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La Infanta Cristina prometió explicaciones, pero incluyó en su declaración... ¡550 evasivas!

La Infanta Cristina prometió explicaciones, pero incluyó en su declaración... ¡550 evasivas!

jueves 20 de febrero de 2014, 15:16h
La Infanta Cristina respondió al juez José Castro, en su comparecencia como imputada del pasado 8 de febrero, con unas 550 evasivas sobre su papel al frente de la sociedad de la que es copropietaria junto a su marido, Iñaki Urdangarin, tal y como consta en su declaración, a cuya transcripción. Entre las preguntas a las que sí contestó, destacan aquellas en las que negó haber presidido ninguna Junta, a pesar de que está su firma está en varios documentos; aquella en que responde que desconocía la existencia de Nóos, a pesar de los emails de su marido, y en la que asegura haberse enterado de que una planta de su casa estaba arrendada a Aizoon justo ahora, al preparar el caso con sus abogados.

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Entre las imprecisiones en que incurrió, unas 400 veces dijo "no lo sé" a las preguntas que le formularon, mientras que unas 50 señaló "no lo recuerdo". El resto de evasivas las saldó con varios "no lo sabía", "no tenía conocimiento", "no me consta" y "lo desconozco".

"Casi me ofende, Señoría"

Por otro lado, la Infanta Cristina, al ser preguntada por el juez instructor del caso Nóos, José Castro, sobre si pudo haber sido utilizada como escudo fiscal al frente de la sociedad Aizoon, aseguró que "no, ni lo hubiese aceptado, ni me consta". "Casi me ofende, Señoría", subrayó al respecto durante su declaración como imputada el pasado 8 de febrero.

"Yo entiendo que hay preguntas que pueden ser ofensivas, no es mi intención ofenderla señora, créame, pero es lo que sale de la causa", rebatió en ese instante el magistrado, recordando cómo el notario que participó en la constitución de Aizoon, Carlos Masiá, advirtió de los problemas que podría acarrear exponer a la Infanta a los avatares de esta empresa, llegando a asegurar que su presencia suponía "un escudo fiscal ante Hacienda". Según Masià, realizó esta advertencia al asesor fiscal del Instituto Nóos, Miguel Tejeiro, quien le respondió que "no habría problema" puesto que, con la Infanta al frente de Aizoon, habría "un trato especial" por parte de la Agencia Tributaria.

Por su parte, el juez sostiene que, con la creación de Aizoon, la pretensión de los Duques de Palma pasaba por crear un patrimonio familiar a repartir por mitad entre ambos socios, y minorar la base imponible del impuesto de sociedades cargando a esta sociedad gastos "estrictamente personales" del matrimonio. Recordando estas afirmaciones, Castro rebatió la respuesta de Doña Cristina al aseverar que el notario dijo sobre ella que "era un escudo. ¿Cómo es posible que el señor Miguel Tejeiro le transmitiera esa impresión al señor notario, sin que lo supiera su marido? Porque usted igual no lo sabía, vale, la utilizaron, pero su marido tendría que saber lo que dijo", incidió el juez.

Unas consideraciones que llevaron a uno de los abogados de la Duquesa de Palma ha protestar por tratarse de "una pregunta inculpatoria para su marido". Castro, ante esto, respondió al letrado que "ella puede negarse a contestar cualquier pregunta, no solamente las que incriminen a su marido, sino las que le bendigan incluso".

¿Tuvo control sobre las cuentas?

La infanta también afirmó al juez del caso Nóos, José Castro, que nunca ha tenido "ningún control sobre las cuentas, ni nada que ver con Aizoon", la sociedad que tenía a medias con su marido, Iñaki Urdangarin.

Durante su declaración como imputada por delito fiscal y blanqueo el pasado 8 de febrero, a cuya transcripción ha tenido acceso hoy Efe, la infanta afirmó sobre Aizoon: "Yo no he tenido nada que ver con las facturas ni he llevado el control, es mi marido el que lo ha llevado". "No tengo ni idea de lo que hacía Aizoon", añadió. 


