www.diariocritico.com

Con el libro "Historia de un despropósito. Zapatero, el gran organizador de derrotas"

Leguina arrasa con la imagen de Zapatero: 'La auténtica mesa del Consejo de Ministros estaba en la cancha de básquet'

Leguina arrasa con la imagen de Zapatero: "La auténtica mesa del Consejo de Ministros estaba en la cancha de básquet"

martes 11 de febrero de 2014, 13:47h
"Este es un libro crítico que trata de explicar, en primer lugar, las consecuencias políticas que han traído consigo las 'ideas' y las 'ocurrencias' aportadas por una generación de socialistas que tomó como líder a José Luis Rodríguez Zapatero". Así se inicia uno de los libros más críticos de los que se han publicado contra el ex presidente socialista, firmado por un socialista histórico: Joaquín Leguina. "El estilo de gobernar de Zapatero cambió con el tiempo, pero cambió a peor. Su voluntad se hizo ley, y sus caprichos, órdenes". En "Historia de un despropósito. Zapatero, el gran organizador de derrotas", Leguina no deja títere con cabeza.
Bajo el sello de Temas de Hoy, el dirigente histórico socialista madrileño Joaquín Leguina acaba de sacar al mercado un libro al que calificarle de 'polémico' es poco: en "Historia de un despropósito. Zapatero, el gran organizador de derrotas", Leguina arrasa, literalmente, contra los designios y ocurrencias de quien se creía un iluminado, que practicaba el 'buenismo' mal entendido y que tenía un peculiar 'imaginario' en el que las acciones de guerra, por ejemplo, eran poco menos que paseos pastoriles, bucólicos o de acciones de 'hermanitas de la caridad'.

Algunos dicen que Leguina respira por la herida, pero en su libro, con documentos y citas oportunas, no deja títere con cabeza sobre la personalidad de quien rigió los designios de España entre 2004 y 2011 y nos dejó inmersos en la mayor crisis económica, política y social que se recuerda sobre esta tierra.

Leguina no se calla nada, y cuenta cosas tan increíbles como la forma en que se produjo el nombramiento de Carme Chacón -la que va a disputar la candidatura a la Presidencia del Gobierno a Rubalcaba-. Lean lo que escribe Leguina, porque no tiene desperdicio:

"Reunidos en torno a una mesa estaban Miguel Barroso, José Blanco y Javier de Paz cuando sonó el teléfono móvil de Blanco. Era el presidente del Gobierno. Después de hablar con él, Blanco volvió a la mesa e informó de que Zapatero estaba pergeñando un cambio de Gobierno, del que saldría el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, y el presidente estaba pensando en poner al frente de aquel ministerio a una mujer. 'ZP opina que al ser la primera mujer ministra de Defensa será un pelotazo mediático, y está pensando en Elena Salgado', informó Blanco. 'Si lo que quiere es dar un gran pelotazo mediático, lo que tiene que hacer es nombrar a mi mujer [Carmen Chacón]. También es mujer, pero además es catalana y está embarazada. Eso sí que será un pelotazo', argumentó Barroso. Entonces Blanco, encantado con la idea, volvió a comunicarse con Zapatero... y de aquel profundo debate se derivó una muy conocida escena: la de una mujer joven con un 'bombo' de ocho meses dando una orden militar: 'Capitán, mande firmes'".

Y es que, en general, Leguina cuenta una historia arrebatadora que no dejará indiferente a nadie. Con "Historia de un despropósito. Zapatero, el gran organizador de derrotas", la imagen de Zapatero se derrumba, cede desde su propio pie de barro y queda sólo la 'ocurrencia', la falta de inteligencia, el egocentrismo de quien llegó a líder por rebote.

Por ejemplo, así dice Leguina cómo ZP trataba a sus ministros... y revela quiénes eran los verdaderos detentadores del poder del 'Zapaterato': "Despachaba individualmente con sus ministros, que eran cuasi secretarios, y, sobre todo, con su entorno más personal, que no era de dirigentes socialistas, ni siquiera de ministros del Gobierno. La auténtica mesa del Consejo de Ministros estaba en la cancha de básquet que se hizo construir en el complejo de La Moncloa, donde jugaba con los íntimos: Javier de Paz, Barroso, Sebastián...".

En este punto, Diariocrítico les ofrece como adelanto el prólogo del libro, en el que Leguina es, sin duda, muy explícito.
 
Prólogo de "Historia de un despropósito. Zapatero, el gran organizador de derrotas"

Este es un libro crítico que trata de explicar, en primer lugar, las consecuencias políticas que han traído consigo las «ideas» y las «ocurrencias» aportadas por una generación de socialistas que tomó como líder a José Luis Rodríguez Zapatero. Viví aquella etapa (2000-2011) en segunda línea, como atento y crítico observador, viendo cómo se forjaba un «nuevo» socialismo que, a la postre, llevó al PSOE -tras dos victorias electorales- a la ruina política y a la trivialidad ideológica. Queriendo innovar, destruyeron. Pretendiendo mejorar la condición económica, cultural y social de los españoles, nos llevaron al callejón sin salida en el que ahora estamos.

