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Crónica de concierto

Alejandro Escovedo volvió a demostrar este lunes en la Sala El Sol de Madrid que es uno de los músicos más infravalorados de la historia, volviendo a derrochar entrega y presumiendo de un cancionero realmente espectacular en el que el rock de raíces se da la mano con el glam y el punk, dando como resultado una verdadera clase de Rock con mayúsculas.

Los Dandy Warhols tuvieron su momento de gloria a finales de los 90 y comienzos de los años 2000, fueron, por un momento, más 'cool' que Kim Deal y 'hipsters' antes de que el término ni siquiera existiese. Poco a poco su fama fue decayendo, principalmente por dos motivos, el documental 'Dig!' que les ponía como el reverso tenebroso (en este caso comercial) de The Brian Jonestown Massacre y el hecho de que la Biblia 'hipster', Pitchfork, decidiera que no valían nada (un 'hipster' siempre reniega de otro). El caso es que más allá de eso sus discos se fueron haciendo menos buenos hasta llegar a 'Distortland', lo más potable que habían grabado en bastante tiempo. Había ganas de verles en directo y ver si eran capaces de reverdecer viejos laureles pero el resultado ha sido de decepción, con un sonido muy bajo, poca entrega y un concierto corto para una banda con 10 discos a sus espaldas.

Nick Lowe comenzó su carrera junto a Brinsley Schwarz a finales de los 60, en palabras del propio Lowe querían ser como los Beatles, posteriormente, se subió a bordo de la electrizante 'Nueva Ola' y se convirtió en el 'Jesús de lo cool'. Pero el Nick Lowe actual ha emprendido un viaje a la música anterior a la aparición de los de Liverpool, con fuertes raíces en el rockabilly y acompañado por la banda de rock instrumental Los Straitjackets nos hizo viajar a otro tiempo, en una nueva demostración de clase de este superlativo compositor e intérprete.

En un año que nos ha quitado a Bowie, Prince o Leonard Cohen ver a Paul Simon tiene todavía más miga, sobre todo si lleva 25 años sin pisar estos lares. Y es que uno comprende que las oportunidades de ver a un gigante (no va con segundas) cantar varias de esas canciones capaces de unir a varias generaciones no tiene precio. Si encima está de buenas y viene presentando su mejor disco en años, todavía mejor.

El concierto se anunciaba como Ghostface Killah & Killah Priest pero era evidente quién era el gran nombre de la noche, el miembro original de Wu Tang Clan y, según se ha confirmado, el hombre al que RZA ha colocado los galones como jefe del grupo para su siguiente disco. Algo que, como se comprobó ayer no puede ser más acertado pues Dennis Coles es el miembro del grupo más en forma desde hace tiempo y el que ha entregado los mejores discos del entorno Wu-Tang en el Siglo XXI. Aunque ayer decidió revivir la gloria del grupo que ahora lidera, en vez de indagar en su obra en solitario, con varias paradas en aquella obra maestra que revolucionó el mundo del rap en el ya lejano 1993, 'Enter the Wu-Tang (36 Chambers).

Este jueves Graham Nash ofreció un concierto lleno de clase y saber hacer en Madrid, dentro del Ciclo 1906, con la inestimable colaboración del guitarrista Shayne Fontayne. Es increíble como mantiene su increíble voz intacta a los 74 años y lo bien que se adapta su repertorio al austero formato de dos únicas personas en el escenario. Se le ve cómodo al ex Crosby, Stills, Nash & Young siendo el único foco y pudiendo tocar varias joyas de un repertorio que no está lo suficientemente valorado, princialmente entre las nuevas generaciones.

Sobre Paul McCartney corre uno de los mitos más estúpidos y, a la vez divertidos, de la historia del rock. Es aquel que dice que McCartney falleció en 1966 y fue sustituido por un doble para no romper al grupo más famoso de la historia. Lo interesante del mito es ue establece que a McCartney lo sustituyó un tipo, no solo igual físicamente, sino con la misma facilidad melódica, habilidad para tocar varios instrumentos y un registro vocal escandaloso. Según esta leyenda este jueves el doble con más talento de la historia dio un concierto de 3 horas y 40 canciones poco antes de cumplir 74 años (diez años más que sus icónicos 64) pero, como esto no es el Oeste, ni una película de John Ford, a pesar de un escenario propicio para los indios, no se crean las leyendas, Paul está vivo y coleando, o como diría Peret, no estaba muerto que estaba de parranda.

