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Buscando a Dory y Toy Story 4: las nuevas secuelas de Pixar

Buscando a Dory y Toy Story 4: las nuevas secuelas de Pixar

lunes 08 de abril de 2013, 18:51h
La factoria Pixar, brillante en casi todas sus producciones, especialmente en su primera etapa, siempre se ha caracterizado por su originalidad, sentido del humor y profundidad de sus historias. Eso no quita para que, animada por Disney, se arrancase con las secuelas bien pronto. De hecho, su tercer largometraje fue la secuela de Toy Story.

Dar con una licencia de éxito que funcione en taquilla no ocurre todos los días. Sin ir más lejos, Dreamworks ha estirado tanto el chicle de Shrek que el humor que despertaba el ogro ha ido convirtiéndose en vergüenza ajena.

Por eso Disney ya ha convertido en una práctica habitual hacer secuelas de los productos de Pixar con más éxito y cada vez es más habitual. Sin ir más lejos, tuvimos la poca fortuna de sufrir el regreso de los coches de Cars, que se podían haber quedado en el garaje, y dentro de dos años regresará Buscando a Nemo. Empecemos por ahí...

DE VUELTA AL OCÉANO

Pixar hizo público la semana pasada el título de la secuela de Buscando a Nemo. Se trata de Buscando a Dory (Finding Dory). La propia Ellen DeGeneres, quien ya puso la voz a este pez-chica con problemas de memoria en su versión original, anunció la secuela, el título y su fecha de estreno en su programa. La cómica llevaba bromeando con Buscando a Nemo 2 desde que se estrenó la primera película y por eso Pixar la eligió para el anuncio oficial.





Buscando a Dory llegará a los cines el 25 de noviembre de 2015, así que los fans de Marlin, Nemo y Dory ya pueden apuntar la fecha en el calendario.

No habrá que esperar tanto para ver Monsters University, que se estrenará en junio de este año en Estados Unidos. En esta ocasión se trata de la precuela de Monstruos S.A, película sobre un mundo de criaturas donde la energía de uso cotidiano es obtenida de los gritos de terror de los niños del mundo de los humanos. La nueva entrega cuenta la experiencia de Mike y Sulley en la Universidad de los Monstruos, donde ambos estudian para ser asustadores. Lo cierto es que no pinta nada mal.




Estas dos no son las únicas secuelas del imaginario creado por Pixar que están en camino. Planes es una película sobre aviones ambientada en el mundo de Cars, que llegará a los cines en agosto. Sin embargo, en este caso no se trata de una película creada directamente por Pixar, sino por la división de animación de Disney.

En este largometraje, Dusty, el avión protagonista, debe superar sus miedos y limitaciones para poder hacer realidad su sueño: competir en una carrera alrededor del mundo.


Seguramente, el desarrollo de esta película sea cosa de John Lasseter, director creativo y ejecutivo de los estudios Pixar y Walt Disney Animation Studios, muy aficionado a los coches y empeñado en dar cuerda a Cars, que ya fue mediocre en su primera entrega e infumable en su secuela. Quizá fuera suficientemente entretenida para los más pequeños de la casa, pero ni se acercó al nivel del que es capaz Pixar.

TOY STORY Y SU PROBLEMÁTICA SECUELA


Pero si hablamos de secuelas y de Pixar, es imperativo hablar de la trilogía de Toy Story y de los problemas que atravesaron especialmente la primera entrega y la segunda parte. Fueron problemas, en todo caso, que se lograron solucionar y embarcaron a Pixar a la elaboración de una tercera parte.

De hecho, Toy Story 3 recaudó en 2010 más de 1.000 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose así en la película de animación más exitosa de la historia. Es la única película de esta clase que ha alcanzado tal cifra, lo que la sitúa al nivel de otras producciones de Disney como Alicia en el País de las Maravillas o Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto (no en calidad, sino en recaudación, queremos decir).

El nacimiento de la primera entrega de Toy Story, en cualquier caso, no fue un camino de rosas. De hecho, la producción estuvo a punto de ser cancelada en 1993.

La historia siempre se basó en un juguete que se sentía desplazado con la llegada de otro más moderno, aunque a la gente de Pixar le costó llevarla a fotogramas. Pixar presentó a Disney ese año dos cintas de unas dos horas de duración con metraje para la película, que fueron vistas por Ron Disney, el director emérito de la compañía de los sueños.

