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18 películas sobre el conflicto

La II Guerra Mundial vista por el cine

La II Guerra Mundial vista por el cine

Se cumplen 70 años del inicio del conflicto bélico más sangriento de la historia, la guerra que definió el Siglo XX, una guerra que se convirtió en sinónimo del horror, el holocausto nazi y las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Una guerra que dejó alrededor de 60 millones de muertos, un 2% de la población mundial de aquellos días, y cambió para siempre la historia. No es raro que se convirtiese en un tema recurrente para el mundo del cine. Repasemos algunas de las películas que mejor han representado aquellos días.
El Gran Dictador (1940): Chaplin rodó esta película durante 1939 y 1940 cuando el país en el que vivía seguía siendo neutral ante la guerra “europea”. A pesar de sus 5 nominaciones a los Oscar fue acusado de simpatizante comunista por su arrebatador discurso final. Es increíble saber como mientras el autor ya veía claro el peligro de Hitler muchos países “civilizados” habían decidido cerrar sus ojos (y oídos) ante el terror nazi. Lo curioso del tema es que el propio Adolf Hitler era un gran admirador de Chaplin, incluso hay gente que opinaba que ese bigotito era un homenaje a Charlot, e hizo que le proyectasen la película dos veces. No sabemos cuales fueron las opiniones de Hitler sobre la película pero lo que hiela la sangre es la posibilidad de que le hiciera gracia. Cuando se supo sobre el holocausto Chaplin dijo que si lo hubiese sabido no la hubiese rodado. No habría sido una buena elección, “El Gran Dictador” es una de las obras maestras del mayor icono del cine.

Ser o no ser (1942): Cuando Ernst Lubitsch rodó “Ser o no ser” los EEUU ya habían entrado en la guerra y se sabía que esta no era una cosa para tomarse a broma. Muchos se ofendieron cuando el “rey de la comedia” decidió realizar una película sobre la invasión a Polonia, un país que sufrió como pocos la II Guerra Mundial. Pero Lubitsch sabía de lo que estaba hablando, no en vano, era un judío que había nacido en Alemania y había salido hacia EEUU unos diez años antes de la llegada de los nazis al poder. Por eso sus dardos envenenados contra la ideología nazi son tan eficaces como el documental más preciso.



Roma, ciudad abierta (1945)/ Camarada (1946)/ Alemania año cero (1948): La trilogía neorrealista de Rossellini tendría que ser estudiada en todas las clases de cine y en todos los cursos sobre la II Guerra Mundial. “Roma, ciudad abierta” está considerada el manifiesto del neorrealismo y se inspira en la historia del sacerdote Luigi Morosini, torturado y asesinado por los nazis por ayudar a la resistencia. La película se empezó a rodar cuando la guerra aún no había terminado y se hizo en escenarios naturales, con actores no profesionales, por pura precariedad. Aun así hay pocas películas más emotivas que esta. “Camarada” es una película que se divide en distintos episodios sobre el avance aliado por la Italia ocupada y “Alemania año cero” una durísima película sobre el Berlín de posguerra.

Los mejores años de nuestra vida (1946): William Wyler hizo una de las mejores películas sobre lo duro que es la vuelta a casa para los soldados. Tras varios años fuera volver a la realidad cotidiana se hace para muchos insoportable. Una dirección magistral para un drama sentido. La película se rodó un año después del final de la guerra y contó con la participación de algunos veteranos como Harold Russell, que había perdido realmente sus manos en la guerra. Otra curiosidad es que el guionista, Robert E. Sherwood, fue investigado por el Comité de Actividades Antiamericanas, que pensó que el tono amargo de la película podía ser considerado sospechoso de deficiente patriotismo.

Noche y niebla (1955) / Shoah (1985): Cuando terminó la guerra lo que las fuerzas aliadas descubrieron fue mucho más horrible que el propio conflicto. A las triunfales tropas aliadas los esperaban los campos de cxterminio donde los pocos supervivientes les recibían como fantasmas famélicos. El horror del holocausto y de nombres como Auschwitz o Treblinka perdura con los años. Su recuerdo es tan doloroso que durante años la única forma de acercarse a ello fue a través del documental. “Noche y niebla” de Alain Resnais y “Shoah” de Claude Lanzmann son los mejores ejemplos. El documental de Resnais mostró por primera vez el material que el ejército nazi acumuló sobre el exterminio organizado y puso especial atención en la responsabilidad colectiva, no sólo de la sociedad alemana, sino de toda Europa y de la humanidad entera, respecto a las atrocidades nazis. Sin embargo el definitivo y angustioso relato del horror de los campos de concentración se encuentra en “Shoa” un doloroso y necesario documental que debería ser puesto en los colegios de todo el mundo para evitar nuevamente estos horrores.