La segunda jornada del Festival Tomavistas era claramente el día grande y, por fin, respondió a las expectativas. Hubo más gente que en la jornada inaugural y, lo que es más importante, se superaron los problemas de sonido lo que dejó dos claros triunfadores, la veteranía y el saber hacer de The Wedding Present y la confirmación de Triángulo de Amor Bizarro como el grupo más en forma de la música española.

Este viernes comenzaba el Festival Tomavistas en Madrid y su primera jornada deja más sombras que luces. Comencemos con lo positivo, el emplazamiento es perfecto para este tipo de festivales y la selección musical nos dejo la clase de Chucho, la entrega de Cápsula interpretando a Bowie o las divertidas soflamas ramonianas de Novedades Carminha pero el sonido fue bastante flojo y con las voces demasiado bajas en el escenario principal. Además el segundo escenario volvió a probar que la sombra de Ian Curtis es demasiado alargada en el indie patrio.

Para ser sinceros no tenía grandes esperanzas en el concierto de The Posies, el grupo de Ken Stringfellow y Jon Auer ya no está en la forma de su época dorada de los 90, cuando entregaron sus tres mejores discos 'Dear 23', 'Frosting on the beater' y 'Amazing grace', y, además, venían con un batería nuevo y sin bajista. Por último, presentaban disco nuevo, 'Solid states', el octavo de su carrera, y ya me habían avisado en la entrevista que les hice la semana pasada que el repertorio iba a girar en torno a él. Aun así, casi dos horas después del comienzo, cuando terminaron con 'You're the Beautiful One' tenía que reconocer que habían superado todas mis expectativas logrando grandes momentos a base de solvencia, entrega en el escenario y, por encima de todo, esas armonías vocales marca de la casa que siguen empastando de maravilla.

Empecemos por el final, el concierto había durado poco más de una hora, en la Joy Eslava ya habían puesto la música, en concreto el 'I'll go crazy' de James Brown, y la gente no tenía muy claro lo que había visto, entonces las luces se apagan vuelve Tricky al escenario y se tocan el 'Do you love me now' de las Breeders, como durante todo el concierto la voz de Adrian Thaws es apenas un murmullo y el que lleva la voz cantante es el guitarra. Agradecimientos y fin.

Ésta misma tarde había tenido la suerte de entrevistar a Victoria Legrand y ya me había dado la impresión que se nos avecinaba un gran concierto. Primero porque se nota que le encanta la Riviera, "esta fabulosa discoteca de los 70", y, segundo, porque tras preguntarla por los terribles atentados de París la he notado emocionada y más convencida que nunca de que la música en directo es un desafío contra los que intentan provocar el miedo. Prueba conseguida en un concierto de alto nivel.

Annie Clark se subió al escenario de La Joy Eslava madrileña sabiendo que ese mismo día el 'New Musical Express' había elegido a su última obra disco del año. Todo lo que hizo desde ese momento hasta su inmersión final entre el público corroboró a la publicación inglesa. Y es que 2014 es el año de St. Vincent.

Cat Power tiene fama 'curroromerista', es decir, la de una artista que por cada vez que destapa el tarro de las esencias da cuatro 'espantás', El concierto de ayer hizo gala a su fama en un formato concentrado, no hubo ni mucho menos 'espantá', a pesar de un resfriado que nos tuvo en vilo todo el concierto cada vez que estornudaba, pero se pudo ver a la artista cuya fragilidad emocional es, a la vez, su mejor y su peor arma. Por momentos aquello parecía un caos, errores de principiante a la guitarra, charlas con el técnico en medio de una canción pero luego habría el tarro de las esencias y se sacaba de la manga una increíble versión de 'What the world needs now' de Burt Bacharach o la celebrada 'The greatest' y entonces todo parecía cobrar sentido.

Cita ineludible para los amantes del rock en castellano. Se juntaban Kiko Veneno, una de las tres personalidades más importantes de la historia del pop en español, y Los Enemigos, la mejor banda de rock de este país para el que esto escribe. El escenario, de lujo, el hipódromo de la Zarzuela de Madrid que abría sus puertas a los conciertos veraniegos. El resultado: una "revolución" roquera.