Valencia Summit, en "condición de esposa" y papel del Rey


Durante su declaración el pasado 8 de febrero que su marido, Iñaki Urdangarin, le comentó "que tenía el proyecto del Valencia Summit, puesto que tenía que desplazarse a Valencia", aunque agregó: "lo sé en condición de esposa, pero no por lo que conlleva el proyecto".  Así lo manifestó Doña Cristina durante su comparecencia en los juzgados de Palma de Mallorca, al ser preguntada por el fiscal sobre si su marido mencionó en alguna ocasión que el Instituto Nóos iba a desarrollar este proyecto, que culminó con la celebración de tres cumbres deportivas en 2004, 2005 y 2006.

Ante la pregunta de si el Duque de Palma le manifestó haber mantenido reuniones con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, el expresidente de la Generalitat Francisco Camps o algún alto cargo de la Comunidad Valenciana para tratar este proyecto, la Infanta aseguró que no, al igual que tampoco le explicó "nada" sobre cómo se había gestado  o los honorarios que percibía por este proyecto deportivo. "No, nunca hemos hablado de los honorarios", aseguró Cristina de Borbón.

En respuesta a las preguntas del juez, Doña Cristina señaló que conocía a Francisco Camps y a Rita Barberá, aunque desconoce si su marido se reunió con ellos en Zarzuela. Indicó que la relación con Camps y Barberá se limitó a "un saludo formal". Preguntada por una reunión en 2004 en la que se habló del Valencia Summit y en la que, según el magistrado, estuvo junto al Duque de Palma y al secretario de las infantas, Carlos García Revenga, aseguró no recordar este encuentro. "Si me dice que estaban el señor Camps y la señora Rita Barberá, es posiblemente que fuera en Valencia, pero hay, como se podrá imaginar, muchísima gente", respondió.

La Infanta negó haber realizado alguna gestión de apoyo al Instituto Nóos para la organización de los Valencia Summit o que buscara y remitiera información al respecto. El juez le preguntó si comentó a su marido de la posibilidad de que hablaría con Su Majestad el Rey para que éste pidiera a un amigo suyo, el presidente de Louis Vuitton que participase en el Valencia Summit, a lo que doña Cristina aseguró desconocerlo. "Parece ser que Louis Vuitton participó", añadió el magistrado.



Dice que Urdangarin se lo pidió, ella aceptó "y no hay más"

Además, la Infanta Cristina afirmó que ella es socia al 50% de la supuesta sociedad pantalla Aizoon que comparte con su marido, Iñaki Urdangarin, simplemente porque su esposo se lo pidió y ella aceptó. "A mí mi marido me pregunta si quiero ser socia al 50% y yo lo acepto y no hay nada más", aseguró la hija menor del Rey al magistrado, ante quien afirmó que no recordaba haber tenido "ningún debate" con su esposo sobre la creación de esta empresa, a la que presuntamente se desvió parte del dinero recaudado por Urdangarin y su socio Diego Torres con contratos supuestamente irregulares con las Administraciones balear y valenciana.

En otro momento de su declaración, insistió en que aceptó entrar en Aizoon porque su marido se lo pidió "y por confianza con él" le pareció "bien" y aceptó. Añadió que Urdangarin creó Aizoon "para canalizar sus ingresos profesionales" y a partir de ahí ella no ha tenido "nada más que ver". "Ya lo ha llevado él, yo no he intervenido en nada", afirmó ante Castro.

La hija menor del Rey vuelve en otras ocasiones a afirmar ante el magistrado que ella "confiaba en su marido", al que defiende: "Mi marido ha hecho las cosas de la mejor manera posible y confío en que lo ha hecho bien, si está asesorado de una manera o estuvo asesorado de una manera o de otra, lo desconozco".


