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Acompañado de Emilio Chuayffet Chemor y José González Morfín

Preside el presidente Felipe Calderón el desfile militar

El presidente Felipe Calderón Hinojosa presenció desde el balcón central del Palacio Nacional el tradicional desfile militar en ocasión del 201 aniversario de inicio de la Independencia de México. Antes, en el Ángel de la Independencia montó una guardia de honor, depositó una ofrenda floral y firmó el libro de visitantes distinguidos; posteriormente, en la Plaza de la Constitución rindió honores a los símbolos patrios. El titular del Ejecutivo federal presenció el izamiento de la Bandera Nacional acompañado por los presidentes de las mesas directivas de la Cámara de Diputados, Emilio Chuayffet Chemor, y del Senado, José González Morfín. También, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Juan Silva Meza, y los secretarios de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, y de la Marina, Francisco Saynez Mendoza. Trece mil 837 elementos de la Armada de México, con el Ejército Mexicano y la Policía Federal fueron los que participaron en el desfile de este 16 de septiembre, además de 102 aeronaves, entre las que destacan los aviones Esparta, considerados de última generación y que servirán para el transporte de tropas, equipo técnico y que incluso pueden convertirse en hospitales aéreos. También desfilaron 366 vehículos, mil 139 banderas, 421 estandartes. De acuerdo al General de División Roberto Miranda Sánchez, Oficial Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional, y Comandante de la Columna del desfile, este se llevó a cabo sin novedad. El contingente de las seis divisiones de la Policía Federal desfiló por segunda ocasión dando a conocer nuevamente unidades blindadas y aeronaves, como helicópteros Black Hawk, MI y aviones no tripulados los cuales son utilizados en operaciones de inteligencia. La demostración de paracaidismo del Ejército mexicano y el equipo aeromóvil de la Policía Federal, que por primera vez se iba a dar a conocer, fue suspendida debido a las inclemencias del tiempo nublado y se temía que pudiera haber algún accidente por la poca visibilidad que se tenía a la hora de iniciar dicho desfile. El pueblo cerca de las Fuerzas Armadas Marinos, pilotos, soldados, policías y charros cumplieron el rito anual del desfile militar por las principales calles de la capital, con lo que se logró un acercamiento del pueblo de México con los miembros de las Fuerzas Armadas. Luego del desfile, que duró apenas hora y media, mucha gente esperó el rompimiento de filas para pedir a los hombres de armas la foto del recuerdo. Estos, sin renuencia, aceptaron gustosos posar para las cámaras y videos, que gracias al desarrollo tecnológico están al alcance de las mayorías, ya sea de manera individual o adosada a los teléfonos celulares. En el Zócalo capitalino, la gran plaza se convirtió en escenografía donde cientos de personas se retrataban junto a los tanques, camiones y otro equipo que fue parte del desfile. Incluso los cascos y las armas fueron solicitados para la foto o el video del recuerdo. El de este 16 de Septiembre fue un gran ejemplo de convivencia entre el pueblo y los integrantes de las Fuerzas Armadas, que a fin de cuentas son los mismos. Sólo había que observar los rostros morenos y estoicos de los soldados, y compararlos con los de quienes les pedían la foto del recuerdo, para darse cuenta que eran los mismos, ambos pertenecientes al pueblo mayoritario y trabajador sobre el que descansa este país. No era entonces más que una muestra de la familia mexicana conviviendo con otra parte de la familia mexicana. Muchos de quienes aplaudieron el despliegue de las Fuerzas Armadas se manifestaban con un entusiasmo como si fueran conocidos quienes desfilaban. De acuerdo con especialistas, lo más novedoso fueron los aviones 'Spartan' de gran potencia y que mostraron su capacidad con las maniobras emprendidas en el cielo, lo que se podía ver desde el Palacio Nacional, pero los aplausos más sonados fueron para los contingentes más llamativos. Las enfermeras con sus albos uniformes, los marciales y elegantes cadetes de los Colegios Militar y del Aire, los paracaidistas, los estrafalarios miembros de las fuerzas especiales, como los camuflados como plumeros gigantes, y los agrupamientos montados en hermosos caballos, se llevaron las palmas. El equipo reluciente presentado por la Policía Federal confirmó el total respaldo a este cuerpo al que muchos recursos se han canalizado, tantos como para contar hasta con aviones no tripulados que arrancaron expresiones de admiración entre los espectadores. El de este 16 de Septiembre fue un desfile que fluyó sin contratiempos, según el guión preestablecido. Cumplió su función de acercamiento con la sociedad y, tal como comentaron algunos oficiales al final, de que todo concluyó sin novedad, podría haber servido para que más jóvenes se interesen en sumarse a las Fuerzas Armadas.
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