www.diariocritico.com

Economía... y política

lunes 03 de septiembre de 2018, 10:44h

Bienvenidos al nuevo curso. Lo que encontramos en los titulares estos días tiene un 60% de mercados emergentes (sobre todo Argentina y Turquía), un 20% de la batalla comercial que lideran los norteamericanos, y un 10% de Italia, repartiendo el 10% restante el resto de noticias (Brexit y criptodivisas siguen siendo capítulos recurrentes). En los próximos días, en los que se cumplirá el décimo aniversario del estallido de la peor crisis financiera que hemos vivido los que estamos en activo, habrá espacio también para rememorar aquel momento y muchos análisis que evaluarán hasta qué punto se ha aprendido de aquello.

Tras diez años de crisis, en 2018 récord de recaudación fiscal.

Si aceptamos el reparto de la atención, cerca del 90% de lo que nos ocupa tiene la política como protagonista. ¿Es eso más o menos grave? Teniendo en cuenta que lo que tenemos delante es sobre todo más política, -elecciones legislativas en EE.UU., presidenciales en Brasil, las negociaciones del Brexit, el plan presupuestario europeo a siete años, o más cerca, los presupuestos y Cataluña en España...- nos guste o no, no hay final a la vista y la política seguirá ocupando la parte central de la escena económica. ¿Hubiese sido igual de profunda la crisis desatada en Turquía si no estuviese trufada de política? Posiblemente no. La crisis turca responde a desequilibrios clásicos generados por fases expansivas que generan deuda exterior y déficit corriente, pero a su vez las expectativas de una pronta recuperación se basan en la solidez institucional, y eso es lo que en el mundo en general y en Turquía en particular está en cuestión. Desde el lado económico, y salvaguardando el enorme nivel de deuda –según los datos del BIS su nivel global se ha incrementado desde el 179% del PIB mundial hasta el 217% entre 2007 y 2017-, no habría motivos para esperar catástrofe económica alguna, -China continua siendo el sujeto predilecto de los análisis más pesimistas- pero si el sistema ha sobrevivido a la crisis de 2007/2008 ha sido precisamente por la confianza en las instituciones a pesar de la puesta en práctica de medidas absolutamente heterodoxas. El protagonismo político del presente se basa lamentablemente en cuestionar la solidez de las instituciones, cuando no en atacarlas directamente, de modo que si bien el sistema financiero, origen de la pasada crisis, puede considerarse hoy más sólido, lo que se está poniendo en riesgo es la compleja estructura desarrollada durante generaciones desde el final de la IIGM, y levantada sobre más de 40 millones de víctimas.

La respuesta a la pregunta se cae sola, sobre todo porque es difícil adivinar cuál puede ser la alternativa. Sin llegar a los extremos de lo que puede llegar a ocurrir a un país rico como Venezuela, podríamos pensar en EE.UU., e incluso en Reino Unido, pero lo tenemos más cerca y más grave en Italia, una de las grandes economías del mundo, que continua enferma y sin ofrecer síntomas sino de seguir deteriorándose. Más cerca aún, Cataluña, cuya crisis política pesa cada vez más en el conjunto de la economía y de la sociedad española. Los indicadores adelantados advierten del deterioro de la confianza; los presentes, de un comportamiento más moderado del consumo o de la actividad industrial.

No solemos los economistas prestar demasiada atención a la política, posiblemente porque damos por hecho que las instituciones están por encima, al modo del envidiable modelo francés, pero hace ya un tiempo que ni siquiera Francia es un buen ejemplo. Lo que ocurra en los mercados en el curso que ahora iniciamos, seguirá exigiendo mucha atención… política.

José Manuel Pazos

Consejero Delegado del Grupo Omega Financial Partners
www.omegafinancialpartners.com

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Diariocrítico.com

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.