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Liga profesional de fútbol de EEUU

El Dynamo revalida el título y Beckham vende las entradas

Este domingo concluyó la duodécima temporada de la Liga Profesional de Fútbol (MLS) estadounidense con el mismo campeón del año pasado, el Dynamo de Houston, después de ganar por 2-1 al Revolution de Nueva Inglaterra, también al mismo rival, en un partido que no pasará a la historia por su calidad futbolística.

Lo que si pasará a la historia será la llegada al fútbol estadounidense que aquí se conoce como "soccer", en una demostración más de buscar siempre lo diferente para este país, fue la llegada del astro inglés David Beckham, en su nueva etapa como profesional después de haber dejado al Real Madrid de España.

Precisamente, el triunfo deportivo del Dynamo y la llegada de Beckham bajo la nueva regla del "jugador franquicia" establecieron lo que ha sido la historia de la temporada 2007 en la MLS.

Mientras que el Dynamo revalidaba el título ante un Revolution, Beckham estaba en Inglaterra, pero ya había hecho su trabajo de vender entradas, camisetas e imagen con el Galaxy de Los Angeles.

El partido disputado en el RFK Stadium de Washington tuvo mucho entusiasmo por parte de los jugadores, pero poca técnica, falta calidad creativa y el mismo resultado final.

El equipo de Houston se une al Galaxy como el segundo que ha ganado dos títulos y el primero que los consigue de forma consecutiva desde que lo hizo el D.C.United de Washington en las temporadas de 1996 y 1997.

Mientras que el Revolution perdía su cuarta final de la MLS en los últimos cinco años y la tercera consecutiva, irónicamente los otros dos títulos se los arrebató el Galaxy por marcadores de 1-0 en los partidos que disputaron las temporadas del 2002 y 2005.

Hasta aquí todo lo que dio el apartado deportivo de la temporada del 2007, nada nuevo en el desarrollo del fútbol estadounidense, porque la gran estrella que llegaba con la norma del "jugador franquicia", Beckham, se paso más tiempo lesionado y en promociones de imagen que en los campos de juego.

A pesar de todo cumplió con su objetivo, que no fue otro que vender entradas, ser noticia a través de todo el mundo, aunque cuando regresó para intentar salvar la clasificación del Galaxy no lo consiguió.

Pero el comisionado de la MLS, Don Garber, reconoció que su llegada había sido beneficiosa para el desarrollo del fútbol en Estados Unidos al hacer su trabajo en el incremento de las audiencias televisivas y de asistencia a los estadios.

"La firma de David Beckham cumplió nuestras expectativas en toda su extensión. La publicidad que conseguimos debido a David Beckham, sin importar cuántos juegos tuvo, fue fantástica", indicó Garber.

A cambio, Beckham, de 32 años, se llevó un salario de 6,5 millones de dólares por un contrato de cinco temporadas y 32,5 millones de dólares y una parte de los 250 millones que se espera pueda ganar en todo tipo de promociones comerciales.

Garber tiene la esperanza de que el 2008 sea un mejor año todavía con Beckham, pues ahora tendrá en el banquillo de entrenador al holandés Ruud Gullitt, otro símbolo "sexy" del fútbol europeo, pero que como técnico no ha demostrado nada en su carrera.

Mientras Garber encomiaba a Beckham y la "beckhanmanía" que se despertó en el mercado americano, el comisionado se olvidó por completo de mencionar y destacar la gran aportación deportiva y que dieron los jugadores latinoamericanos al MLS.

Encabezados por el desconocido brasileño Luciano Emilio (D.C. United), máximo goleador de la liga con 20 dianas, el primero en cinco años que lo consigue, y además nombrado el Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada.

El colombiano Juan Pablo Angel (New York Red Bulls), que quedó segundo de la MLS en la lista de goleadores con 19 y el mejor en la historia de su equipo en una sola temporada.

El mexicano Cuauhtémoc Blanco, del Chicago Fire, consiguió el premio al mejor Gol del Año y metió a más aficionados en los campos que el propio Beckham, además de hacer una gran aportación deportiva.

Mientras que el argentino Guillermo Barros Schelotto, que dejó al Boca Juniors para llegar al Columbus Crew, mostró lo que es un jugador con clase, visión y técnica en un campo de fútbol.

Todos ellos junto con su compatriota Christian Gómez, del D.C.United, recibieron el reconocimiento a su aportación deportiva al ser incluidos en el equipo ideal de la temporada, algo que para el comisionado Garber no fue importante destacar y ni tan siquiera mencionar entre los logros "importantes" de la temporada.

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