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Defraudan Ferrera, Perera y los toros de Puerto, y se salva López Simón

Una de las bernadinas de López Simón a su primer toro
Una de las bernadinas de López Simón a su primer toro (Foto: Plaza1)

San Isidro: tarde de silencios, aburrimiento y decepciones

jueves 06 de junio de 2019, 22:17h
Es un tópico, pero por desgracia se cumple en demasiadas ocasiones. Sí, aquello de tarde de expectación, tarde de decepción. Que es lo que sucedió en el festejo de este jueves, con demasiado viento otra vez, en el que repetían dos de los matadores que han salido a hombros hasta ahora, Antonio Ferrera (merecidamente) y Miguel Ángel Perera (de regalo). Pero ambos, que fueron silenciados, anduvieron mal. No tanto como el pésimo y descastadísimo encierro de Puerto de San Lorenzo, auténticos mulos con cuernos. Se salvó un voluntarioso López Simón, que nos sacó del aburrimiento, con una buena faena y una paliza tras ser volteado por el tercero, ganándose la única ovación.

El titulo de la extraordinaria novela de Luis Martin-Santos ‘Tiempo de silencio’ es perfecto para resumir lo acontecido –o, mejor, lo no acontecido- en la 24ª de abono. Sólo el título, ¿eh? Porque esta obra maestra era literatura pura, y de torería, pureza y santidad, la mitad de la mitad -o aún menos- de lo que se esperaba. De modo que, como aquí se ha escrito en más de una ocasión, y las que restan, esta es la Fiesta de los toros, que son los protagonistas, el elemento fundamental.

Y si en vez del ‘bos taurus’ lo que sale por chiqueros son seis bueyes de carreta, seis burros o mulos –a elegir- con muchos pitones y ninguna sangre brava, cual los pupilos de Puerto de San Lorenzo, el lucimiento es utópico. Pero tampoco los coletudos, antagonistas del espectáculo, anduvieron exentos de culpa. Para más' inri' de los dos que más se esperaba: los triunfadores, con mayor o menor justicia, Ferrera y Perera.

Paradójicamente el convidado de piedra del cartel, López Simón, al menos se entregó ante su primer enemigo alcanzando buenos momentos en redondo y al natural, ligando en un rodalico de terreno e incluso rematando los pases hacia dentro y no hacia fuera como es habitual en la tauromaquia moderna y no olé.

El madrileño, que había empezado su labor con la pañosa con ajustados pases por alto con los pies clavados y un par de cambiados por detrás, vio como el único animal mínimamente parecido a un toro se vino pronto abajo y en búsqueda del trofeo apostó por las inevitables bernadinas. En una de las cuales el seudotoro lo cogió y se lo echó de manera espeluznante a los lomos.

Simón quedó K.O. pero se zafó de las asistencias y volvió a las bernadinas con máximo arrojo antes de dar un mitin a espadas. Su otro enemigo era un feo zambombo de 625 kilos, que más que embestir, topaba y huía de los engaños. Sorprendentemente, su matador lo brindó a la concurrencia, pero aquello era misión imposible, se impuso la realidad y no hubo nada.

Y nada es el saldo que dejó un espeso Perera ante su lote, que no se comía a nadie, y con los que estuvo de probaturas y pegapasismo aburrido, mayor mente en el quinto, que también intentaba huir de la muleta del extremeño y que éste, una figura con tantos años de alternativa, fue incapaz de someter u obligar a que siguiera los vuelos de la flámula.

Pero mayor decepción fue la del hace unos días artistazo Ferrera, autor de la faena de mayor calado de lo que va de Feria, y que este jueves sólo apuntó algunos detalles sueltos y algo de creatividad con su segundo, sobre todo con el percal, vistosas tejerinas incluidas, al que le robó una serie al natural. Poca cosa para lo que de él -el coletudo, no la bazofiia de toro- se esperaba.

Pero, las musas pasaron de él, como dice el genial Serrat en su canción 'No hago otra cosa que pensar en ti', y andarán de vacaciones, ya que en el que abrió función, que como todos era muy noble, ni eso llevó a cabo el coletudo empeñado en probaturas y más probaturas. Ojalá este viernes, que repite, las musas hayan vuelto de vacaciones.

FICHA

Toros de PUERTO DE SAN LORENZO, con más volumen que trapío, mansos, descastados y flojos aunque nobles en general, excepto el codicioso 3º;. ANTONIO FERRERA: silencio; silencio. MIGUEL ÁNGEL PERERA. silencio; silencio. LÓPEZ SIMÓN: ovación; silencio tras aviso. Plaza de Las Ventas, 5 de junio, 24ª de Feria. Más de tres cuartos de entrada.

CRÓNICA DEL FESTEJO ANTERIOR

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