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Y todo por no escuchar

Y todo por no escuchar

lunes 20 de febrero de 2012, 10:46h
Un especialista en comunicación me decía hace poco que el mayor problema que hoy tenemos los humanos es que no escuchamos, que no sabemos escuchar, o, lo que es peor, que no queremos escuchar. Tenemos una descarga de información apabullante, la recibimos por el iPad, por el móvil, a través del ordenador, la televisión, la radio, el cine. Intentamos clasificarla y ordenarla y ya; pasa a nuestro disco duro y ahí se almacena, se planta y, en el mejor de los casos, la recuperamos "una o ninguna" vez para repetirla como un papagayo.
   
Pues eso es lo que le pasa a Thomas Nesbitt, el protagonista de una novela apasionante "El momento en que todo cambió" (Planeta, 2012),que no supo escuchar. Lo único que tenía que hacer era pararse un momento, sentarse, abrir sus cinco sentidos y escuchar.

Un viaje apasionante a los años previos a la caída del Muro. Un joven norteamericano, Thomas Nesbitt, hace un viaje a Berlín para documentarse con la intención de escribir un libro de viajes por encargo de la editorial para la que trabaja. Para conseguir algo de dinero y subsistir, ya que el adelanto de la editorial es poco más que nada, se busca un trabajo en Radio Liberty; y ahí conoce a Petra, una joven atractiva y recién "rescatada" de la RDA, o eso parece, y se enamora como un colegial.

A partir de ese momento comienza a desvelarse la vida de ambos y los dos se dan cuenta que tienen mucho más en común de lo que se esperaban. Mientras tanto una serie de personajes vuelan y sobrevuelan la vida de Thomas y Petra, entrando en ella para unas veces solucionar ciertos problemas, pero en otras ocasiones ponerles al borde de un abismo.

El espionaje, el contra espionaje y el amor, unidos a una política de guerra fría por ambos lados, se convierte en una ensalada que siempre deja un regusto amargo a los protagonistas. Un pintor drogadicto que comparte piso con Thomas, el director de Radio Liberty y un policía que podría haber salido de la cabeza de Alfred Hitchcock, completan un elenco que viaja por más de 500 páginas dejándote sin aliento, muchas veces, y viviendo una historia de amor apasionado y apasionante otras.

Como se suele decir, hasta aquí puedo leer. El resto os lo dejo a vosotros. Os dejo que os sumáis en un sueño tan atractivo como la lectura. Darle margen en las primeras veinte o treinta páginas. A partir de ese momento el libro fluye solo. Como un enorme rio. Unas veces con un remanso de paz y en otras con unos rápidos llenos de piedras y peligros.

Disfrutarlo, vale la pena. Solo os dejo una frase para abrir boca: "¿Seremos alguna vez verdaderamente libres de las ataduras del momento?". Y cada uno piense lo que quiera.

* Ramón Ongil Cores, Socio Director Issy Comunicación
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