www.diariocritico.com

Después de Franco, ETA

Durante cuarenta años Franco nos privó de la libertad, ahora son los etarras quienes nos la tienen secuestrada. Nacieron con el engaño de que eran un movimiento de liberación para los vascos oprimidos, ahora 34 años tras la muerte del dictador siguen siendo lo que siempre fueron en realidad, unos liberticidas de los que aún no hemos podido desprendernos. Son el peor legado del franquismo que nos queda.

Por ellos no parecen pasar los años, aunque a los gudaris de pacotilla de hoy les salieron los colmillos en plena libertad sin el señuelo de la bota opresora del dictador que si oprimía, como a todos los demás, a sus abuelos asesinos. Porque ese es el gran engaño: matan y extorsionan como si nada hubiera ocurrido, como si el pueblo al que dicen defender no les hubiera dicho una y otra vez que se esfumen. Los votos de los ciudadanos acabaron con el terrorismo de Estado pero estos mafiosos sangrientos no están dispuestos a que terminen de una vez con su terrorismo de zulo y de capucha. Con su negocio de extorsión con parafernalia independentista

Y todo porque no quieren reconocer que contra Franco vivían mejor. Entonces engañaban a muchos con sueños de libertad desde las bocachas de sus metralletas que, según decían, apuntaban solo a las fuerzas de represión. Ahora enfrente nos tienen a todos nosotros, a pecho descubierto, armados solo con los votos con los que decidimos como queremos vivir y exigentes a voz en cuello de la libertad que nos hemos ganado. Pero ellos no bajan las armas, porque para los liberticidas somos enemigos todos los hombres y mujeres que queremos vivir en paz. Somos la peor amenaza contra estos dictadores: los etarras se han convertido en los verdaderos franquistas después de Franco.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios