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Se zanjan las diferencias

Brasil volverá a invertir en Bolivia

Brasil volverá a invertir en Bolivia

Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunciarán este lunes que reanudarán las inversiones de Petrobras en campos gasíferos bolivianos, después de un año de paralización de todo nuevo emprendimiento por las dudas del vecino país en la seguridad jurídica que ofrecía el gobierno del MAS con la nacionalización.

Morales y Da Silva firmarán varios acuerdos, fundamentalmente energéticos. Otras áreas que se beneficiarán con los convenios bilaterales son: salud, educación, lucha contra la pobreza y narcotráfico, según adelantaron fuentes del Gobierno.

Los detalles del acuerdo energético recién se conocerán a las 12.00 de hoy, en el Palacio de Gobierno, donde se rubricará una Declaración Conjunta, de acuerdo con la agenda oficial de la fecha que además de actos protocolares incluye un partido de fútbol, con la participación de ambos mandatarios, en la Residencia de la Embajada de Brasil.

Al cierre de esta edición, en torno de las 23.30, técnicos de los gobiernos de ambos países continuaban definiendo los detalles del documento que hoy firmarán los presidentes. Los representantes bolivianos desconocían el precio que pagaría Brasil por los licuables que, hasta ahora, se los lleva gratuitamente.

En las últimas horas se conoció, de fuentes extraoficiales, que el precio de esos líquidos (GLP y gasolina natural) que acompañan al gas y que se exportan a Sao Paulo en el marco del contrato GSA por 31 millones de metros cúbicos diarios, rondaría por los $us 180 millones.

Hace una semana, el asesor de la Presidencia de Brasil para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, anunció que su país invertiría 750 millones de dólares en el campo de los hidrocarburos dentro de Bolivia.

A las fuertes inversiones que Brasil retomará en Bolivia, con el objetivo de incrementar la producción de gas, se añadirá la creación de dos empresas energéticas mixtas binacionales. Una de ellas, según fuentes de La Razón, será de exploración y, en una sociedad anónima mixta, entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Petróleos Brasileños (Petrobras), para trabajar sobre tres áreas reservadas para la estatal boliviana y elegidas por la brasileña.

Esas áreas son: Carohuaicho, Astillero y Cedro Moreno, en Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca, respectivamente. La otra empresa mixta se creará en sociedad con la compañía brasileña Brasken, para industrializar el gas natural, a través de una petroquímica, en una planta que está ubicada en el Chaco.

El ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, confirmó el sábado a este diario que Morales y Lula suscribirán un “memorándum de entendimiento para elaborar un estudio de acuerdos conjuntos entre YPFB y Brasken para estudiar e instalar una petroquímica de metano en territorio boliviano”.

Por otro lado, se supo que Petrobras reinvertirá en los campos San Alberto y San Antonio, pero también podría apostar por Itaú, que es operado por la francesa Total, social de la estatal brasileña en este pozo hidrocarburífero.

Los acuerdos a oficializarse hoy incluirán convenios de capacitación de recursos humanos, para cualificar al personal de YPFB en las áreas técnicas y administrativas de hidrocarburos y organización empresarial.

La flexibilidad de las políticas hidrocarburíferas del gobierno boliviano, después del fuerte impacto internacional que provocó el decreto de la nacionalización del gas, del 1 de mayo del 2006, hizo rever a Brasil su posición de no realizar nuevas inversiones en el país. El 10 de noviembre, en declaraciones realizadas en Río de Janeiro, el presidente de Petrobras, José Sergio Gabrielli, declaró que la decisión de reanudar las inversiones en Bolivia se debe a que, ahora, este país ofrece una mayor seguridad jurídica.

“Nosotros dijimos de forma clara que en aquella coyuntura de incertidumbres no haríamos más inversiones en Bolivia”, dijo Gabrielli entonces, según una cita divulgada por la agencia EFE.

El presidente Lula, en una entrevista que se publica hoy en La Razón, admite que “hemos tenido momentos difíciles, momentos de tensión, que a mi juicio se podrían haber evitado. Quiero creer que hemos superado eso y que ya iniciamos una nueva etapa de nuestras relaciones, más positivas, más constructivas”.

El Mandatario brasileño arribó a La Paz con varios ministros, viceministros y cerca de 30 empresarios privados de su país.

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