www.diariocritico.com

¿Quién gobierna España?

jueves 19 de noviembre de 2020, 09:45h

El presidente Sánchez cada vez es menos merecedor del puesto honorable que desempeña. No solo ha mentido reiteradamente sobre Iglesias, sobre Bildu y sobre el Independentismo -y la mentira repugna a la bondad-, es que lleva unos meses siendo humillado pública y constantemente por Iglesias y su horda y él traga y traga con el único objetivo de mantenerse en Moncloa. Hasta la dignidad se le va deshaciendo a jirones en el Consejo de Ministros donde los de Podemos le hacen pedorretas por debajo de la mesa. Ya solo le queda el pataleo y la regañina a Fernandez Vara, a García-Page, a Lambán o al certerísimo Rodríguez Ibarra en la ejecutiva del PSOE para que ninguno levantemos la voz contra la deriva de su gobernación. Que arda la casa, pero que no se vea el humo es su consigna.

¿Qué sentido tiene para cualquier votante de cualquier partido votar a un candidato cualquiera si luego éste le ha de engañar? Ninguno, claro, pero tampoco es fácil saberlo a priori. Yo voté socialista porque creí honestamente que Sánchez no podría dormir tranquilo con Iglesias en el gobierno, que nunca, nunca “se lo puedo repetir veinte veces: nunca, nunca pactaré con Bildu” y que los independentistas no tendrían ni su comprensión ni su indulto. Eran los tiempos, apenas año y medio atrás, en que Sánchez llamaba supremacistas a esta patulea.

La mentira es la antesala de la traición, pero las mentiras de Sánchez son posicionales y apenas buscan la miseria de mantener su curul: traicionan a los votantes. Yo no le votaré más, desde luego, pero diré que más horror conllevan las mentiras de Iglesias, y no las coyunturales que le permiten vivir en el mejor chalet de Galapagar, subirse el sueldo doce veces lo que permitía el reglamento de su partido y que convenientemente ha ordenado cambiar, o enchufar en el gobierno a una mujer inepta y escasamente preparada. En el caso de Podemos y de Iglesias el problema reside en el horror de la mentira como estrategia para subyugar el país bajo una tiranía a la que no voy a adjetivar.

Como acertadamente señaló Sánchez cuando era candidato, a Iglesias no le preocupan los parados ni los desahucios ni la pobreza energética; a él le preocupa el CNI, le preocupa RTVE, le preocupa la libertad de expresión. Y ahí está, en el machito, manejando a los agentes de la inteligencia de España, manipulando a través de la RTVE pública incluso fabricándose programas a medida y brujuleando por aquí y por allá para imponer una mordaza a cualquier disidente (primero lo intentó con una ley lanzada desde su vicepresidencia que, afortunadamente, detuvieron los jueces en seco y ahora lo está intentando a través de una Orden Ministerial que apesta a censura y que ha de ser la portezuela para una futura ley tan fake como las fake news que, supuesta e inaceptablemente, pretende acallar). Es la estrategia de la mentira al servicio del terror que viene.

Iglesias, tan ambicioso como peligroso, conocedor de la debilidad de Sánchez por mantenerse en el cargo toda la legislatura, lo humilla a él y a sus ministros una y otra vez mostrando sus discrepancias e imponiendo su voluntad, como el infamante pacto con Bildu o la tramitación del repugnante indulto a quienes intentaron y juran que volverán a intentar derribar la forma de vida de 47 millones de ciudadanos.

Iglesias está preparando una tiranía en lo que quede de España y sus movimientos oscuros tienen al presidente contra las cuerdas. ¿Quién gobierna aquí? Iglesias se prepara para taparnos la boca, para instaurar una Stasi -o mejor una Ojrana- a su servicio y encumbrar a los suyos a los puestos clave de una administración cada vez menos eficaz.

Nuestro único clavo ardiendo son los jueces, aunque tampoco están a salvo porque hace meses que ha empezado la campaña de la horda contra ellos, “son conservadores, de ultraderecha, fachas con toga” pues Iglesias sabe que son los únicos que pueden pararlo. Bueno, y los votantes si es que las elecciones llegan antes de que este hombre se convierta en el Ceaucescu español y su mujer en la Imelda Marcos de turno. Al tanto.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

4 comentarios