Lamentablemente, a medida que fue avanzando en el proyecto, Pixar se había ido alejando de la historia original y había convertido a Woody en un personaje cargante, que "no conmovía". De hecho, era la "cosa más repelente que se ha visto en la pantalla" e incluso "ofensivo", según los miembros del equipo. A Ron Disney no le gustó nada y confiesa que se sorprendía a sí mismo avanzando rápido las cintas, "que no terminaban nunca".

John Lasseter explica: "Aquél día fue nuestro viernes negro, o lunes negro, o martes negro... No recuerdo que día era, pero era negro". "Disney quería obligar a Pixar a parar la producción y a despedir a todo el mundo, pero nos negamos", explica el propio Lasseter. Convencieron a Disney y se pusieron a reelaborar el largometraje.

El problema es que ya no era la película que había concebido originalmente y por eso empezaron de nuevo con un entusiasmo renovado y constantes 'brainstormings' en el que cada idea y nuevo chiste eran celebrados. En unas dos o tres semanas tuvieron casi todas las nuevas secuencias que darían forma al largometraje final, como la primera escena en la que los soldaditos de plástico espían a la madre de Andy y los niños. "Fue algo inaudito", opinan desde la propia compañía.

Enseñaron este nuevo trabajo y Disney aprobó que la película siguiera en producción. A partir de ahí, fue muy difícil de hacer por sus dimensiones técnicas. Aunque era lo más avanzado que había técnicamente en aquella época, era "como la edad de piedra a nivel tecnológico", según cuenta ahora Pixar. Sin embargo, "la historia fue lo que unía todo", explica Lasseter. "Tenía en la cabeza cada fotograma de la historia" y trabajaba con el departamento de arte, con modelado, con diseño... Yo les explicaba la historia y cómo encajaba en cada contexto".

Todo salió bien. La película se estrenó en 1995 y consiguió numerosas nominaciones a premios tan prestigiosos como los Oscar, los Globos de Oro o los Critics Choice Awards, aunque no se llevó el gato al agua. Sí que conquistó galardones en los Annie o los Bafta. Además, la Academia de Cine entregó un premio especial por sus logros a John Lasseter.

A pesar del éxito de Toy Story, el contrato original entre Disney y Pixar concedía a la factoría de los sueños la mayoría de los beneficios. Pixar decidió convertirse en una productora y vendió parte de sus acciones para conseguir capital. Se convirtió en el mayor éxito en bolsa del año y de una inversión inicial de 10 millones de dólares, Steve Jobs recaudó 132 millones. Además, Disney renovó el contrato y se estableció que a partir de entonces fueran a medias, como socios.

El alumbramiento de Toy Story no fue sencillo, pero el de la segunda entrega también tiene miga. En un primer momento se encargó la película a un estudio secundario de Pixar. Era el primer proyecto que no supervisaba John Lasseter, que en ese momento estaba con Bichos, el segundo largo de Pixar y también un auténtico reto, puesto que debían demostrar que Toy Story no había sido fruto de la casualidad.

En un primer momento Toy Story 2 se iba a lanzar directamente en el mercado doméstico, pero en 1998, Disney tomó la decisión de llevarla también a los cines. Fue en ese momento cuando John Lasseter, que había estado muy ocupado con Bichos y que a su vez había "empalmado" con la primera Toy Story, vio el resultado final del largometraje. Como ya le habían adelantado sus compañeros, se dio cuenta de que Toy Story 2, tal y como estaba en ese momento, no era muy buena.

La de las secuelas es una práctica habitual en la factoría de los sueños con sus películas de mayor éxito y ya lo vimos con Aladdín, El Rey León o La Bella y la Bestia. Las secuelas de estos clásicos Disney se lanzaron directamente en vídeo, DVD o Blu-ray sin pasar por los cines y ese era el futuro que le aguardaba a Toy Story. Ni que decir tiene que estas secuelas de clásicos Disney no tuvieron la calidad de los originales y las aventuras de Woody y Buzz Lighyear estuvieron a punto de seguir el mismo camino.

Tal y como han narrado responsables de Pixar, cuando Lasseter vio el resultado decidió hablar con Disney, que respondió que quizá no era tan buena como la primera parte, pero sí lo suficiente y que, además, Pixar no tenía el tiempo suficiente para corregirla. Sin embargo, desde Pixar insistieron y convencieron a la factoría de los sueños. "Decidimos que lo único que se podía hacer era pedirle a John que entrara después de acabar Bichos y que, sin haber descansado, se pusiera al mando de esta película", explica Steve Jobs en el documental La historia de Pixar Animation Studios.