La Infanta: "Yo me ocupaba de los niños y mi marido de los gastos"

La Infanta Cristina quiso dejar claro en su declaración ante el juez del 'caso Nóos' José Castro que ella se ocupaba de todo lo que tenía que ver con sus hijos, mientras que su marido, Iñaki Urdangarin, manejaba la economía del hogar. 

"Yo me ocupaba de los niños, de sus actividades, de la escuela y de todo lo que tenía que ver con ellos, con médicos y demás, y mi marido se ocupaba de toda la parte de los gastos", respondió a preguntas de uno de sus abogados, Jesús María Silva. En cuanto al servicio doméstico, ante las preguntas del juez, la Infanta reconoció haber participado en el proceso de selección de una empleada y posteriormente de un matrimonio de nacionalidad rumana contratados para hacerse cargo de su casa y sus hijos, si bien negó haber intervenido en los pagos a estas personas, que habían declarado anteriormente que fueron en negro.

"Les habrá dado encargos --le preguntó el juez--, es decir, cuando el cabeza de familia se marcha, al personal del servicio doméstico se les dice, 'oiga, vaya usted limpiando los baños, vaya limpiando por aquí", para que sepa lo que tiene que hacer. ¿Usted le ha dado alguna instrucción que tenga que algo que ver con el auxilio administrativo?". La respuesta de la hija del Rey fue un rotundo "no", a lo que añadió que no está en casa las 24 horas y que a veces incluso tenía que dormir fuera.



Niega haber presidido ninguna Junta, a pesar de que está su firma

La Infanta reconoció haber firmado el documento por el que se constituyó Aizoon pero negó haber presidido ninguna Junta a pesar de que hay dos documentos en los que consta, con la firma de la Infanta, que participó en dos Juntas de Aizoon.

"¿Entonces esto cómo se hacía, llegaba su marido y le decía 'oye, hemos acordado esto, firma aquí' y usted firmaba?", le preguntó Castro llegados a este punto. "Posiblemente fuera así", contestó ella.

En una de estas juntas se decidió trasladar el domicilio social de Aizoon desde el edificio de la calle Balmes que albergaba el Instituto Nóos a la calle Elisenda de Pinós, donde residía la familia porque "era más cómodo tener las oficinas en la casa por seguridad, entrada independiente, cercanía", explicó la Infanta.

Preguntada por qué firmó el contrato "ficticio" --según la Agencia Tributaria-- de alquiler de una parte de su palacete de Pedralbes a Aizoon cuando hubiera bastado con que el administrador de la empresa firmase, la Infanta parece dudar: "Yo firmé donde me dijeron los asesores que tenía que firmar, no, debió ser un error, no lo sé, porque yo no tengo poderes en Aizoon ni tengo ningún control sobre Aizoon, entonces no entiendo por qué firmé ahí".

En otro momento de la declaración, asegura que se enteró recientemente de que tenía la primera planta de su casa arrendada a Aizoon. Cuándo le pide el magistrado qué concrete cuándo fue eso, responde: "Ahora, preparando con mis abogados".

Sobre si ella vio a trabajadores de Aizoon en la primera planta de su casa, donde tenía su marido el despacho, reconoce haber visto "movimiento" pero como las oficinas tenían una "entrada independiente" y ella se iba pronto a trabajar, no sabe "con quién" trabajaba su marido "ni quién entraba y salía de las oficinas". Cuando el magistrado le indica que para la Agencia Tributaria Aizoon es una "sociedad pantalla con fines defraudatorios", niega tajante: "Señoría no había una sociedad pantalla y mi marido, yo confío en él y en su buen quehacer, no puedo decir nada más".

También se muestra tajante la Infanta cuando el magistrado sugiere que el traslado de nuevo de Aizoon a la calle Balmes el 7 de septiembre de 2011 --dos meses antes de los registros en Barcelona que pusieron el caso Nóos en el centro de la atención mediática-- se debiera a que hubieran recibido algún rumor de que se avecinaban esos registros. "En absoluto", contesta ella. 

