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'Terremoto Ibarretxe': 25 DE OCTUBRE DE 2008, FECHA PARA LA CONSULTA POPULAR

El lehendakari dice que ni ETA ni el Gobierno pueden frenar al pueblo vasco

El lehendakari dice que ni ETA ni el Gobierno pueden frenar al pueblo vasco

· No se le puede sancionar pero el Estado tiene que garantizar que no prospere su idea
· Afirmó que, si no hay un acuerdo sobre la consulta, convocará elecciones anticipadas

viernes 28 de septiembre de 2007, 07:33h
Ibarretxe ha situado en el mismo punto a ETA y al Gobierno español al considerar que ni uno ni otro, ni con bombas ni con negativas, respectivamente, pueden frenar el deseo de los vascos de decidir sobre su futuro y "superar el conflicto histórico" de Euskadi respecto al Estado. Otra 'bomba' política para Zapatero. Por cierto: el lehendakari ha puesto fecha al referéndum que quiere celebrar: 25 de octubre de 2008.

   El lehendakari, Juan José Ibarretxe, anunció "un nuevo ciclo histórico" en el que los vascos "pondrán el reloj en marcha", sin que lo impidan ni ETA ni el Gobierno central. A su juicio, "el Ejecutivo español no puede utilizar la existencia de la banda armada como excusa política para impedir que el pueblo vasco recorra su propio camino".

   Además, defendió la negociación, contactos y diálogos como forma para buscar una solución a la violencia y aseguró que el reconocimiento del derecho de decisión es "la raíz del conflicto" que hay que resolver.

   Durante el pleno de política general que abre el curso político en el Parlamento vasco, Ibarretxe señaló que expone esta jornada sus propuestas "en positivo" y con el fin de "buscar acuerdos que  permitan resolver los problemas de los ciudadanos" y encaminen hacia "la resolución del conflicto".

   En este sentido, rechazó "enzarzarse en el reproche político y en la descalificación que aburren y hastían a una sociedad que está harta de los comportamientos políticos inmaduros".


Fecha

Y el lehendakari puso fecha para el referéndum que quiere celebrar. Anunció que celebrará la consulta el 25 de octubre de 2008, día en el que se conmemora el Día del Estatuto de Gernika. Ibarretxe oferta un pacto político al Estado que debe ser ratificado por la ciudadanía vasca.

   En su intervención, afirmó que, aunque ETA "se haya empeñado en devolvernos a un pasado destructivo", la sociedad vasca ha iniciado un nuevo "ciclo histórico, al margen de la violencia". El lehendakari manfiestó que el ciclo de la violencia está "agotado socialmente".

   Por ello, apostó por abrir el nuevo ciclo histórico y afirmó que la existencia de ETA "no puede impedir que el pueblo vasco haga su camino, ni puede ser utilizada por el Gobierno español de turno como excusa política para impedir que el pueblo vasco recorra su propio camino". "Será la sociedad vasca la encargada de poner en marcha el reloj, marcarnos los tiempos, reglas de juego y finalmente validar el resultado del proceso", apuntó.

   Ibarretxe apostó por otorgar a la sociedad vasca la "llave democrática" capaz de abrir "un nuevo ciclo histórico que traiga la paz y la normalización política".

   El lehendakari citó las estrategias "fracasadas" que quieren "arrastrar al pasado" y, entre ellas, situó el uso de la violencia, negar la existencia de un conflicto político, al margen de la violencia, que "es preciso resolver mediante el diálogo" y la "utilización" de las víctimas. En cuarto lugar, destacó que la estrategia de confundir paz y normalización política.

   Ibarretxe también apuntó a la exclusión política a través de la Ley de Partidos y la "unilateralidad" en la defensa de los derechos humanos. "No se pude reclamar los derechos de las personas detenidas para callar ante los atentados de ETA, pero tampoco sirve condenar el terrorismo de ETA y mirar para otro lado ante la tortura y la dispersión", agregó.

   El lehendakari señaló que estas estrategias son los "obstáculos que han hecho fracasar todos los intentos realizados hasta el momento para buscar una solución al problema de la violencia y resolver el conflicto político vasco".

   Ibarretxe también apuntó a ETA como la "única culpable" de la ruptura de la tregua e indicó que se dio durante el proceso un "intento honesto de buscar la paz".

