucha libertad, incluso para añadir palabras...No hay nada prefabricado. Para no haber pisado nunca un escenario, me siento muy a gusto".

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