4 de agosto de 2020, 1:59:03
Empresas


Telefónica tendrá cubierto con fibra en 2025 el cien por cien de España y será líder en la implantación del 5G



Telefónica presenta su propuesta para un Pacto Digital, una carta de navegación para el nuevo mundo digital. En la senda del Manifiesto de 2018, el Pacto Digital promueve el establecimiento de unas reglas del juego adaptadas a la nueva realidad post COVID para evitar las desigualdades en el mundo digital, fomentar el acceso a la conectividad de nueva generación y a la protección de los derechos humanos frente a las amenazas tecnológicas. Un Pacto Digital que, de nuevo, se centra en las personas y que está basado en el diálogo y el acuerdo entre Administraciones, sociedad y empresas.

El Pacto Digital pretende poner a disposición de la sociedad la amplia experiencia de Telefónica y sus recursos para ayudar a reconstruir un mundo mejor y más inclusivo. Son tiempos de compromiso, de servicio. Y Telefónica no elude ninguno. Telefónica hará el mayor de sus esfuerzos para impulsar la digitalización completa de España: adquiere el compromiso de que en 2025 la fibra óptica cubra el cien por cien de nuestro país, y a ser líderes en la implantación de la tecnología 5G. Es el compromiso de servicio de Telefónica para reactivar la economía y reconstruir la vida. La digitalización es esencial. Con este Pacto Digital, Telefónica evidencia que ya no basta con adaptarse al cambio, sino que hay que anticiparse y liderar esta profunda transformación.

Reinvención digital de España

La reinvención digital de España podría tener un impacto anual de aproximadamente el 1,8% del PIB hasta 2025. En España ya contamos con las mejores infraestructuras digitales. Las redes de nueva generación, fibra y 5G se revelan como críticas y un elemento crucial para avanzar hacia sociedades y economías digitales y sostenibles.

El acuerdo europeo alcanzado en la madrugada del pasado martes día 21 de julio asigna un papel crítico a la transición verde y digital dentro de la recuperación económica y social europea. La digitalización es motor de progreso y sostenibilidad. Ahora toca acelerar para ser actores fundamentales en un mundo lleno de oportunidades. “Conocemos la importancia del desafío. Es el momento de pasar de las teorías a los hechos para la reconstrucción; de pasar de lo macro a lo micro, de que las ayudas lleguen cuanto antes a las personas. Debemos estar listos para aprovechar la mano tendida de Europa”, explica el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

Un Pacto con cinco ejes de prioridad

Bajo el lema “Un Pacto Digital para reconstruir mejor nuestras sociedades y economías”, Telefónica propone un Pacto Digital basado en cinco prioridades:

  1. Impulsar la digitalización para una sociedad y economía más sostenible;
  2. Abordar las desigualdades invirtiendo en las aptitudes digitales y adaptando el Estado de bienestar;
  3. Construir una conectividad inclusiva y sostenible;
  4. Garantizar una competencia justa mediante la modernización de los marcos fiscales, regulatorios y de competencia; y
  5. Mejorar la confianza mediante un uso ético y responsable de la tecnología.

Digitalizar el funcionamiento y los servicios de la administración pública y las pymes, cerrar la brecha digital, generar una actitud de aprendizaje a largo plazo mediante la reformulación del sistema educativo o trabajar en una nueva ética de los datos figuran entre los objetivos recogidos en el Pacto, que ayudarán a que la sociedad en su conjunto pueda participar de los beneficios de la digitalización y contribuir a definir un humanismo digital que implique a todos.

Durante los meses más críticos de la pandemia, Telefónica se ha volcado en servir a la sociedad, en mantener la calidad de las comunicaciones para aliviar la dureza del confinamiento y en contribuir a la continuidad de la actividad económica y empresarial en todos los mercados donde está presente. La compañía se puso al servicio de la sociedad y de las autoridades e instituciones. Telefónica aprovechó su experiencia logística y en las cadenas de compra globales para traer 150 toneladas de material sanitario a España, incluidos 52 respiradores invasivos que en 100 horas pasaron de las fábricas en China a los hospitales en España; desplegó de forma gratuita la red y los circuitos en el Hospital temporal de la Comunidad de Madrid en IFEMA, el mayor centro hospitalario de campaña de Europa; adelantó 75 millones de euros para ayudar a las pymes y a los autónomos, incluyendo aplazamiento de deuda y pago adelantado de facturas a proveedores.

Además, Telefónica cedió edificios singulares y tecnológicamente avanzados, como el O2 Arena de Londres y la Torre O2 de Munich, y abrió las plataformas educativas y de empleo de la Fundación Telefónica, colaborando con la continuidad de la educación en los colectivos más desfavorecidos con la donación de 10.000 tabletas o la apertura de 20.000 líneas móviles para que los alumnos pudieran seguir conectados con sus centros educativos.

Estos valores son el ADN del Pacto Digital de Telefónica. Un marco en el que, de nuevo, las personas están en el centro. Con el convencimiento de que es el tiempo de los valores humanos. La tecnología constituye una poderosa aliada en este desarrollo de la sociedad, pero siempre bajo el principio de que es la mejora de la vida de las personas lo que le da sentido al desarrollo tecnológico y este principio debe ser el norte que guíe su gobierno. Es decir, deben ser las personas y las sociedades las que se beneficien de los cambios que está generando la digitalización sin que nadie se quede atrás.

