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acoso escolar

Un valiente de la vida, que a base de esfuerzo ha logrado superar los graves problemas físicos con los que vino al mundo y conseguir muchos de sus sueños por más utópicos que parecieran. Un valiente que, además, no vive en la burbuja del éxito y la popularidad. Un valiente que está sumergido en la sociedad apoyando siempre a los desfavorecidos, débiles y marginados. Y que ahora se vuelca personal y profesionalmente, con su talento musical, en la campaña contra el acoso escolar para, entre otras cosas, reclamar valentía a los testigos de acciones culpables. Pongamos que se habla/escribe del siempre ejemplar Juan Manuel Montilla 'El Langui'. ¿De quién, si no?

El acoso escolar es una lacra profundamente arraigada en el entorno educativo actual. En los últimos tiempos, es fácil encontrar en los distintos medios de comunicación noticias sobre el bullying; un tema que nunca toca fondo, especialmente cuando ocurren casos como el sucedido en el colegio público “José María del Campo” de Sevilla, donde un alumno de siete años habría sido víctima de una agresión por parte de otros tres escolares.

Cerca de la mitad de los niños españoles teme sufrir algún tipo de violencia en la escuela y un 14% tiene ese temor respecto de su propia casa, según el informe 'Érase una voz' difundido este lunes que indaga sobre los ámbitos en que los menores se sienten más o menos inseguros.

Más de 9 de cada 10 jóvenes creen que el acoso escolar es un problema generalizado en sus comunidades y dos tercios dicen haberlo experimentado en primera persona, según una nueva encuesta realizada por UNICEF y sus aliados.

Los padres y tutores son los principales responsables de la educación digital de sus hijos, pero en caso de ciberacoso, ¿tiene que intervenir el colegio? Los profesores cada vez se forman más en materia de ciberseguridad.

La identificación de las fases del ciberbullying resulta vital para que los alumnos puedan reconocer que están siendo objeto de acoso cibernético desde las etapas más tempranas del problema. La familia también tiene un papel importante a la hora de detectarlo, ya que es imprescindible preguntar al menor acerca de su vida social y sus anécdotas del día a día.

El impacto de un niño acosador es devastador para sus compañeros de aula, sin embargo, aunque abunda literatura sobre las víctimas de su conducta, no son frecuentes los estudios y las guías que abordan el modo de detectar estos comportamientos y reconducirlos con éxito, según distintos expertos consultados, que inciden en la necesidad de poner el foco en el acosador para que no se multipliquen los acosados: la agresividad, la falta de límites y la ausencia de empatía son los rasgos definitorios.