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OPINIÓN/ Victor Gijón

Amenazas, mentiras y manipulaciones

¡Qué campaña electoral nos espera! Si a seis meses para la cita con las urnas ya tenemos anónimos publicitarios, amenazas, mentiras y manipulaciones, ¿qué nos dejan para mayo? Resumo la semana. Anónimo publicitario, modelo Hormaechea, remitido por el PP, que sólo confiesa la autoría al ser descubierto. Amenazas del líder popular Ignacio Diego al presidente del Gobierno, Miguel Ángel Revilla. Burdo intento de criminalización de los dirigentes de ARCA por El Diario Montañés. Y, finalmente, otra aportación a la ética profesional del periódico de la derecha, que presenta una encuesta de un sindicato, el derechista ANPE, como si fuera la opinión de todo el profesorado de Cantabria.

Empezando por el final hay que tener mucho desparpajo, caradura e intereses partidistas para informar a cuatro columnas en primera que los docentes de Cantabria, inquietos por la violencia creciente en las aulas. No aclara el DM que los docentes en cuestión --unos 120 encuestados--pertenecen todos al sindicato ANPE, formado a partir del franquista Sindicato del Magisterio Español (SEM) y vivero de cargos públicos del PP, desde concejales a consejeros de Hormaechea cuando este presidía el Gobierno de Cantabria con el apoyo de los populares. Tampoco aclara el diario de la derecha si la violencia creciente en las aulas y el sentimiento de desprotección que los profesores sienten es cosa de ahora, versión que el periódico intenta trasmitir a sus lectores, o viene de atrás, conmo los hechos demuestran.

La manipulación informativa del derechista diario es aún más escandalosa cuando el asunto de la convivencia en las aulas acaba de ser objeto de un debate parlamentario. En dicho debate, promovido por la consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, y no a petición de la oposición sino por iniciativa propia, el Grupo Popular no supo rebatir los argumentos de la consejera, que explicó el protocolo de medidas establecido para hacer frente a un problema que no se arregla con tremendismos informativos. Donde deben actuar las autoridades académicas actúan, aunque siempre se puede hacer más o mejor. Y cuando el asunto adquiere dimensiones extraescolares son los jueces los llamados a tomar medias. Por ejemplo internando en un centro de menores al joven castreño que agredió a otro rompiéndole la mandíbula.

La información manipulada de el DM servirá, seguramente, para que el PP vuelva a la carga en el Parlamento, después de haber sido vapuleado dialécticamente por la consejera. Y es que para la oposición que lidera Diego lo de menos es lo que se diga o haga en la Cámara, donde están representados todos los cántabros. Diego y el PP saben que en los medios de comunicación, sobre todo los afines, juegan con ventaja. Con la inestimable colaboración del DM, el PP mantiene vivos debates ya sustanciados y acusaciones no verificadas. En este tipo de manipulación de la opinión pública a dos manos vuelve a tener plena actualidad el caso de El Bojar, proyecto de PSIR para la construcción de miles de viviendas sociales.

Este lunes por fin el PP lleva al Parlamento un asunto que hasta ahora únicamente había planteado en los medios de comunicación. A pesar de la gravedad de las imputaciones --se llega a afirmar que la amistad de Revilla con un constructor le ha permitido a éste último hacer un negocio millonario-- el Grupo Popular no ha ejercido durante estos meses su derecho a llevar el asunto por la vía política. Claro que no ayudó a desenmascarar esta actitud tan poco democrática del PP el hecho de que el presidente Revilla presentara una querella contra Diego en defensa de su honor. Siempre he sostenido que la demanda, por injurias y calumnias, no sólo se debió dirigir contra Diego sino también contra quien fue cooperador necesario en la campaña difamatoria: El Diario Montañés. Pero el ‘poder’ del citado periódico disuade a los políticos de hacerle frente. Allá ellos.

Gracias a la demanda de Revilla el DM pudo dar noticia, un día si y otro también, sobre la querella de El Bojar, obviando que la demanda era del presidente y en defensa de su honor. La instrucción atrabiliaria de un juez y una fiscal-jefe más preocupados del que dirán que de impartir justicia, cumplidores a por a y b por b de lo que el rotativo de la Albericia les dictaba, terminó por alentar las bravatas de Diego. Este no sólo insiste en sus injurias y calumnias no demostradas, sino que ahora pretende alargar la campaña llevando por fin el asunto al Parlamento. Utilizará el legislativo como caja de resonancia, después de medio año dando la matraca con el asunto, sin sacar nada en limpio, salvo la desestimación de la querella de Revilla. Una decisión judicial que el político popular interpreta, en una imposible finta de indocto aprendiz de leguleyo, como la ratificación de que tenía razón en sus acusaciones.

Diego quiere mantener vivo el asunto de El Bojar, eje central de su política en los últimos meses. Así que el viernes pasado convocó a los medios de comunicación para explicar que si este lunes Revilla no contesta a su interpelación es porque es un cobarde y un mentiroso. Diego pretende el cuerpo a cuerpo con el presidente, contra el que pretende utilizar las declaraciones que el jefe del Ejecutivo regional realizó ante el magistrado instructor de la querella archivada. Además Diego anunció medidas más contundentes, que no explicó, pero que, precisó, podrían estar fuera del ámbito parlamentario, para el caso de que Revilla no suba a la tribuna o no de explicaciones convincentes sobre el asunto a debate.