“Ahora, más que nunca, necesitamos un Pacto Digital que recoja las contribuciones, las aspiraciones y los anhelos del conjunto de la sociedad. Ahora tenemos la oportunidad única de entrar de lleno en la Cuarta Revolución Industrial y conseguir una cooperación eficaz entre gobiernos, empresas y sociedad civil. Este es el camino hacia una sociedad más sostenible, justa, inclusiva y digital”, enfatiza Álvarez-Pallete. Y continúa: “Este Pacto debe traducirse en una reducción real de la desigualdad a través de una mejora de las habilidades digitales de las personas. Telefónica hace un llamamiento a favor de programas de digitalización de los trabajadores y de los estudiantes de todos los niveles formativos, y una modernización de la legislación social que esté en consonancia con la transformación digital que vivimos”.

TELEFÓNICA ACELERA EL CUMPLIMIENTO DEL PLAN ESTRATÉGICO Y CONFIRMA EL DIVIDENDO Y LAS PREVISIONES

Telefónica también ha presentado hoy los resultados del segundo trimestre, marcados por una gestión operativa y una gestión financiera que ha permitido compensar en parte el impacto financiero de la COVID-19 y de la depreciación de las divisas. La compañía ha confirmado las previsiones para el ejercicio y el dividendo correspondiente a 2020.

Los ingresos y el OIBDA correspondientes al segundo trimestre reflejan el impacto de la COVID-19 y la evolución de los tipos de cambio. Gracias a mejoras en la eficiencia y a la optimización del CapEx, que ha estado enfocado en las oportunidades de crecimiento, el flujo de caja operativo (OIBDA-CapEx) de los cuatro mercados clave ha crecido el 2,6% orgánico en el primer semestre. A nivel grupo, en el peor trimestre macroeconómico de los últimos tiempos, el OIBDA-CapEx de Telefónica ha permanecido prácticamente estable con una importante mejora del margen operativo de 1 p.p. Asimismo, se ha impulsado la reducción de deuda apoyada en una fuerte generación de caja (aproximadamente 1.000M€ en el segundo trimestre). A cierre de junio, la deuda neta se sitúa en 37.201M€, lo que representa una reducción interanual del 7,5%, y en un periodo de máxima incertidumbre, en los primeros seis meses del año hemos financiado 9.900 M€, o lo que es lo mismo, casi un 20% de los 52.100 M€ captados desde 2016. Además, Telefónica mantiene una sólida posición de liquidez a 30 de junio, por importe de cerca de 24.000M€, y tiene cubiertos los vencimientos de los próximos dos años.

EJECUCIÓN DEL PLAN ESTRATÉGICO: CAPACES DE LO MÁS DIFÍCIL

La compañía ha presentado también los avances en la ejecución de sus prioridades estratégicas, dando pasos clave en sus cuatro principales mercados, optimizando los activos de Hispam, y avanzando en la ejecución de planes en Telefónica Infra y Tech y de su nuevo modelo operativo.

Cabe recordar que Telefónica cerró la mayor operación corporativa de su historia el pasado mes de mayo, la integración de O2 y Virgin Media en Reino Unido, en pleno confinamiento y dando lugar al líder convergente en el mercado británico. Apenas un mes después, en junio, se reforzaba Telefónica Infra con la venta de 10.100 torres en Alemania a Telxius. Con esa operación, la compañía de infraestructuras de telecomunicaciones duplicaba su tamaño, hasta los 33.000 emplazamientos globales. Hace unos días, Telefónica, junto a TIM Brasil y Claro, presentaba una oferta vinculante en Brasil para la adquisición del negocio móvil de Oi: una operación que permitirá generar valor a través del crecimiento y generación de eficiencias operativas y mejoras en la calidad del servicio. Y también esta misma semana, Telefónica ha alcanzado un acuerdo para la desinversión de la filial en Costa Rica. Esta operación tiene un doble valor: se produce después de que Millicom incumpliera su acuerdo de compra y confirma la enorme capacidad de reacción y resiliencia de Telefónica, capaz de hacer lo más difícil en los momentos más difíciles.

En términos operativos, Telefónica ha mantenido también su liderazgo en fibra, gracias a la calidad de sus redes, con más de 130 millones de hogares pasados a cierre de junio. Solo en los últimos 12 meses se ha desplegado fibra en 6,3 millones de hogares, lo que pone de manifiesto la amplia experiencia y capacidad de ejecución de Telefónica en el despliegue de redes de ultra banda ancha. Ha acelerado, además, sus procesos digitales, con un crecimiento de las ventas a través de canales digitales del 17% con respecto al primer trimestre del año. En este sentido, la actividad comercial mejoró notablemente en junio, con la apertura del 100% de las tiendas en Europa. Además, se han alcanzado niveles récord de satisfacción de los clientes, lo que incrementa la relevancia de la compañía.

En suma, los resultados de Telefónica reflejan la resiliencia del negocio y la relevancia de sus servicios para los ciudadanos, empresas y administraciones públicas. La compañía ha consolidado durante el trimestre su favorable posicionamiento para capitalizar las nuevas tendencias tecnológicas, aceleradas en los últimos meses y marcadas por la digitalización de todos los ámbitos de la vida. Todo ello con el compromiso de impulsar un crecimiento sostenible e inclusivo y apoyar la reconstrucción económica y social de los países donde operamos.

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