La lista de Schindler (1993) / El pianista (2005): En 1993 Spielberg decidió que había llegado el momento de hacer la película que siempre había querido hacer. Una película sobre el holocausto nazi. Para ello busco una historia humana, la de Oskar Schindler un empresario alemán que ayudó a unos pocos judíos a salvarse de la muerte. La película está increíblemente bien rodada y, a pesar de un final demasiado blando es bastante fiel a la realidad. Polanski volvió al tema en 2005 con “El pianista” una obra con la que recuperó el pulso de su mejor época, la de “La semilla del diablo” y “Chinatown”. Claro que el tema le tocaba de lleno, había perdido a su madre en los campos de concentración.

Salvar al soldado Ryan (1998) / Hermanos de sangre (2001): Steven Spielberg volvió a la II Guerra Mundial para dar la versión definitiva del desembarco de Normandía. La primera hora de la película te transportaba directamente a la arena de Omaha Beach, con un realismo que no se había visto nunca. Luego el “rey Midas” nos pondrá un final blando y patriotero pero no podremos negarle que durante dos horas y media haya renovado todo el género bélico. Unos años después el mismo equipo rodaría “Hermanos de sangre” una serie todavía más real, de la que muchos expertos opinan que es el más fiel reflejo de los últimos momentos de la guerra.

Banderas de nuestros padres (2006) / Cartas desde Iwo Jima (2006): La II Guerra Mundial no acabó con el suicidio de Hitler y la capitulación de Alemania, en el Pacífico Japón siguió resistiendo hasta el lanzamiento de las dos bombas atómicas. Una de las razones por las que se tiró la bomba H es por batallas como la de Iwo Jima donde las tropas japonesas demostraron que su defensa iba a ser encarnizada y dolorosa. El gran Clint Eastwood nos ofrece una doble visión del conflicto, viéndolo desde el punto de vista norteamericano y desde el japonés. Un gran díptico en el que vemos el verdadero horror de la guerra ya que al tener los dos puntos de vista no hay buenos y malos, sólo seres humanos matándose unos a otros.

La delgada línea roja (1998): Terrence Malick no iba a hacer una película bélica normal. No el autor de “Malas Tierras” y “Días del cielo” volvía a rodar después de veinte años para acercarse a la II Guerra Mundial. El resultado fue una película antibelicista, poética, cruda y realista a la vez., conformando una de las pocas obras maestras del cine de los 90.









La infancia de Iván (1962) / Enemigo a las puertas (2000):
La II Guerra Mundial nos ha llegado en el cine a través del prisma norteamericano, algo lógico cuando fueron los grandes vencedores del conflicto y además dominan la industria del cine. Pero donde la Guerra fue más violenta fue en el frente ruso, el enfrentamiento entre Hitler y Stalin fue el más cruento y a la larga el principal factor de la derrota alemana. “La infancia de Iván” es el debut de Andrei Tarkovsky, un relato complejo y fascinante que sigue los pasos de un niño que terminará totalmente involucrado en la guerra. “Enemigo a las puertas” es, sin embrago, un western dentro del horror de Stalingrado. El director francés Jean Jacques Annaud comienza su obra a la manera de “Salvar al soldado Ryan” y termina centrándose en el enfrentamiento personal de los dos francotiradores, con mención especial al despiadado Ed Harris.

El hundimiento (2004): La película está basada en el libro homónimo de Joachim Fest y los diarios de quien fuera la secretaria de Hitler, Traudl Junge recogidos en "Hasta el último momento", un libro absolutamente sincero. La polémica acompañó a la película ya que presentaba a un Hitler humano, pero eso es algo que la hace mucho más interesante. A lo largo del S. XX se representó a un Hitler que era un demonio o un monstruo lo que nos hacía comprensible lo incomprensible: el horror. Pero lo que no nos gustaba pensar era que el mayor ogro del Siglo era en realidad un ser humano como nosotros, alguien que acariciaba a su perro o tenía palabras de cariño para sus más cercanos. “El hundimiento” le da un rostro humano al horror y eso nos inquieta más que si nos hablaran del “hombre del saco”.
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