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La esposa de Gómez Bermúdez le escribe una hagiografía ‘entre sábanas’

Se publica la hagiografía “La soledad del juzgador”

Se publica la hagiografía “La soledad del juzgador”

Sabemos por la periodista Pilar Urbano que el ‘superjuez’ de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón “veía amanecer”. No es que Urbano convirtiera a Garzón en una ‘superstar’, porque ya lo era, pero sí le empujó un poquito en una carrera delirante. Ahora, otra periodista, Elisa Beni, partiendo del ‘jardín de las delicias’ ha subido al Olimpo a otro juez, Javier Gómez Bermúdez, presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y el hombre que ha presidido el tribunal que ha juzgado la matanza del 11-M. Pero, claro, Urbano no escribió su hagiografía sobre Garzón bajo las sábanas de éste. Beni, por el contrario, es la mujer de Gómez Bermúdez. Saquen sus propias conclusiones.
         Ya lo anticipábamos en este periódico digital: que la periodista Elisa Beni preparaba un libro sobre su marido, el juez Gómez Bermúdez, que iba a resultar polémico. Y polémica es, sin duda, la hagiografía que Beni (Logroño, 1964) acaba de publicar bajo el título “La soledad del juzgador” y subtitulado como “Gómez Bermúdez y el 11-M”. Libro oportuno, oportunísimo, sin duda, pero, ¿hasta qué punto es estético y aún ético?

         Hay que señalar, en primer lugar, que Elisa Beni es la jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, nómina que, por cierto, cobra del Consejo General del Poder Judicial (al igual que todos los jefes de comunicación de los distintos TSJ), y cargo obliga, o debería obligar. No resulta cuando menos estético que quien lleva la comunicación de la Justicia madrileña publique una hagiografía de su marido, precisamente cuando su marido está subiendo al estrellato de la Justicia a nivel nacional. Es como hacer trampa dentro de la magistratura y nos consta que la publicación de “La soledad del juzgador” no ha caído muy bien en determinados círculos de la Audiencia Nacional, del Tribunal Supremo y del propio Consejo General.

         En segundo lugar, el hecho de que la jefe de prensa del TSJM sea también la mujer del ‘hagiografiado’ es como mínimo susceptible de alguna que otra crítica. Alguien –el diario El Mundo- ya ha acuñado el término ‘cielitografía’ para referirse a hagiografía. La cosa, obviamente, se presta a ello. Otro medios han hablado de que Beni ha inaugurado con esta obra un género literario susceptible de denominarse “erótico judicial”.

         Tercero, que el libro que acaba de salir al mercado estaba escrito –lógicamente, habida cuenta de los periodos de corrección, imprenta, encuadernación, etcétera- antes de que el marido ‘hagiografiado’ leyera públicamente la sentencia del 11-M, que fue el pasado 31 de octubre. Nadie se puede creer que marido y mujer entre ‘cielito lindo’ y ‘mi-vida-cuanto-te-quiero’ no se cuenten cosas reservadas sobre el ejercicio profesional de cada cual.

         Hay, por tanto, información privilegiada y Elisa Beni ha cometido cuando menos un tremendo error al criticar en esas cuartillas a periodistas a los que acusa de no contrastar información sobre su marido… con lo fácil que resulta… a ella y cuando el interfecto llega a casa y pide la cena. Hay, por tanto, información privilegiada: son los lógicos secretos de alcoba, aunque en este caso tengan que ver con el delicado material que maneja diariamente el magistrado que, no olvidemos, preside la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

         Gómez Bermúdez tendrá buena o mala prensa, pero no parece lógico que quien ensalce la labor de este magistrado para salir al paso de los cuestionamientos periodísticos de los que ha sido objeto sea precisamente quien dirige la comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Otros jueces, claro, están que trinan y esta obra, más que beneficiosa, puede tener consecuencias difíciles de prever del ensalzado juez.

         Entre otras cosas, Beni relata en su libro cómo Gómez Bermúdez preparó minuciosamente el juicio, qué pasaba en los recesos y fuera de la sala de vistas, qué pensamientos (¿) ocupaban su mente en cada momento procesal y cómo salió al paso de cada dificultad, cuáles fueron para él los momentos más duros o cómo se enfrentó “a la campaña de acoso político y mediático”.

         Por otro lado, este libro va a tener la virtud de convertir a Gómez Bermúdez en el ‘Garzón de la derecha’ –suponiendo que Baltasar Garzón sea de izquierdas-, pero ¿es buena esa imagen para el juez? ¿Cree acaso que el PP ganará las elecciones de marzo de 2008 y algo puede ‘caer’? ¿Y lo seguiría creyendo después de una sentencia que no ha gustado mucho en la calle Génova?

Título: “La soledad del juzgador. Gómez Bermúdez y el 11-M”
Autor: Elisa Beni
Editorial: Temas de Hoy
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