NUEVE MESES PARA HACER LA PELÍCULA DESDE CERO

Tan solo nueve meses antes del estreno, se desechó prácticamente todo el metraje para Toy Story 2 y a partir de ahí John Lasseter y el resto de Pixar empezaron a trabajar, puesto que la llegada a los cines estaba en el calendario y no había vuelta atrás. En un solo fin de semana, Lasseter y su equipo rehicieron todo el guión. Además, también se fichó de nuevo a todo el reparto original de la primera película, que incluía a actores tan populares como Tom Hanks (Woody) o Tim Allen (Buzz).

Lasseter co-dirigió la secuela junto con Lee Unkrich, un histórico de la compañía que había desempeñado diversas labores en las dos anteriores películas de Pixar, Toy Story y Bichos. Tuvieron vía libre para trabajar, evitando protocolos habituales de aprobación en Disney. Lasseter apostó por un guión en el que Woody debía enfrentarse a un nuevo cambio: descubre que es un objeto de coleccionista en el momento en el que Andy comienza a hacerse mayor, por lo que pronto dejará de lado sus juguetes. De nuevo, la película fue tan conmovedora como divertida.

Pero por si todo esto fuera poco, Pixar se enfrentó a un último reto con Toy Story 2. Es una historia que se cuenta en los extras de una edición especial de la película, aunque no está claro del todo si es 100% cierta. Aunque parezca increíble, alguien en la compañía ejecutó un comando de texto que inició el borrado de Toy Story 2 de los servidores de Pixar y desapareció casi toda la película cuando ya estaba finalizada. Sin embargo, pudo ser recuperada porque una empleada se había llevado una copia a su casa, supuestamente para enseñársela a su hijo.





Finalmente, los estudios de Pixar consiguieron sacar adelante Toy Story 2 y estrenarla en la fecha prevista: el día de acción de gracias del año 1999. Fue un éxito en taquilla y también para la crítica, incluyendo premios como el Globo de Oro a la mejor película. Pixar demostró que segundas partes sí pueden ser buenas. Steve Jobs cuenta que la carrera contrarreloj para terminar Toy Story 2 fue "demasiado dura" y que "algunas personas tardaron más de un año en recuperarse" de la sobrecarga de trabajo.

COSTUMBRE EN DREAMWORKS

Dejando un lado el trabajo de Pixar, en el terreno de las secuelas en el mundo de la animación, es obligatorio hablar de la que se ha convertido en su gran rival. Dreamworks se ha aplicado en explotar sus mejores historias, y la mejor muestra es Shrek, con tres secuelas, cada una más prescindible que la anterior.

La primera entrega rompió los moldes de la animación clásica, presentando a un protagonista, Shrek, totalmente contrario a los cánones de belleza y bondad. Gran película. De hecho, ganó el Oscar a la Mejor Película de Animación y participó en la selección oficial del Festival de Cannes de 2001.

La secuela, Shrek 2, es la tercera película más vista del género, confirmando el éxito de la historia. Aunque en ningún sentido fue tan buena como la original, sí que era una película ciertamente divertida. Tal fue la acogida que Dreamworks decidió producir Shrek Tercero y Shrek, Felices Para Siempre, películas que no obtuvieron tan buena acogida en las críticas, pero sí entre el público.

Para completar el universo del ogro verde, la productora de Spielberg presentó El gato con botas, un spin-off del personaje secundario doblado por Antonio Banderas. El nivel también estuvo bastante lejos de lo que fue la primera Shrek. La tendencia a alargar las historias exitosas con varias películas no se limita sólo a Shrek.

Dreamworks tiene previsto, para mediados de 2014, el estreno de Cómo entrenar a tu dragón 2, tras el gran éxito de la primera película. Otros títulos de la misma compañía con secuelas son Madagascar, con un total de tres entregas, y Kung Fu Panda, con dos.

Dreamworks tiene previsto, para mediados de 2014, el estreno de Cómo entrenar a tu dragón 2, tras el gran éxito de la primera película. Otros títulos de la misma compañía con secuelas son Madagascar, con un total de tres entregas, y Kung Fu Panda, con dos.

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