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Rubalcaba le pide la dimisión y Rajoy le exige que publique sus sueldos

Rubalcaba, Rajoy, Mato, las Sorayas... todos despliegan su 'guerra sucia' en el Congreso

Rubalcaba, Rajoy, Mato, las Sorayas... todos despliegan su 'guerra sucia' en el Congreso

- Ana Mato no dimite: la culpa fue de su ex marido; a ella, que la 'registren'
- Las dos Sorayas se despellejan en un duelo de pseudo-ingenio con chuleta

miércoles 13 de febrero de 2013, 12:34h
La sombra del pozo negro ha llegado hasta el Congreso de los Diputados: Rajoy y Rubalcaba se han lanzado a la cara toda la porquería posible, encharcando aún más la vida parlamentaria. Rubalcaba le ha pedido a Rajoy que se vaya, que dimitía de una vez; Rajoy le ha respondido exigiéndole que publique sus cuentas y sus declaraciones de renta y las de su partido, como él ha hecho, y que mientras no lo haga carece de "autoridad moral" para exigir renuncias. Luego, vino el episodio de Ana Mato con sus 'globitos', sus 'confetis' y su 'culpa es de mi ex marido'.
Algunos lo llaman ya, con nulo respeto, el 'hemicirco'. Y es que el Pleno del Congreso de los Diputados se ha convertido en una especie de espectáculo permanente donde se arrojan los unos a los otros toda la porquería que pueden encontrar en las cloacas, pero donde nadie pone soluciones.

El hemiciclo ya lo mismo sirve para que exaltados llamen 'bandidos' o 'criminales' o cualquier otra lindeza a los diputados desde la tribuna de invitados, o que para que el líder de la oposición cambie, en una especie de reverso tenebroso, el 'váyase, señor González' por el 'váyase, señor Rajoy'. O para que el aludido le responda que no tiene "autoridad moral" para exigir nada en tanto no publique cuánto gana de verdad, cuál es su patrimonio y haga un lavado en 'blanco' de las filas de su propia bancada.

La porquería está servida: y eso, y nada más que eso, es lo que ha ocurrido una vez más este miércoles en la sesión de control al Gobierno: Rubalcaba le ha exigido a Rajoy que se vaya, que dimita, que no está legitimado para gobernar. Rajoy le ha respondido arrojándole con cara de lástima un 'qué papelones tiene usted que hacer, señor Rubalcaba, obligado por su situación interna en su propio partido'. Rajoy se cree legitimado porque ha desnudado su renta y patrimonio, y el mismo ejercicio exhibicionista le exige a Rubalcaba. Pero Rubalcaba se niega a enseñar sus ¿vergüenzas?. '¿Por qué será?', se preguntan en las filas populares.

Pero, tras tanta porquería, ni Rubalcaba fue capaz de promover una iniciativa real contra la corrupción -salvo la de incluir a la Casa Real en la ley de transparencia- ni Rajoy tampoco, salvo una tímida afirmación del presidente del Gobierno sobre que incluirá a los partidos políticos en esa ley que lleva preparando un año la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, que cada día parece que teje un nuevo proyecto sobre el proyecto que desteje por la noche. Así se entiende tanta tardanza en su presentación.

Soraya se pelea con Soraya

Tras el duelo de no titanes, el duelito de segundonas; o, lo que es lo mismo, las dos Sorayas se hacen con la verdulería. Una (la Rodríguez) le pone tanta ira que se traba y hasta parece que improvisa; la otra (la Sáenz de Santamaría) sigue 'empollándose' previamente las respuestas que va a recitar, las cuales las dice de carrerilla, pero con escasísima credibilidad.

Una (la Rodríguez) repite en una rueda sin fin la única frase que se ha aprendido de memoria: "Es un Gobierno sin rumbo desde hace tiempo", mientras pone mueca de ¿sonrisa?, ¿algo así?; otra (la Sáenz de Santamaría) hasta se cree ingeniosa: "Si tanta gracia le hace, no pregunte: escuche los argumentos y tómese un café, que está permitido también" [frase pseudo-ingeniosa ocurrida in situ]; o bien: "Estuvimos con un Gobierno agotado durante los siete años del señor Rodríguez Zapatero" [frase pseudo-ingeniosa ocurrida al asesor de turno y apuntada en una chuleta].

Ana Mato se coge 'un globo'

El Pleno tenía que completarse este miércoles con dos actuaciones estelares: la de Alberto Ruiz-Gallardón, que siempre da mucho juego en la tragicomedia, y la de Ana Mato, que lleva la diversión llevada al extremo de globos y confetis. Contra el primero tiraron los socialistas Elena Valenciano y Julio Villarrubia. La primera, le arrojó la ley de tasas a la cara... ¡y el ministro la llamó injusta! El segundo le recriminó que sea el primer ministro de Justicia de España desde Don Favila (oso incluido) que ha conseguido unir a toda la magistratura contra él: progres y fachas. Mérito tiene -Ruiz-Gallardón-, sin duda.

Más lacrimógena fue la historia de Ana Mato, que siempre aparece como la protagonista de "Simplemente María": azotada (figuradamente hablando, claro) por las supuestas felonías de su ex marido en tiempos pretéritos y a la que la sociedad decadente y reaccionaria la señala con el dedo por unos confetis que ella no ha lanzado o unas piñatas que ella no roto. Desde luego, es para 'cogerse un globo'. En fin, que la ministra ni dimite ni da marcha atrás en el copago sanitario.
 
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