Dado que al PP Revilla jamás le ha convencido y que mantiene que es un político que nunca dice la verdad, no es demasiado atrevido aventurar que la próxima semana Diego convocará a los periodistas para darles a conocer cuáles son esas medidas contundentes que pretende aplicar al presidente del Gobierno de Cantabria. Pues bien, si tenemos en cuenta que el presidente del PP y candidato regional en mayo próximo ya anunció que el cree en la acción política y no en llevar esta ante los tribunales de justicia, quedaría descartada una medida contundente judicial. No me imagino por tanto, o quizás prefiera no imaginarlo, en qué consistirá la contundencia de Diego.

Es posible, no obstante, que el dirigente del PP, aprovechando ese run-run general en el país con alcaldes ex socialistas y populares investigados por corrupción, diga donde dije digo, digo Diego y recurra a los tribunales. No sería un decisión incoherente, aunque si una incoherencia más de un político que aparenta no saber donde está ni a donde va. Y no sería incoherente toda vez que desde hace meses viene imputando un delito de prevaricación a Revilla, del que éste solo podrá defenderse en igualdad de condiciones si el PP acude a los tribunales. Claro que al paso de tortuga con que marcha la justicia mucho me temo que más que aclarar el polémico asunto lo que pretende Diego, con la complicidad necesaria del DM, es llegar a las próximas elecciones con un procedimiento judicial abierto contra el presidente del Gobierno regional. Tiempo al tiempo.

Lo que no está abierto es una acción de ls justicia por delito urbanístico contra dirigentes de la organización ecologista ARCA. Esta semana nos desayunamos con una información a cuatro columnas del DM que decía los siguiente: El presidente de ARCA, implicado en un posible delito urbanístico. En la información un extenso alegato contra los dirigentes ecologistas, incluyendo acusaciones de actuar fraudulentamente. Según el periódico de la derecha, estaba en marcha una denuncia de un bufete especializado de abogados madrileños en contra de varios dirigentes de la citada organización ecologista. Sólo al final de la información se aclaraba que los instigadores de la denuncia y los que pagaban a los abogados eran los dirigentes de una asociación que defiende los intereses de los propietarios de viviendas construidas en la costa y declaradas ilegales por los tribunales de justicia a instancia y denuncia ecologista.

Pues bien, a la mitad de columnas, dos, el DM publicaba días después las puntualizaciones del gabinete de abogados madrileños, dejando claro que en la información rectificada no había ni una sola verdad. La manipulación del DM había convertido en delito lo que, en el caso de que prospere la denuncia, que todavía ni siquiera ha sido admitida a trámite, sería solo una infracción urbanística. Por ello el asunto está en vía de lo Contencioso Administrativo y no en la penal. El resto del remitido de los abogados madrileños, desmonta y deja en evidencia las mentidas difundidas por el DM, que, por cierto, todavía no ha presentado sus disculpas públicas a los ecologistas.

Y concluyo con otra acción partidaria del diario conservador, aunque en este caso la competencia, el diario Alerta, también se vio involucrado. Me estoy refiriendo a la inclusión el pasado martes de un remitido anónimo, en la línea de los anuncios redactados por Hormaechea --¿recuerdan aquel que rezaba “Alfalfa para un diputado”?--, que le valieron una condena por malversación de caudales públicos. Los dos periódicos regionales incluyeron como publicidad un remitido de claro contenido político, pero sin firma. Desde este confidencial se informo a primeras horas de la mañana de que la autoría de los anuncios correspondía al PP. A media mañana se supo que fue una agencia de publicidad vinculada al PP, auque no la que lleva la campaña de “morritos Diego”, la que había enviado los remitidos. El hecho de que la agencia autora del remitido trabaje con asiduidad para el Ayuntamiento de Santander y la ignorancia confesada de algunos dirigentes del PP sobre la citada publicidad, dio verosimilitud a la versión interesada de que había sido Gonzalo Piñeiro, a espaldas de Diego, el autor del anuncio, en el que además de criticar a Revilla se hacia una defensa del gran amigo y valedor político del alcalde, el ex ministro de Fomento, Paco Álvarez Cascos.

A última horas de la mañana del día de autor y desde Madrid, donde se encontraba participando en actividades del partido, Diego reconocía la autoría del remitido. Para entonces ya era vox populi la autoría del anónimo publicitario, extremo, que Alerta, estaba dispuesto a desvelar si no se producía una reivindicación por parte de los autores. Solo en el DM se seguía justificando el derecho del PP ha ocultarse tras un remitido publicitario del que se había hecho desaparecer la gaviota. Claro que en la emisora del grupo DM, Punto Radio, todavía esa mañana se emitía un espacio con las opiniones de Diego sobre la actualidad regional, sin advertir a los oyentes que se trataba de un espacio publicitario y no informativo. Una muestra más de hasta donde piensa llegar el periódico conservador en la campaña a favor del PP. Campaña, por cierto, que va en contra del Gobierno regional, el mismo que con sus inserciones publicitarias le sanea la cuenta de resultados. ¿Será verdad el dicho popular de qué sarna con gusto no pica?

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