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Obra de teatro 'Espejo de víctima'
Obra de teatro 'Espejo de víctima' (Foto: MarcosGpunto)

'Espejo de víctima': el mal bien escondido

lunes 01 de abril de 2019, 09:36h

Es difícil encontrar hoy un texto tan intenso, tan inteligente, tan medido y tan profundo como el que presenta estos días Ignacio del Moral en la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero de Madrid. Su obra ‘Espejo de víctima’ recoge dos dramaturgias del autor, La lástima y La odiosa de una hora aproximada de duración cada una, que concentran en un texto sencillo, inteligible y magistralmente escrito, dos historias sobre víctimas y sobre el mal que les circunda y que se expande hasta límites insospechados, con el efecto boomerang incluido que, más tarde o más temprano, acaba por volver a sus vidas de forma insospechada, impredecible pero contundente y definitiva. Eduardo Vasco ha partido del texto, y con la ayuda de dos actores magníficos, Eva Rufo y Jesús Noguero –tanto monta…-, ha levantado un verdadero y grandioso monumento teatral, de esos que se clavan en la memoria del espectador con huella indeleble e imperecedera. El montaje es, desde luego, excepcional.

Y todo está levantado con modestia, con economía de medios, de gestos, de palabras. No sobra ni falta nada y con ese aparentemente humilde y modesto engranaje, acaba levantándose un verdadero monumento escénico en el que brillan todos y cada uno de los aspectos que contiene el arte del teatro: además de la palabra precisa, que ya hemos dicho, una dirección brillante y precisa de Eduardo Vasco; una interpretación atinadísima, emocionante y ejemplar en la dicción, el movimiento corporal y en el gesto por parte de Jesús Noguero y Eva Rufo, y unas mínimas y sencillas pero eficacísimas escenografía (Carolina González) e iluminación (Miguel Ángel Camacho) a los que se suman también un precioso vestuario de Lorenzo Caprile y un inquietante y minimalista espacio sonoro del propio Eduardo Vasco. El resultado no puede ser mejor porque esas dos horas de espectáculo remueven el placer, al tiempo que la conciencia y la reflexión del espectador que –una vez más, y sin que sirva de precedente-, acaba concluyendo que casi nada es lo que parece y que vuelve a ser cierto el aserto evangélico de que ‘quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra’.

Jesús Noguero y Eva Rufo eran ya, para nosotros, dos estupendos actores, pero, después de lo que hemos podido ver en ‘Espejo de víctima’ han traspasado ya directamente el límite del estrellato y merecen ser vistos en cualquier cosa en la que puedan volver a meterse como actores. Son sencillamente espléndidos y tienen la facultad de disfrutar y hacer disfrutar con la bondad o maldad que atraviesan a sus personajes. Incluso, en las dos piezas que componen el montaje se intercambian papeles y es difícil quedarse con uno solo de los cuatro en cuyas pieles acaban metiéndose. Es una verdadera delicia contemplarlos, y la intensidad y la complejidad de los cuatro va en aumento a medida que discurre el tiempo, con lo que el disfrute se incrementa exponencialmente a lo lardo del espectáculo.

El bien y el mal, el éxito y el fracaso, el feminismo (“¿crees que por ser mujer tiendo al victimismo?”), la manipulación política, la prostitución, la posibilidad o imposibilidad del perdón, el odio (“odiar a quién no se conoce personalmente, me parece absurdo…”), la violencia terrorista, la fe, la acción y un sinfín de temas más pueden encontrarse en esta bellísima y profunda pieza dramática que, a nuestro juicio, no debería dejar de ver ningún amante del teatro. Esta es de esas propuestas que debieran estar sobre un escenario años y años para poder dar la oportunidad a tirios y a troyanos de que puedan disfrutar de ella. Pero claro, en los momentos que atraviesa el teatro patrio, es como pedir peras al olmo, así es que yo que tú no dejaría pasar la oportunidad de acudir a ver este ‘Espejo de víctima’, con la seguridad de que, si otra vez se pone a tiro, volverás a verla, como yo mismo acabaré haciendo. Absolutamente imprescindible.

‘Espejo de víctima’

Autor: Ignacio del Moral

Director: Eduardo Vasco

Intérpretes: Jesús Noguero y Eva Rufo

Escenografía: Carolina González

Iluminación: Miguel Ángel Camacho

Vestuario: Lorenzo Caprile

Espacio sonoro: Eduardo Vasco

Ayudante de dirección: Álvaro Nogales

Fotos: MarcosGpunto

Diseño gráfico: Javier Jaén

Teatro María Guerrero, Madrid

Hasta el 21 de abril de 2019

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