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Aguirre advierte: 'Sólo hay dos opciones, o los herederos de ZP o yo'

Aguirre advierte: "Sólo hay dos opciones, o los herederos de ZP o yo"

martes 19 de mayo de 2015, 22:44h
El imposible formato de los cara a cara de Telemadrid -al parecer ajeno a la voluntad de la cadena- apenas permite sacar conclusiones sobre los programas políticos de cada cual. Los debates de media hora en píldoras de un par de minutos sirven al menos para que los cabezas de lista de los principales partidos políticos muestren su 'talante'. En la noche del martes, el morbo estaba en el duelo de Esperanza Aguirre con Manuela Carmena, duro y plagado de descalificaciones personales, y la anécdota de que la candidata popular y la 'ciudadana' Begoña Villacís eligieran prácticamente el mismo color para vestirse. ¿Un primer acercamiento? Lo mejor de la noche, la advertencia de Aguirre: "Sólo hay dos opciones, o los herederos de ZP o yo".
Carmena y Aguirre acabaron por llegar a las manos dialécticas. La candidata de Ahora Madrid acusó a la popular con tono de estar dictando sentencia de haber "hecho mucho daño" a lo largo de su carrera política y ésta replicó con los negocios del marido de la ex jueza.


Entre medias volaron todos los trastos de la corrupción desde el atril de Manuel Carmena y las habituales acusaciones de "equidistancia" con el terrorismo con que suele disparar Esperanza Aguirre a las huestes "bolivarianas". No obstante, en su intervención final la popular advirtió a los madrileños que el 24M "sólo hay dos opciones, o los herederos de ZP o yo".


Aguirre había cogido carrerilla en el cara a cara precedente, frente a Begoña Villacís, el joven rostro de Ciudadanos en Madrid y probable poseedora de la clave para ser el próximo alcalde o alcaldesa de Madrid. "Dicen que estamos condenados a entendernos", comentó la candidata del PP al principio del minidebate.


Villacís hizo valer su experiencia de abogada pero se le notó la falta de tablas políticas que demostró una veterana como la que tenía enfrente. Aguirre tiró de cierta ironía condescendiente al principio, pero se cuidó muy mucho de provocar el más mínimo enfrentamiento. De hecho afirmó en numerosas ocasiones que coincidía con las propuestas de la candidata de C's, cuyo principal defensa fue advertirla de que "los ciudadanos quieren gente nueva".

Después le llegó el turno de debatir con el candidato socialista, Antonio Miguel Carmona, que también intentó mirar por encima del hombro a su oponente política, que no enemiga como dejó claro al definir a Ciudadanos sin citarlo como "la derecha decente" frente a su verdaderas contrincantes, Esperanza Aguirre y Manuela Carmena. Un debate sin aristas, en definitiva, en la que el candidato socialista quizá abusó de su condición de catedrático de Economía para intentar dar lecciones a Villacís, a la que se notó dubitativa a la hora de manejar las cifras del Ayuntamiento de Madrid.


Carmona se reservaba para el siguiente cara a cara -el cuarto de la noche- con la candidata de Ahora Madrid, una candidatura de aluvión a la sombra de Podemos que le está aguando las encuestas. Antonio Miguel Carmona se cuidó mucho de enfadar a un electorado que le hace mucha falta por la izquierda, rehuyó el debate ideológico  y puso el énfasis en que lo importante son "los equipos" necesarios para gestionar una corporación del tamaño del de la capital.


Manuela Carmena tuvo también el tacto de diferenciar entre su "querido amigo", como se refirió a Carmona, "y el partido socialista que no ha sabido combatir y atajar la corrupción". No fue el único detalle de un debate entre dos candidaturas que sí parecen encantadas de estar condenadas a entenderse.
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