24 de enero de 2021, 7:25:20
Nacional


Sigue el debate de las mascarillas: Sanidad sigue sin obligar su uso y se limita a "una fuerte recomendación"

Por Marina Ramírez


El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, admitió que la obligatoriedad o no de llevar mascarillas para la población general "es un debate importante que no está cerrado". No obstante, hoy por hoy, los técnicos sólo contemplan recomendar encarecidamente su uso por las complicaciones que conllevaría implantar una norma tajante al respecto.

Simón reconoció que España ha hecho un "esfuerzo muy importante" para abastecerse de materiales de protección en un mercado "difícil" y "salvaje". "España está haciendo reservas suficientes para toda la fase de transición", afirmó al tiempo que aconsejó racionalizar su uso.

Si bien concedió que el uso de la mascarilla "es una medida muy importante" desde el punto de vista sanitario que puede "reducir mucho la transmisión de la enfermedad", no se mostró tan claro desde el punto de vista de la implementación de una medida como esta para todos los ciudadanos en general.

Recordó que el documento elaborado por el comité técnico ya valoraba positivamente su uso en transportes públicos donde se prevé que pueden darse aglomeraciones de personas y no pueda garantizarse el distanciamiento físico, pero insistió en que "hay que entender su uso".

"Cuando una persona está paseando sola la mascarilla no aporta nada", pero sí admitió que contribuiría a consolidar "el hábito de usarla y de recordarnos a todos que estamos en una normalidad diferente". "Puede ayudarnos durante las próximas semanas o meses a recordarlo", afirmó.

No obstante, mantuvo su posición contraria a generalizar la obligatoriedad de la mascarilla a día de hoy apuntando la candidad de excepciones que deberían contemplarse en la norma. "No todo el mundo puede usar una mascarilla", sostuvo Simón aludiendo a personas con problemas respiratorios, gente a la que le puede provocar una crisis de ansiedad, deportistas profesionales, niños de los que no es fácil garantizar su uso correcto aunque pueda haber mascarillas adaptables a su talla y los padres estén atentos... "Una norma sobre el uso obligatorio de mascarillas con todas estas excepciones es complicada", concluyó.

Eso sí, insistió en que Sanidad hace una fuerte recomendación. Su uso sí se plantea "muy deseable", pero "hacerla obligatoria no es algo que se pueda plantear tan a la ligera".

En cambio con respecto a los guantes fue mucho más tajante argumentando que no sirve de nada ponerse una segunda piel y despreocuparse. "Los guantes pueden generar problemas importantes", advirtió recomendando sólo su uso cuando se vaya a realizar una actividad concreta con la "certeza de que con él no vamos a tocarnos luego". "Para la vida diaria es complicado", considerando que no puede descartarse que se vayan a tocar superficies potencialmente infectadas y que además hay que desecharlos con una precaución especial.

"Es mucho más importante la higiene de manos que el uso de guantes", sentenció recordando que para las manos existen geles hidroalcohólicos o un lavado frecuente de manos, dependiendo del momento.

¿Cómo pasar de una fase a otra?

Por otro lado, Simón también se refirió a los criterios técnicos y los umbrales clínicos y de transmisión que se exigirán a los territorios para saltar de una fase a otra de la transición hacia la llamada "nueva normalidad".

"No es un indicador único. Depende de una situación epidemiológica adecuada (transmisibilidad y nuevos casos), capacidades asisteniales disponibles ante un posible rebrote, mecanismos para garantizar que las medidas de control alrededor de esos territorios se pueden cumplir, que los mecanismos de los datos e información es la adecuada", explicó insistiendo en que se deberá garantiza una capacidad para controlar, seguir a los infectados y sus contactos. Algo que dependerá de cuestiones de recursos humanos y no meramente epidemiológicos. "Sería un poco temerario plantear un único umbral", respondió al ser preguntado por el número de casos por habitantes que deberían contemplarse.

Asimismo, aseguró que las relaciones entre unos y otros factores aún se están definiendo, al igual que otros conceptos que quedan abiertos aún como la definición de 'grupo' -tanto en cantidad como en parentesco- a la hora de determinar los permisos para acudir a terrazas o de visita a casas ajenas.

Avanzó que este miércoles el Ministerio está terminando un informe sobre las condiciones concretas en las que los adultos podrán realizar salidas a pasear o hacer deporte desde el próximo sábado y que se prevé que haya un apunte sobre edades y grupo de riesgo para aclarar su situación. No obstante, informó de que aún no se ha fijado la edad de los considerados "mayores", pero avanzó que en todo caso incluirán a los mayores de 70 por la elevada tasa de letalidad que el coronavirus ha dejado a partir de esa franja.

En cuanto a la metodología para avanzar en la transición, Simón relató que serán las comunidades autónomas las que harán sus propias propuestas sobre los territorios (en base a sus provincias, salvo que alguna puntualice alguna particularidad sobre otro tipo de región) que piensan que cumplen las condiciones para pasar de fase y el Ministerio tomará la decisión final. Simón apuntó que podría haber ya zonas que podrían estar en la fase 1 o la fase 2. "Incluso alguna puede plantear que esté en la 3 y tendrá que argumentar por qué, pero la gran mayoría estará en la fase 0", afirmó.

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