www.diariocritico.com
Año y medio para sobrevivir

Año y medio para sobrevivir

Escuchado el presidente Zapatero y sus propósitos de actuación con su remodelado, remozado, reforzado e innovado Gobierno, parece claro que hay un propósito decidido: cambiar la tendencia que, en los últimos meses, y como efecto de la crisis, conducía al desastre electoral al PSOE de Zapatero. ¿Conseguirá variar el rumbo con estos cambios anunciados? Sin duda, es lo que mucho, en el partido y fuera de él, esperaban. Situar en puestos clave de nombres nuevos, fusionar un par de departamentos, y sobre todo, insuflar unas dosis de confianza que puedan reflejarse en las encuestas y en la sensación de los ciudadanos.

   No hay duda de que, en los últimos días, Zapatero ha recuperado incluso la sonrisa, después de unos meses e incluso un par de años, negros y terribles. Ahora, como efecto de la estabilidad que le concede en el Parlamento el apoyo de PNV y de CC, Zapatero se ve con ánimos recuperados. También. Naturalmente, por virtud de las novedades que incorpora en su equipo de Gobierno. Con buenas, excelentes palabras, ha despedido a Fernández de la Vega, a Moratinos, a Elena Espinosa, y con palabras de elogio ha dado la bienvenida a Pérez Rubalcaba para la vicepresidencia primera, a Ramón Jáuregui, a Valeriano Gómez... Sobre todo en estos tres elementos pone mucha confianza el presidente, por las tareas y funciones que a cada uno de ellos les corresponde. Rubalcaba podría ofrecer en bandeja el final de la banda ETA, nada menos. Jáuregui tendrá que seguir cuidando las relaciones con los "socios" recién conseguidos, los nacionalistas vascos  del PNV y los nacionalistas canarios de CC. Y a Valeriano Gómez le corresponde restablecer relaciones con las centrales sindicales y tratar de  recuperar su confianza en tareas pendientes como la reforma de las pensiones. Valeriano Gómez era, recuérdese, el personaje "único" para  el que estaba preparado este reajuste del Gobierno, como sucesor de Celestino Corbacho. Pero no hay que olvidar su figura ni sumarla a uno más de los ocho o diez personajes que se van o vienen en esta remodelación importante. A esos tres, y a los restantes, corresponderá la tarea de seguir dando estabilidad a un Gobierno necesitado, además,  de resolver muchos otros problemas pendientes, en particular, la creación de empleo. Ese es el requisito fundamental para que las cosas empiecen a cambiar y se empiecen a despejar las grandísimas incógnitas a las que se enfrentará el Gobierno en este año y medio restante.

   Y en último extremo, si la confianza no se recuperara suficientemente, Zapatero ha puesto en  situación de  dar por resuelta la papeleta situando a Pérez Rubalcaba en un lugar privilegiado, desde el que contempla Gobierno y partido y  en el que disfruta de información privilegiada. De momento, es figura clave, pero pudiera ser "todavía más clave" si Zapatero, finalmente, viera que su propia suerte llevaba al PSOE a una derrota electoral.

Reforzar el perfil político y llevar a cabo las reformas en marcha o pendientes, con el refuerzo de personajes que llegan con ganas de trabajar. Ese parece el propósito fundamental de la amplia y profunda remodelación.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios