www.diariocritico.com

Ni por la derecha ni por la izquierda: por Derecho

Acabo de ver en los informativos cómo ha discurrido la jornada de protesta / manifestación de los “indignados” y me he quedado agradablemente sorprendido al ver familias enteras –desde abuelos a nietos- con un grito común, y sin violencia,  tanto contra nuestros políticos como contra lo que entienden que representa esa crisis económica que nos está ahogando a todos. Pero la alegría -al ver voces en sintonía con la mía y la de muchas otras personas que no estaban allí- se torna en preocupación al pensar que los “indignados” ,que somos todos menos unos pocos que sacan tajada de este desaguisado, pueden ser presa fácil de falsos líderes que asuman su bandera. No es éste un movimiento exclusivamente de jóvenes (como lo fue el elitista mayo francés) sino de simples ciudadanos de todas las edades, géneros, y condiciones que si no he entendido mal, rechaza a los líderes carismáticos y quiere que sea oída -en directo- su propia voz. Aquí no valen los planteamientos de derechas ni de izquierdas (que no son más que etiquetas absolutamente trasnochadas) y así lo deben haberlo entendido ya, afortunadamente, los políticos que han intentado aproximarse a los “indignados” como le sucedió a Cayo Lara. Aquí no hay -ni debe haber- mas que voces de ciudadanos que quieren ejercitar su derecho constitucional a manifestarse para decir en alto lo que piensan porque entienden que ni la clase política ni los parlamentos, nacional y autonómicos, les representan. Somos, afortunadamente, un país libre en el que es no sólo es admisible , sino que es un derecho constitucionalmente reconocido, manifestarse por lo que cada uno cree (sea acertado, o no) siempre que con ello no se vulneren los derechos de otros o se ejerza la violencia. Y como las cosas cambian y nada terrenal es eterno, ahora le toca el turno a nuestro sistema político y a nuestros dirigentes, que van a tener que acostumbrarse -les guste, o no- a oír las voces de los ciudadanos. Unas voces que dejan percibir, a modo de melodía de fondo, que ya no valen las proclamas de la dialéctica derecha-izquierda porque lo que se exige de nuestros políticos son dos cosas mucho más sencillas y claras: que sean honestos y que actúen con eficacia. Estamos en una crisis profunda no sólo económica sino también política, y no se puede seguir manteniendo un sistema que mantiene más de 3.000 empresas públicas que no producen nada y son meros instrumentos para camuflar el endeudamiento público pero a costa de gastar más en cosas inútiles. Curiosa forma de ahorrar, porque hay mucho perejil del que se puede prescindir (me refiero al "perejil del loro"), como pueda ser el catering para la flota de los aviones que utilizan nuestros políticos (más de 600.000 euros), los coches oficiales de lujo, las tarjetas de crédito de uso incontrolado, o las subvenciones a unos sindicatos que ya no representan a nadie (D. Marcelino Camacho ¡que lejos quedan sus tiempos de coherencia entre lo personal y el compromiso político!). A todo esto le ha llegado la hora de decir ¡basta¡ y de exigir que las cosas se hagan por derecho y conforme a Derecho. Confieso no entender los mítines en los que un político -con tono airado- subido a un estrado es jaleado por sus propios militantes, cuyo voto ya tienen cautivo. ¿Por qué, en lugar de esto, no escuchan a quienes tienen reclamaciones legítimas o nuevas propuestas que a ellos no se les han ocurrido? Sinceramente, el camino lo están marcando ahora los miles de indignados que han salido a la calle y los millones de indignados (al menos unos 5 millones) que se encuentran en paro gracias al buen hacer de nuestros políticos. Indignados porque los políticos no se responsabilizan de sus desatinos, mientras que cualquiera de nosotros o bien es despedido o tiene que cerrar su chiringuito cuando comete errores de bulto en su trabajo. ¿Es que no hay suficientes motivos para estar indignados? O sea, como decía antes, que ni por la derecha ni por la izquierda, por Derecho.                                                                                                                                                    José Luis Villar Ezcurra Profesor Titular de Dº Administrativo de la UCM
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.