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Propietaria-Gerente de A&E Events

Ana González, el éxito de la dulzura en la organización de eventos y bodas

Ana González, el éxito de la dulzura en la organización de eventos y bodas
jueves 28 de junio de 2012, 17:55h
Intentar resumir los últimos años de la vida de Ana González Espinosa puede resultar más complicado de lo que cabría esperar para una mujer que no llega a los 30. Quizá diez años -los últimos de su vida- sean pocos para cualquier profesional, pero en su caso la experiencia que acumula puede calificarse de extremadamente intensa. Licenciada en Economía por la Universidad de Cantabria y la Autónoma de Madrid, Ana es propietaria-gerente de A&E Events, una empresa que organiza eventos de boda, pero... esta joven y exitosa emprendedora santanderina de suaves maneras y sonrisa amplia arrastra toda una historia detrás: merece la pena detenerse un poco en ella.

Mejor que ninguna otra cosa sus propias palabras ilustran las vueltas que puede dar la vida para cada persona concreta:

"A los 18 años, cuando todos los estudiantes de Bachiller deciden qué carrera estudiar mi vida dio un cambio de 270º (si, más de 180º). Justamente el día que me comunican que he entrado en la Universidad San Pablo CEU de Madrid para estudiar Medicina, en casa me dan la sorprendente noticia de que ¡iba a tener hermanos mellizos!: niño y niña, concretamente... Después de sobreponerme del shock de la noticia, cuando preparaba las maletas para independizarme ese mes de septiembre y comenzar mi carrera en Madrid, me diagnosticaron un tumor de tiroides...".

Los secretos de Galeno de Pérgamo, pues, no estaban reservadas para Ana González Espinosa, que nunca ya haría su juramento hipocrático. Pero he aquí su interesante historia contada con sus propias palabras: "En septiembre, el día de la presentación de la carrera, me operaban en Barcelona de una tiroidectomía lateral izquierda, de la que afortunadamente salí perfectamente y sin secuelas físicas. La recuperación de una operación de estas características no es fácil, ya que el nivel hormonal desciende y caes en una 'tristeza química' que te deja fuera de combate unas cuantas semanas. Obviamente había perdido la oportunidad de empezar como cualquier chica normal mi 1º de medicina y como estábamos esperando a los mellizos, decidí tomarme un año sabático y disfrutar del nacimiento de mis hermanos en febrero de 2005...".

Los niños lo cambian todo, aunque no sean exactamente los tuyos propios. Y Ana, después de haber tenido a esos dos bebes en brazos y haber dado miles de biberones y cambiado pañales, la idea de volver a Madrid se le hizo cada vez más dura, por lo que olvidó su anterior vocación de galeno y se matriculó en Economía en la Universidad de Cantabria: "Todavía no se por qué Economía... supongo que porque me infundía buenas perspectivas salariales en un futuro y mi 'titulitis' de cirujana frustrada no me dejaba matricularme en Administración de Empresas, aparentemente más fácil", escribe con sencillez.


Nuevos episodios, y grandes desengaños

Durante esos años de carrera, la jovencísima Ana González, lejos aún de plantearse siquiera la posibilidad de establecer un negocio, conoció a un estudiante de Erasmus Italiano y, como en la mejor de las novelas de amor, el apuesto Romeo dejó su vida en Italia (no cogiendo, literalmente, el avión de vuelta en el último momento) y se quedó en España para empezar una vida juntos. Ironías de la vida, su futuro le esperaba en Madrid como Ingeniero de Telecomunicaciones y esta estudiante de economía, sin vocación, se replanteó toda su existencia para poder irse con él a Madrid (otra vez Madrid...).

Durante esos años de viajes de fin de semana a Madrid y, posteriormente, durante la convivencia en un precioso apartamento en una lujosa zona del norte madrileño, Ana combinó los estudios de economía en la Universidad Autónoma con trabajos eventuales en eventos.

Parecía que la fortuna le sonreía: en 2010 consiguió una Beca de 700 euros para trabajar como Analista Financiera en Samsung, pero justo en ese momento la gran crisis se empezaba a notar de verdad en España. Sin contar ya con la ayuda económica de sus padres y con un alquiler de 900 euros al mes, la cuesta arriba empezaba a hacerse impracticable... y la preocupación por la economía casera cada vez minaba más el estado de ánimo de la pareja.