 

Reconoce que le animó a emprender

A lo largo de su declaración la Infanta reconoció que fue ella quien animó a su marido " a emprender un proyecto nuevo", tras su formación en la escuela de negocios Esade y una experiencia anterior en una empresa, Octagón, dedicada al marketing deportivo.

No obstante, y a preguntas del juez Castro, la Infanta no cree que con eso de lanzarse a otros proyectos en el ámbito deportivo, dado que éste era su bagaje, se refiriera a la creación de Aizoon, compartida por ambos en un cincuenta por ciento. Tampoco dijo tener nada que ver con la elección del nombre de la sociedad.

Reconoció que con anterioridad, el 1 de enero de 2002 constituyó junto con su marido y sus hijos otra sociedad, Namásté 97, de la que sin embargo, y pese a las insistentes preguntas del juez, rechazó conocer su funcionamiento y que llegara a facturar con la antes mencionada Octagón.



Asegura que no leía algunos de los correos de su marido

La Infanta Cristina aseguró al juez José Castro que no leía algunos de los correos que le mandaba su marido, Iñaki Urdangarín, porque "tenía muchos otros mails".  Cristina de Borbón realizó esta afirmación tras ser preguntada por el juez de instrucción número 3 de Palma de Mallorca en relación con varios mails fechados en 2003 y 2004 en los que Iñaki Urdangarín le da cuenta de determinados proyectos profesionales.

A lo largo de sus preguntas, el juez Castro califica de "muy loable que uno comente con su esposa", afirma que "no es que ésto sea un pecado" y  que le hace estas preguntas porque entre ella y el Duque de Palma "había un fluido comunicativo". "Con esto no pretendo demostrar nada especialmente perverso, sino simplemente que había una comunicación con usted", indicó el magistrado.

No sabía nada de Nóos consultoría


En uno de éstos correos, de 5 de abril de 2004, Urdangarín hablaba a su esposa de un artículo del que trabajaba unos días antes en un seminario, según la transcripción de las declaraciones. Añadía Urdangarín en esta misiva que el asunto le parecía "interesante" el proyecto de Nóos consultoría, una entidad que la Infanta afirma hasta en dos ocasiones durante la declaración que no sabía que existía hasta el momento en el que preparó su comparecencia con sus letrados.

Otro correo, de 20 de febrero de 2003, va con el asunto "comunicación Nóos cliente, copias" y en él el Duque de Palma señalaba que aprovechaba que ella estaba conectada para enviarle dos versiones: clientes-colaboración-amigos y otra para la sociedad de marketing deportivo, a la que prestaba servicios. "Léelo y dime qué piensas, please", añadía el 'mail'.


Escrutinio mayor por ser hija del Rey

La Infanta Cristina sostuvo en su declaración ante el juez José Castro el pasado 8 de febrero que ella está sometida a un "escrutinio mayor" por parte de la Administración precisamente por ser hija del Rey. Así se manifiesta cuando el magistrado le pregunta si cree que ha podido recibir un trato privilegiado de la Hacienda Pública, según la transcripción de su declaración.

"No, nunca lo he pensado y si me permite, Señoría, me gustaría explicarle que, precisamente por ser hija del Rey quizá se me ha sometido a un escrutinio mayor y se me ha mirado con más detalle todos los temas relacionados con la administración y con temas referentes a la Hacienda", expuso. "Siempre he ido con mucho cuidado y he cumplido con mis obligaciones", afirmó la Infanta, que en otro momento de la declaración niega haber tenido "garantías" de que Hacienda iba a aceptar todo tipo de deducciones fiscales que presentara Aizoon, sociedad que compartía con su marido Iñaki Urdangarin al 50%. "Siempre hemos tenido cuidado de hacer las cosas con pulcritud y, en mi caso, por ser precisamente quien soy, hija de quien soy, pues hacer las cosas meticulosamente, sabiendo que voy a ser sometida a un mayor escrutinio por parte de la Administración", insistió.



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