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Ha subido un 60% en 5 años

La rebaja de la luz no cambia la realidad: pagamos una de las facturas más caras de Europa

La rebaja de la luz no cambia la realidad: pagamos una de las facturas más caras de Europa

jueves 21 de marzo de 2013, 07:55h
La luz bajará en torno a un 6,7% el próximo 1 de abril. No obstante, los maltrechos bolsillos de las familias españolas seguirán soportando una de las facturas eléctricas más altas de Europa. Solo Malta y Chipre pagan la energía antes de impuestos más cara que España. Además, las eléctricas ya han amenazado con trasladar a los consumidores los nuevos impuestos a la energía aprobados por el Gobierno, lo que podría volver a tirar hacia arriba del recibo de la luz.

- La luz bajará un 6,7% en abril
Según un informe de la Comisión Nacional de la Energía que ha filtrado FACUA, en 2012 España se ha mantenido en el top 3 de los países de la Unión Europea con los precios más caros de la energía antes de impuestos. En este podio, que penaliza el día a día de las familias y lastra la competitividad de las empresas, sólo nos superan Chipre y Malta.
 
Los últimos datos oficiales y desagregados publicados por la oficina europea Eurostat y la CNE son del ejercicio anterior. Al cierre de 2011, los españoles pagamos 15,97 euros por kilowatio hora antes de impuestos. Por delante, Malta superó los 16 euros y Chipre los 17. La media de la UE se situaba en 12,15 céntimos. Mientras, Francia se encontraba por debajo de 10 céntimos, Reino Unido en 13,6, y Alemania e Italia en apenas 14 céntimos Kwh.
 
Lo llamativo es que en 2007 España estaba casi en línea con la media europea. Entonces el precio por Kwh antes de impuestos era de 11,52 céntimos y hasta 10 países tenían una energía más cara. En 2007, la brecha de precios con la media comunitaria era del 8,5%. Cinco años después esa distancia se ha disparado hasta el 31,4%, casi cuatro veces más.
 

60% más en 5 años
 
El descenso que va a experimentar la tarifa en abril contrasta con los últimos movimientos en los recibos y que, en su gran mayoría, han sido al alza. Solo en 2011, la llamada tarifa de últimos recurso, que pagan más de 20 millones de consumidores, subió un 10%.
 
En 2012 lo hizo un 5,4% adicional, sin incluir el 7% de más que los consumidores estuvieron pagando entre octubre y diciembre para acatar una sentencia del Tribunal Supremo que obligaba a reintegrar el encarecimiento no repercutido entre octubre de 2011 y marzo de 2012. En el último lustro, el recibo se ha encarecido un 60%.
 
La confusión en torno al recibo de la luz se hizo evidente el año pasado, cuando el recibo llegó a "bajar subiendo y a subir bajando". En octubre de 2012 la tarifa de último recurso bajó un 2%, pero la subida del IVA y las refacturaciones del Supremo la encarecieron, mientras que en enero la TUR subió un 3%, pero el final de las refacturaciones la abarataron.
 

Las eléctricas amenazan
 
El descenso que se registrará el próximo 1 de abril es el más elevado desde que se puso en marcha este sistema en 2009. Pero la alegría puede durar poco. Porque las eléctricas ya han amenazado con trasladar a los consumidores los nuevos impuestos aprobados por el Gobierno a la energía.
 
El Gobierno aprobó en septiembre un anteproyecto de ley que está tramitando el Congreso que incluye una batería de siete nuevos impuestos para las empresas del sector energético con el fin de taponar el agujero de 24.000 millones de déficit de tarifa. Con los nuevos tributos, que incluyen uno general del 6% para todas las tecnologías y un impuesto especial al gas natural, el Ejecutivo espera recaudar 2.943 millones de euros.
 
La tormenta fiscal, así la define alguna de las empresas afectadas, no es la anunciada reforma del sector que ha hecho correr ríos de tinta en los últimos ocho meses. Ni siquiera se parece al plan de Industria conocido en verano que cargaba diferentes impuestos según la tecnología aplicada al negocio y que provocó un fuerte encontronazo entre el ministro de Industria. Se trata de un intento de apuntalar el sistema para evitar que el déficit siga creciendo y para cumplir con la ley que exige déficit cero en 2013.
 

Riesgos sobre el déficit
 
El consumo de electricidad ha caído a niveles de 2006 (un 5,5% en febrero y un 1,3% en 2012), por culpa del ahorro forzoso de los hogares y de la desaparición de miles de empresas. Pero el enrevesado sistema eléctrico provocará que el abaratamiento de los precios en abril afecte negativamente al déficit de tarifa. Y es que cuanta más energía renovable entra en el mercado donde se casa diariamente el precio de la electricidad, el conocido como pool, más bajan los precios del kilovatio, pero más suben las primas y el déficit.

Las energías renovables, que han funcionado a pleno rendimiento en los últimos meses, especialmente la eólica y la gran hidráulica, entran en el mercado ofertando su energía a tipo cero. Cuanto más renovables, precios más bajos. Pero cobran, como el resto de tecnologías, los precios que marcan las más caras, el carbón y el gas.

La tarifa que cobran las renovables desde enero está compuesta del precio que obtienen en el pool más una prima equivalente que garantiza la rentabilidad pactada. Cuanto más baja el precio de mercado, más aumenta la prima. Esa prima forma parte, por decisión política, de la parte regulada del recibo, los peajes. La consecuencia es que si no suben los peajes, como ha anunciado el ministro de Industria, aumentará el déficit.


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