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El banco malo que nadie quería y todos quieren (ahora)

El banco malo que nadie quería y todos quieren (ahora)

lunes 06 de agosto de 2012, 11:16h
La puesta en marcha de bancos malos para sanear entidades bancarias y evitar colapsos de crédito no es nueva: de hecho fue una de las primeras medidas que puso en marcha el gobierno de Angela Mekel al inicio de la crisis. Pero ni el PSOE ni el PP eran partidarios de ello. Ahora, de nuevo Bruselas ha dictado la imposición de la medida como condición para recibir el rescate bancario.
El ministro De Guindos, anunció este fin de semana en una entrevista en Abc que "se establecerán las líneas generales de funcionamiento de las compañías de gestión de activos", es decir, el 'banco malo' al que deberán desviarse los créditos de difícil cobro, en su mayoría procedentes del ladrillo. ¿Qué ha cambiado desde hace un año para que ahota el Gobierno del PP acepte lo que antes rechazaba?

Pues objetivamente, que han salido a la luz datos peores de lo estimado en los balances de los bancos, ya que estos no reflejaban fielmente el riesgo derivado de su cartera inmobiliaria, tanto de créditos como de activos. Y la troika comunitaria lo que quiere es asegurarse que el dinero recibido por Bruselas va a servir para sanear el resto del balance y poder reactivar el negocio de los bancos que se acojan a las ayudas, es decir, dar crédito.


Cómo son

La creación de una sociedad de gestión de activos inmobiliarios, o banco malo, es una condición impuesta en el memorando de rescate, obligatoria para que los bancos con problemas puedan acceder a la línea de crédito de hasta 100.000 millones. Un banco malo es una entidad creada con el objetivo de comprar todos los activos tóxicos y problemáticos que tiene la banca para evitar seguir provisionando por esos activos y dejar sus balances limpios. Permitiría que las entidades puedan liberar de sus balances los activos problemáticos del sector inmobiliario. De esta manera, se establecería un cortafuegos que podría permitir a las entidades concentrarse en la concesión de créditos, que es la clave para reactivar la economía. Además de la posibilidad de que se reabra el grifo crediticio.

Los bancos malos pueden ser empresas del Estado, mixtas o solo privadas. La clave del funcionamiento del banco malo se basa en depositar en un fondo común todos aquellos activos inmobiliarios con poca probabilidad de ser cobrados por los bancos. De esta manera, las entidades financieras se pueden ver obligadas a dividirse en dos. Una parte estaría formada por los activos y pasivos selectos, mientras que la otra parte, por los activos tóxicos, sería comprada por el banco malo.
¿Qué entraría en esa cartera problemática? El banco malo compraría préstamos problemáticos ligados al negocio inmobiliario y sobre todo suelo, el activo considerado menos líquido y más difícil de valorar. En el nuevo vehículo se integrarían suelos adjudicados, créditos a promotores y constructores y créditos morosos relacionados con el ladrillo. E incluso podría acoger inmuebles.

México, Corea, Suecia, Alemania e Irlanda son ejemplos de esta medida. En el caso germano los bancos traspasaron sus activos a sociedades instrumentales y, a cambio, recibían deuda de dichas compañías y el desembolso de los intereses.

Donde dije digo Diego: De Guindos ve ahora "interesante" la opción del "banco malo"




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