Aplicando el «diferencialismo» y la descalificación de la derecha, metieron al país en una peligrosa dinámica destructora que puso al Estado democrático en trance de sucumbir a manos de los separatismos. Predicaron mucho, pero no sembraron ni recogieron demasiado trigo y no hicieron prácticamente nada por mejorar la igualdad de oportunidades ni de rentas entre sus compatriotas.

Durante los «gloriosos» cuatro primeros años de Gobierno (2004-2008), la distribución de renta no mejoró un ápice. Se fiaron más de las ideologías que de las realidades. Quizá por eso se subieron alegres al viejo carro del anticlericalismo y del antifranquismo y se desentendieron de la fiscalidad mientras ante sus propias narices crecían las enormes gabelas para los directivos empresariales, la burbuja inmobiliaria y las escandalosas evasiones fiscales practicadas por aquellos que no están sujetos a una nómina salarial.

Los partidos -y el PSOE con particular empeño- sostienen que hablar del pasado solo conduce a la melancolía. Puesto que el pasado no tiene arreglo, discutir de él es una pérdida de tiempo. Pero yo me pregunto: si nos está vedado reflexionar críticamente sobre el pasado, ¿cómo podemos enderezar nuestro futuro?

El PSOE se ve envuelto en la hora actual en dos crisis: la interna y la que sufre la sociedad española. Esta última es la que ha puesto sobre el tapete la desafección hacia unas prácticas partidarias que es preciso cambiar con urgencia. Unas formas de selección de personal y una invasión partitocrática de la sociedad que ésta no está dispuesta a seguir tolerando. Ante tan compleja situación o el PSOE se autorreforma o peligra su supervivencia.

Para el futuro del socialismo resulta imprescindible analizar los componentes ideológicos con los cuales se descompensó el proyecto socialdemócrata, como, por ejemplo, «lo políticamente correcto», muy del gusto de los lobbys interesados. Por no hablar de la vuelta a un izquierdismo decimonónico superficial y «comecuras», confundiendo a menudo el fenecido franquismo con la actual derecha española, la cual responde ya a otros intereses y a otras prácticas (poco santas, por cierto).

El autor está convencido de que el mayor peligro que acecha hoy al Estado democrático en España reside en las ideas y actitudes de un nacionalismo periférico que al calor de la crisis se ha lanzado a una desbocada ofensiva separatista... Ofensiva a la que hay que oponer -de una vez- una crítica ideológica firme y serena, que ha faltado hasta ahora, amén de unas políticas racionales en el campo territorial. A juicio del autor, es llegada la hora de abandonar esa dejadez tolerante que ha permitido crecer a los nacionalistas. Es preciso plantar cara a un proceso disgregador que, de prosperar, sería mortal para las partes y para el todo.

Pero este libro no es solo un repaso crítico del zapaterismo; también se adentra en otras redes de intereses y en otras incompetencias. Por eso aborda las actitudes ideológicas del PP y sus políticas desde que volvió al poder en noviembre de 2011. Años duros que se cierran -cuando escribo este prólogo- con un escándalo de corrupción (caso Bárcenas) muy difícil de taponar.

También en la derecha la crisis ha introducido ideologías y ocurrencias que, queriendo hacer de la necesidad virtud, no han con- seguido otra cosa que destruir derechos y alargar la salida del hoyo en el que estamos.

Mas, por encima y por debajo de la crítica política, el libro quiere señalar los remedios democráticos que el sistema de partidos, metido hoy en un proceso de desafección creciente, está pidiendo a gritos.

Es posible que todo lo que está aquí escrito sea visto (sin leerlo, claro está) como una prédica más a la que nadie hará el menor caso, pero el autor está seguro de que si alguien -de cualquier credo político o religioso- se adentra en estas páginas, hallará en ellas la reflexión, dolida unas veces, sarcástica otras, pero siempre sincera y decente. Sin trampas.

El autor es un viejo socialdemócrata -eso sí, nada ortodoxo- que milita desde hace años en el antisectarismo, y -quizá para su desgracia- no ha perdido del todo el olfato que le permite acertar con los diagnósticos políticos. También es consciente de los riesgos que esto encierra.

Ya lo decía la sentencia castellana: «Acertar antes de tiempo es otra forma de equivocarse». Aunque el autor de este libro ha visto a menudo confirmadas sus premoniciones, jamás ha pronunciado una frase que detesta: «Ya lo había dicho yo».
 
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
6 comentarios