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Especial Diariocrítico - El nuevo Gobierno

VICEPRESIDENTE PRIMERO Y MINISTERIO DEL INTERIOR


 


Alfredo Pérez
 Rubalcaba

 
Biografía:
- Nacido en Solares (Cantabria) en 1951
- Doctor en Ciencias Químicas
- Fue Director del Gabinete Técnico de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación
- Secretario de Estado de Educación (1988-1992), Ministro de Educación y Ciencia (1992), Ministro de la Presidencia (1993-1996)
- Fue Portavoz del Grupo Parlamentario Socialista y después Ministro del Interior en la VIII Legislatura
 


- Perfil político -
 
Rubalcaba: el duro negociador 


Renueva su cartera de ministro del Interior y además accede a la vicepresidencia primera del Gobierno.  Con él está asegurada la continuidad de la política antiterrorista tras la ruptura de la tregua por parte de ETA. Como retos principales de su segundo mandato tiene el sacar adelante (Rubalcaba es un duro negociador) el anunciado Pacto Antiterrorista; el combate contra la siniestralidad vial (el ministro está en contra de la cesión de las competencias de Tráfico a las comunidades autónomas, pese a la promesa verbal que Zapatero hizo a la Xunta de Galicia); y toda una larga serie de reivindicaciones laborales que están planteando tanto el Cuerpo Nacional de Policía como la Guardia Civil.

Pérez Rubalcaba es doctor en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid y fue profesor universitario en la misma. Ha sido ministro de Educación y Ciencia (1992-1993) y ministro de la Presidencia (1993 -1996). En la V legislatura fue diputado por Toledo, pasando a serlo por Madrid en las elecciones de 1996 y 2000, y por Cantabria en 2004. Desde abril de 2006 es Ministro del Interior.

Alfredo Pérez Rubalcaba ingresó en el PSOE en 1974, en el que comenzó a colaborar en la Federación Socialista Madrileña y, más tarde, en las comisiones de Enseñanza e Investigación tanto del partido como del Grupo Parlamentario Socialista.

Con la llegada al Gobierno del PSOE en 1982, Rubalcaba asumió distintos cargos relacionados con la universidad y la educación. De hecho, en 1988 fue nombrado Secretario de Estado de Educación, y entre 1992 y 1993 fue nombrado ministro de Educación y Ciencia. Tras las elecciones generales de 1993, el por entonces presidente del Gobierno, Felipe González, le nombró ministro de la Presidencia y de Relaciones con las Cortes (cartera de nueva creación), cargo en el que se mantuvo hasta las elecciones generales de 1996.

En las generales de marzo de 1996, que el PSOE perdió frente al PP, Rubalcaba resultó elegido diputado por Madrid.

Un año más tarde, en el XXXIV Congreso del PSOE, fue elegido miembro de la Ejecutiva y secretario de Comunicación. Su inclusión en las listas del partido por parte del por entonces secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, vino a refrendar su notable importancia en el partido en la nueva etapa. De hecho, el reconfirmado ministro del Interior fue uno de los principales encargados de mantener contactos con el gobierno del PP sobre ETA a raíz de la tregua de 1999.

En el XXXV Congreso socialista, en el que José Luis Rodríguez Zapatero fue elegido nuevo secretario general del PSOE, Rubalcaba entró a formar parte del Comité Federal del partido.En esta etapa, encabezó la delegación socialista que acordó con el PP el denominado Pacto por la Libertades y contra el Terrorismo, firmado en diciembre de 2000.

En las elecciones generales de marzo de 2004, Rubalcaba fue responsable de la Estrategia Electoral del PSOE.

Dos días después de los atentados islamistas del 11-M, Alfredo Pérez Rubalcaba criticó al gobierno del PP, que atribuía a ETA la autoría de la masacre, y dijo en rueda de prensa la frase “España se merece un gobierno que no le mienta”. Algunos analistas políticos le atribuyen un papel decisivo en la victoria socialista.

Tras la constitución de las Cortes, Pérez Rubalcaba fue nombrado portavoz del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados. Desde el 11 de abril del 2006 sustituyó a José Antonio Alonso (nombrado ministro de Defensa en esa misma fecha) al frente de la cartera de Interior. Este relevo se produjo tras el alto el fuego de la banda terrorista ETA.

Es un reconocido y convicto socio (de los sufrientes) del Real Madrid y un gran aficionado al deporte, sobre todo al fútbol y al atletismo.
 


- Los retos del Ministerio -
 
Interior: la ‘rebelión’ policial

Zapatero ha tenido que emplearse a fondo para convencer a Pérez Rubalcaba de que se quede como ministro del Interior y sin Vicepresidencia alguna. Alegaba cansancio personal, pero lo ciertos es que a Rubalcaba no le apetecía nada seguir al frente de un Ministerio muy ingrato y al que se le presentan muchísimos problemas de forma inmediata.

Para empezar, los retos con los que Rubalcaba se enfrenta le vienen en primer en lugar en ‘pacificar’ a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que le van a plantear una primavera muy caliente. La Policía, por un lado, quiere ‘homogeneizar’ salarios, igual que han conseguido los funcionarios de Justicia. Los guardias civiles, por su parte, quieren una Benemérita más civil que militar, igualando derechos como su cuerpo hermano, la Policía, y desde luego las policías autonómicas.

Aquellos son retos de tipo reivindicativo, de mejora de las condiciones salariales y de trabajo, a las que hay que sumar las propias de necesidades de los Cuerpos -aumento de asignaciones, de recursos humanos y materiales-. Es decir, que Rubalcaba tiene una pelea muy firme con los sindicatos policiales y las asociaciones de guardias civiles, por un lado, y con el ministro de Economía, Pedro Solbes, por otro.

Más allá de la ‘pacificación’, Rubalcaba se enfrenta a retos muy precisos de coordinación policial. No es posible que los distintos cuerpos policiales sigan descoordinados, con numerosos recelos y rencillas internas en la lucha contra el terrorismo y la delincuencia común y organizada. Parece que de poco ha servido el centralizar en una sola persona –Joan Mesquida- las Direcciones Generales de la Policía y de la Guardia Civil: la medida no ha evitado que los celos sigan campando en ambos Cuerpos. Tampoco ha conseguido integrar plenamente al CNI, con mayor dependencia de de Defensa, pero importantísimo en la lucha contra el terrorismo. Se dice -y parece ser que con conocimiento de causa- que Rubalcaba está harto del director del CNI, Alberto Saiz.

El reto más importante es, sin duda, la lucha antiterrorista. Según algunos, ETA aparece como descabezada, pero está en disposición de asestar golpes mortales. Rubalcaba no ha creído nunca en las posibilidades de un final pactado con la banda. Ahora parece que Zapatero ha despejado por completo esa vía –no habrá diálogo- por lo que las fuerzas policiales tienen la vía expedita para actuar sin miramientos no sólo con los terroristas, sino con los violentos en general.

Su departamento se enfrenta también a otros retos no menos importantes: el crecimiento desmesurado de la inseguridad ciudadana -que puede verse agravada por la crisis económica-, el ‘blindar’ las fronteras para tratar de impedir la afluencia masiva de inmigrantes ilegales -exigencia, además, de Bruselas- y luchar contra el crimen organizado que se ha convertido en un gravísimo problema tentacular. Y, claro, la lucha contra el terrorismo islamista, que es la gran serpiente que amenaza a occidente.
 

 
 
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