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La deuda pública de España se disparará hasta el 113% del PIB en 2020, según el FMI
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(Foto: FMI)

La deuda pública de España se disparará hasta el 113% del PIB en 2020, según el FMI

miércoles 15 de abril de 2020, 17:19h

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que la deuda pública española se disparará hasta el 113,4% del PIB en 2020 por la crisis del coronavirus, mientras que el déficit subirá al 9,5% del PIB, la peor cifra desde el rescate bancario de 2012. Las consecuencias del confinamiento y las medidas de contención y refuerzo del sistema sanitario provocarán el hundimiento de la economía en nuestro país.

"Se prevé que el impacto sobre el PIB y las finanzas públicas sea devastador", señala el FMI en su Monitor Fiscal, elaborado a la luz de la pandemia del coronavirus y su impacto en la economía mundial.

Un día después de cifrar en el 8% la caída del PIB en nuestro país, con una tasa de paro que podría alcanzar el 21% en 2020, el FMI prevé que el déficit se dispare hasta el 9,5%, el peor dato desde el rescate bancario de 2012, mientras que la deuda pública escalará hasta el 113,4% del PIB, una cifra no conocida desde principios del siglo pasado. De cara a 2021, el FMI estima que la deuda pública española aumentará aún más, hasta el 114,6% del PIB, mientras que el déficit se situará en el 6,7% del PIB. Para ponerles en contexto, nuestro país cerró 2019 con una deuda pública del 95,5% del PIB, y antes de la pandemia se estimaba que ese 'agujero' se reduciría hasta el 94,6%.

El déficit medio de los países de la zona Euro será del 7,5%, siendo España el país peor parado, seguido de cerca por Francia (9,2%), Italia (8,3%) Y Alemania (5,5%).

El organismo insta a los países a responder de forma rápida, concertada y proporcional a la grave crisis sanitaria, teniendo como prioridad salvar vidas, lo que requiere un aumento del gasto en pruebas de detección de COVID-19 y posibles tratamientos, así como el desarrollo de una vacuna de alcance universal y de bajo coste.

El brote de la COVID-19 y sus consecuencias económicas y financieras "causarán un gran aumento de los déficits fiscales y los coeficientes de endeudamiento público, en comparación con proyecciones anteriores. La reducción del producto interior bruto provocará una caída incluso más brusca de los ingresos públicos (en comparación con la proyección del informe Monitor Fiscal de octubre de 2019, en el escenario base para 2020 se prevé una disminución de los ingresos de un 2,5% del PIB mundial). El necesario gasto sanitario, así como las medidas tributarias y de gasto en apoyo de particulares y empresas, también tendrán costes fiscales directos, que actualmente se estiman en 3,3 billones de dólares a nivel mundial", señala el FMI.

En base a las respuestas de política económica hasta la fecha, se prevé que los balances fiscales en 2020 se deterioren en prácticamente todos los países, y se estiman aumentos considerables en Estados Unidos, China y varias economías europeas así como en algunas economías asiáticas. Si bien este año para muchos países es necesario y apropiado un aumento sustancial del déficit, en algunos casos el nivel del déficit ya presenta vulnerabilidades (la deuda pública a escala mundial fue del 83% del PIB en 2019).

La situación es más preocupante para las economías de mercados emergentes y en desarrollo que se enfrentan a múltiples shocks, entre ellos la pandemia, un deterioro brusco de las condiciones de financiamiento, una demanda externa débil y, en el caso de los exportadores de materias primas, un descenso de los precios de las materias primas. Incluso tras los esfuerzos de la comunidad internacional por aliviar estas limitaciones de financiamiento, estos países necesitarán reordenar las prioridades de gasto hacia el sector sanitario, y al mismo tiempo preservar los principales servicios públicos (transporte, energía, comunicaciones) y la protección social.

"En estos momentos, la magnitud del impacto de la COVID-19 sobre las finanzas públicas es muy incierta y dependerá no solo de la duración de la pandemia, sino también de si la recuperación económica es rápida o si la crisis proyecta una larga sombra. En un contexto en que el sector público debe proporcionar ayuda en una escala extraordinaria, entre otras formas mediante instrumentos como préstamos y garantías, la transparencia es fundamental para gestionar los riesgos fiscales. A medida que los países contengan la pandemia y termine la paralización, la aplicación de un estímulo fiscal coordinado y de amplio alcance —en función de las limitaciones de financiamiento de los países— será una herramienta más eficaz para impulsar la recuperación. También será apropiado el abandono de las medidas excepcionales adoptadas durante la crisis. Una vez que las economías se recuperen, será necesario lograr avances hacia la sostenibilidad la deuda", sostiene el organismo.

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