27 de noviembre de 2020, 10:04:12
Cine


Las 50 mejores películas de los años 60 (del 40 al 31)

Por Sergio Ariza Lázaro


Los años 60 en el cine también estuvieron sujetos a una revolución, como la música y el resto de las artes. El pop se infiltró en la gran pantalla y el viejo Hollywood dio sus últimos coletazos antes de que la generación de "los moteros tranquilos y los toros salvajes" tomara por asalto la Meca del Cine inspirados por la Nueva Ola francesa y el cine 'underground' de gente tan dispar como John Cassavettes o Roger Corman. Los aires de cambio también llegaron a los grandes maestros internacionales que fueron rompiendo todas las reglas conocidas con alguns de sus obras más libres y arriesgadas, con Fellini, Bergman, Buñuel o Kurosawa a la cabeza, por no hablar de un Stanley Kubrick que revolucionaria el medio completamente desde su exilio inglés. Del 50 al 41 / Del 30 al 21 / Del 20 al 11 / Del 10 al 1 (Vea también: Las mejores películas de los años 50).

40. Vivir su vida (1962) Jean-Luc Godard



Godard sigue revolucionando el cine con su tercera película, experimentando con la forma como si fuera un James Joyce cinematográfico, pero lo hace en un momento en el que Godard era capaz de sentir y de transmitir todas las emociones posibles, todas ellas reflejadas en el maravilloso rostro de la inigualable Anna Karina, musa absoluta del realizador.

39. A pleno sol (1960) René Clément



René Clément entrega la versión cinematográfica definitiva de 'El talento de Mr. Ripley' de Patricia Highsmith, con una interpretación de altura de un Alain Delon espléndido. Años después Anthony MInghella haría un 'remake' de la misma pero se quedaría bastante lejos del espléndido original.

38. Bonnie y Clyde (1967) Arthur Penn



Mucha gente piensa que fue 'Easy Rider' la película que dio paso al nuevo cine americano, al de los Coppola o Scorsese, pero la película que abrió las puertas a estos fue 'Bonnie y Clyde', una película cuya mezcla de violencia y humor sería rechazada por muchos críticos tras su estreno, pero se probaría muy influyente, con su final sirviendo de inspiración para una de las escenas de 'El Padrino'. Warren Beatty y Arthur Penn se inspiran en la Nueva Ola francesa para modernizar al Hollywood de la época, con esta historia sobre dos legendarios forajidos.

37. La evasión (1960) Jacques Becker



La película más minuciosa jamás rodada sobre la fuga de una prisión, Becker coge prestado el estilo de Bresson en 'Un condenado a muerte se ha escapado' y entrega una película casi pura, más preocupada en los detalles que en los personajes. Una película sobre fugas en la que cavar un agujero es una tarea ardua y fatigosa, y no un simple cambio de plano. Becker nos mete en la celda con los protagonistas y nos convierte en uno de ellos, anhelando la libertad y sospechando lo mismo que todos. Una película maravillosa sobre fugas que es mucho más que eso, una película sobre amistad, falta de libertad y opresión.

36. El muelle (La Jetée) (1962) Chris Marker



'La Jetée' es una de las experiencias cinematográficas más fascinantes de la historia, un mediometraje de 28 minutos, sobre imágenes fijas y voces en off, sobre viajes en el tiempo, al que su director bautizó como fotonovela y que sirvió de inspiración para el '12 Monos' de Terry Gilliam. La película comienza con el recuerdo de una imagen que no ha podido olvidar el protagonista, como mientras estaba con sus padres en el Aeropuerto de Orly vio como asesinaban a alguien. Luego la película nos transporta a un futuro en el que, tras la III Guerra Mundial, la humanidad se enfrenta a su extinción. Mejor no saber mucho más del argumento y sumergirse en esta fascinante obra en la que se nos cuenta, además, una rocambolesca historia de amor y recuerdos.

35. El graduado (1967) Mike Nichols



"Señora Robinson, ¿está usted intentando seducirme?". Con esta frase, pronunciada por el joven personaje interpretado por Dustin Hoffman, caían unas cuantas barreras en Hollywwod, la primera de ellos que las mujeres adultas también eran seres sexuales. Pero también servía para contraponer a dos generaciones totalmente distintas, la de antes de la II Guerra Mundial con los 'baby boomers', formando uno de los triángulos amorosos más escandalosos (para la época) de la historia del cine, una madre, su hija y el joven amante de la primera. Otro soplo de aire fresco para un Hollywood que comenzaba a despertar y con uno de los finales más icónicos de la historia del cine, como si el director decidiera seguir aguantando la cámara más allá del "fueron felices y comieron perdices"...

34. Los pájaros (1963) Alfred Hitchcock



Una de las peliculas más famosas de la carrera del creador de 'Vértigo' y otro ejemplo del cine más puro de Hitchcock, de la potencia de sus imágenes. Posiblemente su película menos realista, casi surrealista, en la que poco importa lo que motiva la rebelión de las aves, lo importante es como escena tras escena el director va construyendo un clima malsano de tensión y opresión.

33. El planeta de los simios (1968) Franklin J. Schaffner



Schaffner entrega uno de los mayores clásicos de la ciencia-ficción que va mucho más allá de su conocido, y traumático, final. Heston está estupendo y el maquillaje de los simios sigue siendo tan efectivo en estos tiempos de imágenes generadas por ordenador como lo fue en 1968. Un retrato despiadado de la animalidad humana del que lo único malo que existe es su horrendo 'remake' a cargo de Tim Burton...

32. La aventura (1960) Michelangelo Antonioni



Antonioni perfeccionó a principios de los 60 las películas existencialistas, en las que una burguesía aburrida e incapaz de comunicarse era retratada con calculada frialdad. La mejor del lote era ésta, en la que una joven desaparecía antes de la mitad de la película, dejando al espectador tan desconcertado como en el 'Psicosis' de Hitchcock, pero en vez de centrarse en su búsqueda (lo que provocó los abucheos en Cannes), el director italiano decide centrarse en cómo afecta a su pareja y a su mejor amiga, sobre todo cuando ambos terminan cayendo en los brazos del otro. Monica Vitti está enorme en la primera de sus míticas colaboraciones con Antonioni.

31. El gatopardo (1963) Luchino Visconti

La cámara de Visconti capta con todo lujo de detalles un mundo de esplendor y riquezas que se está derrumbando ante nuestros propios ojos. El director italiano se identifica con ese Príncipe de Salina, al que da vida a la perfección Burt Lancaster, y con esa aristocracia que ve como desaparece como clase ante la pujanza de los ricos burgueses. El italiano nos presenta una película pictórica, imbuida de una nube de nostalgia y melancolía. Un gran fresco, de más de tres horas de duración, del que podría decirse que es la gran superproducción europea, más centrada en sus personajes que en grandes escenas de batallas.

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.diariocritico.com