www.diariocritico.com
'Testosterona', de Sabina Berman, lleva al escenario la  eterna tensión entre la ética y el poder

'Testosterona', de Sabina Berman, lleva al escenario la eterna tensión entre la ética y el poder

martes 04 de noviembre de 2014, 19:25h
En el Teatro Galileo de Madrid (calle Galileo,39), Fernando Bernués  dirige "Testosterona", una obra de la periodista, ensayista y directora de cine y teatro mexicana, Sabina Berman
 
Probablemente poco conocida por el gran público español, Sabina Berman ha sido, sin embargo, galardonada cuatro veces con el Premio Nacional de Dramaturgia en México. Su última creación, "Testosterona", demuestra que esos premios le han sido otorgados con  toda justicia. Una obra inmensa, con un tema central, el poder y la ética, desgraciadamente, de candente actualidad en nuestro país día  tras día (véanse, si no, la 'Operación Púnica' el asunto de las 'tarjetas black', los interminables coletazos del Gürtel, Oleguer Pujol, ERES de Andalucía...).
 
La acción se podría centrar en la sede de una empresa financiera, en una fábrica, en una inmobiliaria, en unos grandes almacenes o en un gran hospital. Da lo mismo, pero todo sucede en el despacho del director de un  medio de comunicación. Desde la planta 32 de un edificio de una gran ciudad, Antonio, el director del periódico más importante de la misma, se ve en  el dilema de tener que proponer al Consejo de Administración del diario quien será su sucesor. La elección, sopesando pros y contras, debe hacerla entre sus dos subdirectores: Beteta, un viejo periodista que se las sabe todas (no en vano lleva ya 25 años en el periódico), o Miky, una joven y brillante periodista, a quien el director tuvo ya como alumna en la facultad. La mujer parece ser, inicialmente, su predilecta. Es una chica inteligente, atractiva y entregada en cuerpo y alma a su profesión. Ambos, director y subdirectora, se profesan un amor platónico.
 
Parece que ella tiene, a priori, todas las papeletas para ser la  elegida, pero Antonio solo le ve un defecto: le falta "testosterona", esa hormona masculina que tiene por función el "desarrollo de las glándulas genitales y el mantenimiento de los caracteres secundarios del varón", según reza el diccionario de la RAE. Una intensa y decisiva conversación, en la tarde anterior a la Navidad, cambiará sus vidas para siempre.
 
Creo que no debieran perderse esta obra, al menos tres grupos de personas en nuestro país. Por un lado, políticos, sindicalistas, empresarios y, en general, todos esos personajes cercanos al poder;    por otro, mujeres (jóvenes o menos jóvenes) profesionales y, más aún, si están interesadas por el tema de la igualdad entre los géneros, y, en tercer lugar, periodistas y estudiantes de cualquier  rama de las facultades de Periodismo y Ciencias de la Comunicación. Esta obra podría ser una verdadera base inicial de discusión. Y garantizo a unos y a otros que no saldrán defraudados, si siguen mi consejo.
 
Y, por si el texto no fuera razón suficiente para acudir al Galileo, la pareja de intérpretes, los actores Miguel Ángel Solá y Paula Cancio, dan una verdadera lección de interpretación. Es una auténtica delicia verlos actuar. Y, para mí al menos, aún más a   Paula Cancio, porque de Miguel Ángel Solá ya sabíamos que se podía  esperar todo y que no defraudaría. Así fue, pero Paula le da una réplica a su altura, a pesar de que, por su juventud, quizás podría esperarse un cierto desnivel a favor del actor argentino, de origen, y español de adopción.
 
Fernando Bernués ha dirigido esta "Testosterona", con verdadero acierto, y no solo en la elección y la dirección de actores, sino también en los restantes elementos de la dramaturgia, que funcionan   como si de un mecano se tratase, con una perfección académica que nos traslada al interior de ese rascacielos en donde unos paneles van   mostrando virtualmente el trasiego de tráfico de la gran ciudad, las gotas sobre la amplia cristalera del despacho del director, o una intensa tormenta de nieve que llega a obstruir la visión a través de ellos. Y todo ello gracias a Edi Naudo y Fernando Bernués, en la   escenografía; Xabier Lozano en la iluminación; y Daniel Bernués y Acrónica Producciones  en los audiovisuales.
 
Un drama contemporáneo que ahonda también en las dificultades que tiene la mujer en el terreno profesional, a donde ha llegado a finales del siglo XX, y en donde tiene un camino muy difícil y tortuoso que  recorrer, aunque su tenacidad, su sensibilidad y su inteligencia son  herramientas suficientes para saber de antemano que llegará a igualar y hasta a superar al hombre. Pero, es inevitable, debe saber que tendrá que pagar un precio.
 
Palabras precisas, claras y situaciones que rezuman emociones,  sensaciones y reflexiones que están garantizadas en este texto  inteligente y perfectamente armado de Sabina Berman, que Bernués  ha sabido entender y que Solá y Cancio han hecho suyo con trabajo, con verdad y con convicción. Así lo entendió también el público que, el día que asistí a la Sala Galileo, prácticamente llenaba el teatro. Sabina Berman puede sentirse más que satisfecha del resultado que   ha obtenido su obra en Madrid. Y estamos seguros de que, aunque   sus representaciones  terminan el 14 de diciembre, habrá gira por  España. La obra, desde luego, lo merece por su factura, su planteamiento ético y por la oportunidad de que resuenen hoy voces como las de los personajes de esta estupenda autora mexicana...
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Diariocrítico.com

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.