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¿Por qué ponerle nombre a todas las cosas?: 'Una noche como aquella'

¿Por qué ponerle nombre a todas las cosas?: 'Una noche como aquella'

martes 01 de marzo de 2016, 09:14h

Lo malo de los sueños, de los más íntimos y ocultos deseos, es que, a veces, llegan a convertirse en realidad. Ese es el punto de partida de un texto que Contrasentido ha subido a los escenarios hace ya unos meses, que habla del amor, de las relaciones humanas y de los conflictos emocionales que se derivan de ellas. Hace unos años, un lector cualquiera habría entendido que en estos términos hablamos de él y de ella. Ahora, todo el mundo pensaría, sin embargo, que en la relación está implicada sencillamente una pareja (mixta u homosexual, da lo mismo…), pero ‘Una noche como aquella’, sin embargo, habla de un trío, dos chicos y una chica.

Patricia, Marcos y Juanlu son tres amigos inseparables desde siempre. Inventan juegos que les divierten y les hacen olvidarse de sus problemas cotidianos. Juegan, por ejemplo, a adivinanzas y a puntuar a distintos personajes en el banco de un parque donde suelen acudir. Los personajes van desde Anne Hathaway, actriz, pasando por Ana Botella, Esperanza Aguirre, Susana Díaz... o ellos mismos, que también se puntúan. Las adivinanzas son del tipo “¿qué preferís, bocadillo de pelos o boquerones en vinagre...?”. Uno de ellos -en serio y en broma- plantea a los otros dos por qué no forman un trío. Y, como decíamos al principio, los sueños inconfesables, un día se hacen realidad. Un día, o “Una noche como aquella’.

El texto (ágil, sorprendente e inteligente) es de Nacho Redondo y la dirección del montaje de Chos. El autor del texto también figura en el reparto dando vida a Juanlu. Y, junto a él, sus compañeros Esther Acebo (cover de Nahia Láiz) en el papel de Patricia, y Nacho López (cuyo cover es Jorge Páez) en el papel de Marcos. Sus interpretaciones alcanzan una naturalidad extraordinaria que, en muchas ocasiones, hacen al público olvidar que está asistiendo a una representación teatral y, desde luego, no a una nueva edición de “Gran Hermano”… El hecho de duplicar actores para cada personaje puede estar motivado por el salto que, tras siete meses de éxitos en el Off madrileño, ‘Una noche como aquella’ ha conseguido dar, ya que está de manera simultánea en dos teatros de la capital: Nave 73 (sábados a las 22:30 h), y Lara (jueves a las 20:15 h).

Lejos de lo que pudiera pensarse, el montaje no es escabroso ni coloca al público en situaciones incómodas. Todo discurre con una normalidad y una naturalidad pasmosas. La complicidad de cuanto sucede en escena se traslada inmediatamente al patio de butacas y las sonrisas condescendientes o comprensivas no tardan en aparecer convirtiéndose muchas veces en aplausos espontáneos que ni siquiera cortan el clímax de la historia que se cuenta. Todo comienza suavemente: Una chica toca la guitarra mientras canta sus canciones. Es Ana Pi que, mientras el público va entrando a la sala, desgrana canciones sentada en un banco del parque, bajo una farola y con el suelo lleno de hojas de árboles caídas. Con una voz preciosa y personalísima, Ana irá interpretándolas en directo a lo largo de toda la función y con temas siempre alusivos a lo que viven los tres amigos (‘Orgasmos’, ‘Una noche como aquella’, entre otros).

El banco y la farola son parte de la escenografía -diseñada por Lita Echeverría-, junto a una mesa de comedor en el centro del escenario donde los actores comen unos espaguetis con tomate que cocina Juanlu y que llenan la sala de olores. Además, un sofá para el amor del trío y, detrás, una cocina. Hechos y lugares cotidianos como los sucesos que se cuentan. Nada extraordinario en lo aparente, pero sí en lo íntimo de cada uno de los tres amigos.

“¿Quién impide lo del trío, la religión, la misma sociedad,...?”, se preguntan. “El problema no lo tenemos nosotros sino los que nos juzgan”, afirma Patri. Y, como todas las historias, ¿también esta tendrá su final? Lo tiene, aunque no vamos a descubrirlo. De hecho, casi es lo menos importante porque, al cabo, el espectador tiene la agradable sensación de que la libertad, la sencillez, el respeto y la naturalidad son ingredientes necesarios, aunque nunca suficientes, para una convivencia armónica y prolongada…

Una obra, sin duda, tan interesante como sorprendente y divertida ‘Una noche como aquella’, con un nombre, el de Nacho Redondo, que apuntamos en nuestra particular agenda de noveles pero más que prometedores autores.

‘Una noche como aquella’

Texto: Nacho Redondo

Dirección: Chos

Reparto: Esther Acebo/Nahia Láiz, Nacho López/Jorge Páez y Nacho Redondo

Ayudante de dirección: Almudena León

Música: Ana Pi

Vestuario: Marta Rodríguez

Iluminación: Diego Santos

Producción: Contrasentido

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