"Éramos dos jóvenes acostumbrados a un cierto tren de vida (viajes, conciertos, fines de semana, compras, cine...) que se topan de frente con la dura realidad de los 'mileuristas'", escribe Ana. Y, así, unos meses después terminó su beca en Samsung... y su vida en Madrid. Resultó que una parte de la pareja no estaba dispuesta a asumir la parte negativa de aquello tan poético de las bodas; es decir, aquello que recita el sacerdote de "en la riqueza y en la pobreza..." "En este intento de replantearme mi vida y buscarme otros objetivos que me llenaran mi escasa motivación y fe en mi carrera, me encontré de vuelta en casa de mis padres, en Santander, con mi perro y una frase en cabeza: 'Si no eres una mujer con carrera no estás a mi altura'".


'Yo soy más que un resumen de dos hojas y una foto de carnet'

Ana tardó un tiempo en digerir la nueva situación: 25 años, de vuelta en casa, dependiendo económicamente de sus padres, soltera -es decir, sola con el desamor- y en paro. "No me acuerdo qué fue exactamente lo que me hizo reaccionar y decidirme a emprender un negocio por mi cuenta. Solo recuerdo la sensación que sacaba después de las tropecientas mil entrevistas de trabajo, tanto en Madrid como en Cantabria y los millones de currículos enviados: 'Yo soy más que un resumen de dos hojas y una foto de carnet'".

Y ése es su auténtico valor: Ana González recuperó su carácter optimista y extrovertido que poco antes había perdido en alguna calle de Madrid; empezó a disfrutar de la gente que la rodeaba y a interesarme por sus trabajos y por sus experiencias personales. Así fue como se le cruzó en el camino un matrimonio de fotógrafos, Manuel y Eva, enamorados de su trabajo. "Analizando mis puntos fuertes y las habilidades en que más destaco (trato con el público y capacidad de organización y coordinación), Eva, que ahora es mi colaboradora y mejor amiga, me propuso empezar como Wedding & Event Planner".

Gracias a sus conocimientos de posicionamiento en internet y creación de páginas web adquiridos de forma autodidacta, en menos de lo que inicialmente previsto ya tenían su portal... de Bodas -de bodas, sí-, y pronto llegaron los primeros clientes y contactos con proveedores y empresarios de Cantabria.

Pero Ana tiene una especial sensibilidad, como lo demuestra su propia presentación de su negocio: "Cuando me plantee cómo enfocar mi empresa me preocupaba mucho dar la imagen de intrusismo profesional, haciendo de intermediaria entre cliente y empresario y cobrando una comisión por intermediación a este último. Decidí entonces que la mejor manera de plantear el negocio era vestir mi presencia como ventajosa para ambas partes. De este modo el planteamiento al qué llegué fue el siguiente: cobrar una comisión al cliente por servicio provisto de igual valor al descuento que ofrecerá el empresario (hostelero, florista, fotógrafo, agente de comunicación...). De esta manera el resultado final es el mismo, con y sin mi presencia, con la ventaja de haber aportado mi valor añadido al cliente en forma de información, gestión, diseño y coordinación de su evento y de comercial al empresario con el que le pongo en contacto".

Claro que, si a lo anterior se le suma el endeudamiento cero, cobrando todo en el momento que se provee el servicio, el resultado es de éxito y altísima rentabilidad. Además, con el ahorro en costes de Marketing y publicidad vía web y vía boca a boca de clientes y empresarios, la autogestión de las cuentas por sus estudios de economista y las nuevas herramientas de comunicación le hacen ser muy optimista en cuanto a su futuro profesional y el de su empresa.
"Y aquí estoy, en este momento tan adverso a nivel internacional: 'mujer con carrera', de éxito y organizando para los demás la boda que yo no tuve. Ahora estoy enamorada de mi trabajo, soy feliz tratando con la gente cada día y rodeándome de grandísimos profesionales que me ayudan, aconsejan e inspiran. Estoy ilusionada, motivada y con fuerzas para trabajar cuanto sea necesario por esta empresa". Bodas, Fiestas, Congresos, Seminarios.... todos cuentan y contarán con el 100 % de profesionalidad e innovación de esta joven empresaria.

"Si tuviera que dar un consejo a los emprendedores sería que para empezar un negocio en este clima de crisis y expectativas negativas se tiene que ser autodidacta, polifacético y el más eficiente. Y, sobre todo, contagiar de optimismo e ilusión cada aspecto del trabajo. De las malas experiencias se aprende mucho más que de las buenas. Aprender de nuestros errores será la clave de nuestro éxito".

Así es Ana González Espinosa, una emprendedora de éxito; pero lo que es más importante: humana cien por cien.

[Ana González Espinosa (Santander, 1986) es propietaria-gerente de A&E Events. Licenciada en Economía por la Universidad de Cantabria y la Autónoma de Madrid. Habla español, inglés e italiano. www.organizatubodaencantabria.com, ana@organizatubodaencantabria.com]. 

 




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