   Por ello, según afirmó, no será él quien critique al presidente del Gobierno central por intentar "un final dialogado de la violencia". En este sentido, manifestó que el Gobierno vasco siempre ha apoyado y apoyará "los contactos, diálogos, negociaciones -o como quiera que se llame- para buscar una solución al problema de la violencia.

   A su juicio, el diálogo político "no ha sido en vano" y existen "activos" que no había antes. Ibarretxe manifestó que se cuentan con bases sólidas para abordar "un nuevo ciclo histórico", que será posible abrir con "valentía".

   Entre esos activos, citó que todas las partes asuman que es preciso afrontar la solución en dos ámbitos separados, el de la negociación técnica para lograr el fin de la violencia y el de la negociación política entre partidos para la solución del conflicto político.

   Ibarretxe indicó que el fin de la violencia y la normalización política son "procesos diferentes" y exigen interlocutores "distintos", por lo que calificó de "clave" esa separación.

   Otro de los activos han sido los contactos políticos que se han sucedido durante la tregua y que han permitido "avanzar en consensos. "Hoy por ejemplo, una mayoría de las fuerzas políticas reconoce la identidad del pueblo vasco y asume la existencia de un conflicto político pendiente", agregó.

   Asimismo, destacó que se acepta la necesidad de afrontar un "final dialogado de la violencia" y subrayó que queda "abierta esa posibilidad" con el aval de la moción aprobada por el Congreso en mayo de 2005.

   En cuarto lugar, señaló como otro de los activos, el que se asume que la solución del conflicto "no estriba en ponernos de acuerdo en un resultado político concreto, en términos de independencia o autonomía, sino en acordar "las reglas de juego democrático que permiten defender y materializar todos los proyectos políticos en términos de igualdad".

   "El principio democrático de respetar la voluntad de la sociedad vasca y reconocer los diferetenes ámbitos de decisión del pueblo vasco, constituye la raiz del conflicto político que tenemos que resolver", agregó.

   Los dos últimos puntos que citó fue que cualquier diálogo resolutivo implica la necesidad de que todos los participantes manifiesten su compromiso "con el respeto de todos los derechos humanos" y que la sociedad vasca debe asumir "un papel protagonista a lo largo de todo el proceso".


Paz y convivencia

   El lehendakari considera que el plan de paz del Gobierno vasco es "el eje vertebrador del Gobierno en defensa de los derechos humanos".

En este sentido, recordó que su plan fue presentado en el Parlamento vasco "con un espíritu abierto a nuevas incorporaciones y mejoras porque no es cerrado ni coyuntural", sino que tiene vocación de ser "un instrumento facilitador de procesos de convivencia, de reconocimiento a las víctimas y de respeto a los derechos humanos".

   Además, señaló que "poco menos de un año desde la puesta en marcha del Plan de Paz y Convivencia" ya se han diseñado y ejecutado "gran parte de las actuaciones prevista en el mismo, con rigor y de efectividad".

   En la actualidad, recordó que se elabora "el primer informe anual del Plan de Paz y Convivencia contando con la colaboración de expertos internacionales y asociaciones y organizaciones indepenedientes", que se reunieron el pasado 17 de septiembre.

   Adelantó las iniciativas desarrolladas, entre las que destacó "la solidaridad con las víctimas del terrorismo, la recuperación de la memoria histórica del franquismo, la defensa de los derechos civiles y políticos, y la educación para la paz y los derechos humanos".

   Tras reconocer que la sociedad vasca y sus instituciones "no supieron trasladar a las víctimas su cercanía y cariño" y por lo tanto, tenían "una deuda moral con ellas", subrayó que han expresado "un 'Lo siento colectivo', sincero y emocionado".

   En este contexto, aseguró que éste "no fue un punto y final, sino una inflexión en un camino" que seguirán recorriendo. De esta forma, destacó dos próximos proyectos, como el Pleno que se celebrará el próximo 5 de octubre sobre Víctimas del Terrorismo, y la aprobación de la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo, presentado a las asociaciones de víctimas el pasado 13 de junio.

   Tras señalar que el pasado 3 de julio se aprobó el Programa en defensa de los derechos civiles y políticos en Euskadi, manifestó que también se plantearán "iniciativas legales para eliminar o modificar los regímenes jurídicos de excepción, como la Ley de Partidos, la derogación de determinadas normas penitenciarias y la modificación de diversos artículos del Código Penal".

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