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Según una encuesta interna, el ministro de Interior arrasaba en las elecciones

Rubalcaba propició la candidatura de Trini para no ser el candidato para Madrid

Rubalcaba propició la candidatura de Trini para no ser el candidato para Madrid

Si Alfredo Pérez Rubalcaba se presentaba como candidato a la Comunidad de Madrid, el Partido Socialista arrasaba en las elecciones de 2011. Así lo señalaba una encuesta interna a principios de año en la que el ministro del Interior aparecía con una impresionante valoración en el electorado madrileño. La conclusión era obvia: a Rubalcaba le podrían pedir que fuera él el que se opusiera a Esperanza Aguirre en las elecciones autonómicas. En ese punto, Rubalcaba buscó una alianza de conveniencia con José Blanco y entre todos encontraron a Trinidad Jiménez como la opción más 'ventajosa'.
La cabeza de Tomás Gómez, secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), estaba cortada desde hace un año y medio: el vicesecretario general socialista y ministro de Fomento, José Blanco, buen analizador de encuestas y de candidatos, tenía claro que Gómez no era la persona adecuada para ganar la Presidencia a la popular Esperanza Aguirre y buscaba un recambio.

    A principios de este año, una encuesta interna del PSOE confirmaba los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y reflejaba lo que todo el mundo sabía: que si el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se presentaba a la Comunidad Autónoma madrileña podría arrasar frente a Aguirre. La conclusión era lógica: ¿era Rubalcaba el candidato ideal para Madrid? Así, al menos, Blanco mataba dos pájaros de un tiro.

    Según medios socialistas, la conclusión era tan lógica que Pérez Rubalcaba tomó posiciones y decidió desbaratar su posible candidatura antes de que el presidente Rodríguez Zapatero se lo llegara a proponer. No quería Rubalcaba que le ocurriera lo mismo que en 2007 le pasó a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, cuando tuvo que darle un sonoro portazo a Zapatero para no encabezar la candidatura al Ayuntamiento de Madrid, algo que el presidente no ha acabado de perdonarle a su vice.

Así las cosas, y según confirman a Diariocrítico medios socialistas, Rubalcaba y Blanco llegaron a una 'alianza antinatura', en la que convergieron en una tercera vía: la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, bien valorada igualmente en las encuestas internas del PSOE, aunque a años luz de Rubalcaba.

    La confluencia de factores tuvo lugar el pasado mes de junio. Trini se resistía -de ahí sus negativas públicas y tajantes frente a las filtraciones que aseguraban que desplazaría a Tomás Gómez como candidato-, pero a Zapatero le abrumaron con los datos de las encuestas. Finalmente, Zapatero pidió formalmente a Jiménez que se presentara, que ella era la mejor opción y la ministra de Sanidad no pudo resistirse a la petición del líder. En resumen: Tomás Gómez quedaba desplazado -se cumplían los augurios de Blanco-, Zapatero no le pedía a Rubalcaba que fuera candidato - el ministro podría optar así por la Vicepresidencia, en buena lid con Blanco-, Trini le resuelve al presidente el sentido de la crisis de Gobierno -que medios socialistas auguran para octubre- y todo el mundo contento, menos Tomás Gómez.

 
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