13 de julio de 2020, 7:56:54
Ocio


'Delicuescente Eva': violencia intramuros, oscuridad y memoria

Por José-Miguel Vila / @josemiguelvila


Javier Lara (autor) e intérprete, junto a María Morales y Natalia Huarte), y Carlota Gaviño (directora), estrenaron 'Delicuescente Eva' en el Teatro de La Abadía poco antes del largo confinamiento forzoso que todos hemos padecido. Se trata de una hipnotizante autoficción familiar sobre la violencia existente de puertas adentro y la posibilidad de erradicarla directamente o, al menos, de espantar sus fantasmas. Nosotros no pudimos acudir a su representación en aquellos primeros días de marzo porque la orden de confinamiento nos cayó encima como un jarro de agua fría, así es que era obligado reengancharse públicamente a las tablas con esta misma ‘Delicuescente Eva’, aunque a través de la primera experiencia de streaming en directo que se ha llevado a cabo en La Abadía, el pasado domingo 28 de junio.

Rodada con tres cámaras en HD Alta Definición, y retransmitida en Full HD a través del canal Youtube Premium de La Abadía, la experiencia del teatro en directo tiene un punto más de excitación que los legendarios Estudio 1 de TVE, pero seguimos quedándonos - y de largo-, con el vivo y el directo de las tablas de la vieja iglesia de la calle Fernández de los Ríos, asumiendo conscientemente incluso el riesgo de contagio del dichoso coronavirus, aún a sabiendas de que todos vamos a seguir haciendo lo posible y lo imposible por evitarlo.

Pero, una vez comentada la novedad del obligado canal para poder hacer compatible teatro y neorealidad postirrupción del coronavirus en nuestras vidas, hay que subrayar con gozo que Javier Lara ha vuelto a dar de lleno en la diana con la escritura de su ‘Delicuescente Eva’, última parte de su trilogía Lo propio, después de Mi pasado en B y Scratch. No pudimos ver la primera, pero Scratch nos conmocionó en su día del mismo modo que lo ha hecho ahora su ‘Delicuescente Eva’. Un texto de autoficción de factura irreprochable, una dirección de Gaviño con tono tan libre como firme y de una sensibilidad exquisita, y una interpretación de lujo llena de momentos brillantes y de matices constantes, que bordan el propio Javier Lara y las actrices Natalia Huarte y María Morales.

Junto a ellos, la poética escenografía de Paola de Diego, la luz precisa de Iñigo Rodríguez-Claro y Álvaro Guisado Garavito y la música de José Pablo Polo, así como los sabios criterios de Iara Solano y Carlos Aladro, Lucas Condró y Mon Ceballos en sus correspondientes responsabilidades, complementan el equipo artístico. Y, aunque no siempre las calidades de los mimbres acaban haciendo una cesta ideal, en esta ocasión sí que sí: el resultado final es fascinante, ensoñador, inquietante y lúcido a la vez.

La acción tiene lugar en los años 60 y 70 del pasado siglo y en un bosque. Allí un coche discurre cuesta abajo como una bala. Lo conduce una mujer, Eva. En el horizonte, en medio de una curva aparece un hombre con los brazos abiertos y envuelto en llamas. El accidente parece inevitable. Lo es. Y, además, los afectados son dos hermanos, él y ella que, en esa fracción de segundo, van a vivir juntos realidades y ficciones, recuerdos y deseos a los que sólo la inmensa oscuridad del bosque puede dar cobijo.

En su autoficción, Lara mezcla lo que pudo ser y no fue, lo que fue, pero quizás no debió de haber sido y, posiblemente, lo que ni fue ni será, pero que su imaginación ha decidido darle entidad propia. Para el espectador, jugar a trazar esos límites no tiene después ningún sentido porque lo que de verdad importa es ver si esa historia llega o no al patio de butacas o a la sensibilidad del espectador que pudo seguirlo a través de la pantalla de su PC o de su Tablet. Y ‘Delicuescente Eva’ rompe tanto la cuarta pared como la pantalla desde el primer momento y hasta el final de los 70 minutos de duración del montaje.

Ese sueño tan real como irreal que viven los personajes en medio del bosque, supone un intenso viaje a la profundidad de sus conciencias a través de unos hechos que se producen en cascada y saltando de un espacio a otro hasta terminar en las mismas tablas del
Teatro de La Abadía. Texto, dirección e interpretación no pueden ser más sugerentes y evocadores. Pero –siempre hay un pero…-, ardemos en deseos de poder verlo pronto de frente, en vivo, con los actores casi al alcance de la mano y, puestos ya a pedir, con la posibilidad de asistir también a la trilogía completa en un espacio de tiempo razonable. Es el mono del teatro que siempre, siempre, pide más y más.

‘Delicuescente Eva’

Texto: Javier Lara

Dirección: Carlota Gaviño

Reparto: Natalia Huarte, Javier Lara y María Morales

Espacio escénico y vestuario: Paola de Diego (AAPEE)

Iluminación: Iñigo Rodríguez-Claro y Álvaro Guisado Garavito [la Cía de la Luz]

Composición original y Música en directo: José Pablo Polo

Asesoría artística: Iara Solano y Carlos Aladro
Asesoría de movimiento: Lucas Condró

Lucha escénica: Mon Ceballos
Gráfica y audiovisuales: La Dalia Negra
Ayudante de dirección: Pablo Rosal
Ayudante de escenografía y vestuario: Berta Navas
Estudiante en prácticas de escenografía y vestuario: Guillermo Felipe Señaris
Coordinador de producción: Lorenzo Pappagallo [XperTeatro]

Una producción de Grumelot, Cía de Babel y Teatro de La Abadía

Con el patrocinio Cider Ladrón de Manzanas

Teatro de La Abadía, Madrid

28 de junio de 2020

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