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Antequera, un lugar para enamorarse
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(Foto: Muriel Feiner)

Antequera, un lugar para enamorarse

miércoles 26 de abril de 2017, 18:55h

En enero pasado, en su edición dominical, el New York Times recomendó dos ciudades españolas que hay que visitar en el 2017: Madrid y Antequera. La segunda, a sólo 30 km de la Costa del Sol por autovía y a dos horas y media en el AVE desde Madrid, es una tierra rica en historia, patrimonio cultural, tradiciones, leyendas de moros y bandoleros, parques y reservas naturales, y gastronomía. El trazo de esta bella ciudad refleja una feliz combinación entre la vetusta barroca de las ciudades regias con los típicos pueblos blancos de Andalucía, rodeada de fértiles tierras repletas de olivos, viñedos, cereales, hortalizas, frutas….

La Peña de los Enamorados, una montaña de forma irregular, con cara de mujer, según dicen, y rodeada de su propia leyenda, asoma sobre la ciudad y es el símbolo más emblemático de Antequera, que fue nombrada “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO el año pasado. Recibió esta distinción por diversos motivos: un extraordinario patrimonio histórico y cultural, una belleza natural, una gran gastronomía, extensa diversidad de opciones para el ocio y la práctica de deportes, y una gente amable, cercana y muy orgullosa de su ciudad.

Encabezando la lista de lugares de interés a visitar en la ciudad es el importante y singular Conjunto de los Dólmenes, llamado por algunos como la “Stonehenge Española”. Es conveniente visitar primero el Centro de Interpretación para ver el video acerca de su construcción para poder realmente apreciar su enorme valor histórico y arquitectónico. La gente de la época megalítica vivía todos juntos en chozas primitivas, pensando -con acierto- que sus vidas terrenales serían cortas, y así prestaban más importancia a edificar lo que sería su morada final, más allá de la muerte. Por eso, dedicaron sus grandes esfuerzos a construir estos dólmenes que serían sus templos, sus lugares de culto y finalmente sus tumbas. Consideraban primordial devolver el cuerpo a la madre tierra y los historiadores descubrieron que enterraban al difunto en posición fetal, como viene al mundo, y rodeado de comida y herramientas que podrían resultar útiles en su vida eterna.

Los dólmenes de Menga y Viera corresponden al final del periodo Neolítico (4200-3200 ANE), mientras que el Tholos de El Romeral, es más “nuevo” y data de la Edad del Cobre. Se diferencian en que el Dolmen adopta una construcción adintelada con grandes bloques de piedra, mientras que el Tholos sigue la tradición mediterránea con la creación de una bóveda con cubierta, compuesta de “tholos” o hiladas de losas. El Romeral está situado a cuatro kilómetros de distancia de los otros dos dólmenes y se compone de dos cámaras circulares.

El Parque Natural de El Torcal es un incomparable paraje, que extiende sobre unas 1.170 hectáreas entre los términos municipales de la propia Antequera y Villanueva de la Concepción, y parece otra maravilla como la Ciudad Encantada conquense, por las caprichosas formas adoptadas por las rocas calizas debido a las grandes erosiones. Se sabe que la zona estuvo sumergida bajo el mar hace millones de años por los fósiles encontrados de flora y fauna marina. Es visita obligada por todos los amantes del senderismo, aunque el parque está bien adaptado para los que no son hábiles montañeros e incluso con acceso para silla de ruedas.

La Alcazaba, que es una de las más grandes construcciones musulmanas de este tipo en Andalucía, data del siglo XIV y ofrece una magnifica vista de la vega y del conjunto histórico, sobre todo si se sube a la Torre Blanca, construida en 1582. De la Alcazaba se desciende fácilmente al Casco Antiguo y se puede comenzar la visita a la ciudad en el Palacio de Nájera, que aloja el Museo de la Ciudad, con una gran colección de objetos históricos y artísticos de gran valor.

Se dice que Antequera posee el mayor número de iglesias y lugares de culto per cápita de toda España y destacaríamos: La Real Colegiata de Santa María la Mayor, obra de Diego de Siloe y Diego de Vergara. Fue aquí donde los mejores poetas de los siglos XVI y XVII crearon la primera Escuela Poética y Gramática del país. La iglesia de San Sebastián se localiza fácilmente por su Angelote negro que corona la torre y sirve de veleta; San Juan Bautista, alberga el patrón de la ciudad, el Santísimo Cristo de la Salud y de las Aguas; la del Carmen, del siglo XVII, posee unos retablos extraordinarios; la de San José de las Carmelitas Descalzas tiene una preciosa fachada barroca y obras importantes de Bocanegra, Márquez y Carvajal, para citar sólo algunos de los templos de especial interés.

La gastronomía antequerana merece un capítulo aparte. Todo resulta ser de lo más rico debido a la gran calidad de la materia prima. Los lugareños llaman a Antequera: ‘El ‘Kilómetro 0’ de frutas y verduras’ y afirman que “los alimentos van directamente de la Mata a la Mesa”. Buenos ejemplos de los platos más típicos son la porra (salmorejo antequerano), el pío antequerano –una ensalada a base de naranjas, migas de bacalao, pimientas, patatas y aceitunas, todo cultivado con gran abundancia en los alrededores -, el ajoblanco, el gazachuelo, las migas, la ensalada de cardos y el rabo de toro. También pueden estar orgullosos de su aceite, su vino y especialidades de la caza –conejo a la cazadora y chivo a la pastoril- , los boquerones rellenos y el bacalao. Y para postre, recomendamos: el bienmesabe y el angelorum, acompañados por el vino dulce de Málaga. Tampoco debemos olvidar que se refiere a Antequera como “El Panero de Andalucía” por su típico bollo–el mollete-, popular en toda Andalucía y en España entera.

La larga historia de la ciudad está envuelta en mitos y leyendas, como la que se cuenta sobre la Peña de los Enamorados, llamada así por el amor imposible entre una princesa mora y un mozo cristiano. Intentaron huir juntos de la Alcazaba, pero al verse rodeados y sin escapatoria, se abrazaron y se lanzaron al vació desde la cima. Según cuentan, encontraron sus cuerpos sin vida al pie de la montaña, aún abrazados.

Lo primero que se ve al llegar a la ciudad es precisamente la Peña de los Enamorados y es también la que nos despide tras nuestra estancia… porque “Antequera es para enamorarse”.

Muriel Feiner

Dónde dormir: Hotel Coso Viejo (en pleno casco antiguo), Calle Encarnación, 9. Tel 952 705045.

El Parador: Paseo García del Olmo, 2. Tel: 952 840261

Dónde comer: Restaurante de la Plaza de Toros, Paseo de María Cristina, Tel: 951 469333

Restaurante Escribano: Plaza de los Escribanos, 11, Tel: 952 706533

Mesón Ibérico Las Hazuelas, Calle Encarnación, 5, Plaza del Coso Viejo, Tel 952 704582

Qué comprar: Objetos de madera, forja, mármol, mantas, jarapas artesanas, cerámica y cuero.

Cómo ir: En coche, en AVE y en avión (Aeropuertos: Málaga y Granada).

Opciones de ocio: Senderismo, ciclismo, y, para lo más atrevidos, el Caminito del Rey.

Para más información: www.turismoantequera.es

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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    44192 | Tiyus - 04/05/2017 @ 11:43:15 (GMT+1)
    Se os ha olvidado el carácter de sus gentes, falsas, criticonas.... Por cierto, esto sigue siendo un pueblo de señoritos, en cuanto termine mi contrato me largo de aquí.

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