Crónica del concierto

Venían presentando Eels su último disco 'Wonderful glorious' a Madrid, en él Mark Oliver Everett, más conocido como E, entrega su disco más afilado y guitarrero, además de decirnos en una nueva canción que "sabéis que, hoy estoy de buen humor". El chico triste del indie ha encontrado un nuevo alfabeto para su música y visto lo visto ayer, es 100% blues y rock´n´roll.

Crónica del concierto

Había expectación para ver a Johnny Winter este viernes en la Sala Arena, o Marco Aldany que me parece que es su nombre actual. El albino más famoso del rock es una leyenda viva del blues-rock, un guitarrista increíble que a finales de los años sesenta y principios de los setenta entregó varios discos señeros del género. Luego vinieron los problemas con las drogas y los interminables problemas físicos, pero siempre había sido un respetado músico de directo.

El "canyon sound" se sirvió en directo

Ya lo comentamos en la previa que escribimos sobre el concierto: este cuarteto californiano prometía... Y así fue. El concierto que dio el grupo Dawes, teloneado por Robert Ellis, en la Sala Sol de Madrid y de la mano de Heineken Music Selector, fue el concierto del mes. Aunque algunos ya se han atrevido a aventurar que también se proclamará como el concierto del año pero eso, todavía, está por ver.

Presentación de su primer disco: 'La casa de la bruja'

Pues ya está: la banda madrileña de blues-rock y otros mil géneros musicales ya tiene álbum publicado: de los reales, profesionales, bien producidos. Una joya. Ahora tocaba presentarlo en directo como Dios manda, que diría Rajoy, y así ha sido. Impresionante concierto de los tres jóvenes integrantes de este grupo que tanto tiene que decir pero también tanto que definir de cara a su futuro. Qué más da, si todo es, por ahora, puro lujo. 'La casa de la bruja' está entre nosotros.

17.000 espectadores bajo la lluvia en Las Ventas

Mas de 16.000 pañuelos blancos ondearon la noche del miércoles en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid, saludando el colorido espectáculo -más que concierto a secas- con el que la banda británica ha presentado a millones de personas en todo el mundo vía Internet su quinto disco de estudio, Mylo Xyloto.
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El rock and roll es la música más maravillosa que ha existido, capaz de con la mayor simplicidad hacer que el pulso se acelere y el cuerpo se libere de las restricciones de la lógica, también es una música con más de 60 años de vida y miles de ramificaciones que muchos han intentado matar por obsoleto o por intentar domesticarlo convirtiéndolo en pieza de museo. Lo bueno de un grupo como Hinds es ver como el rock se mantiene vivo en su más pura esencia, pasando de tecnicismos y buscando la diversión, la espontaneidad y las ganas de juerga. Algo que no está mal viniendo de un grupo que ha tocado más de 300 veces en el último año y medio.

> Crónica del concierto

31 canciones y casi tres horas de duración, frías cifras que no desvelan, más allá de un concierto inusualmente largo (hasta en parámetros Cure), el éxtasis vivido la noche del domingo en el Palacio de los Deportes de Madrid. Y es que, a pesar de llevar 8 años sin publicar un disco y más de 20 sin sacar uno realmente notable, la gente sigue respondiendo a la llamada, con un recinto a reventar para poder ver a una leyenda como Robert Smith repasar una selección con lo mejor de su repertorio acompañado de una banda de altos vuelos.

- Las 10 mejores canciones de The Cure

Dice la canción más famosa de los Cero que la vida que mala es pero el grupo se contradice a sí mismo regalando a sus seguidores momentos de felicidad como los de su concierto de despedida de Madrid en La Riviera. Citando al gran Andrés Montes la vida puede ser maravillosa y en noches en los que la luna brilla sobre el cielo negro se pueden encontrar rayos de esperanza, sobre todo cuando un grupo es capaz de encender una sala de conciertos cerrando su concierto con la primera canción que grabaron como si el tiempo no hubiera corrido y fueran los mismos chavales dispuestos a comerse el mundo de hace 33 años.

Volvían los Jayhawks a Madrid con nuevo disco bajo el brazo, 'Paging Mr. Proust', y tras el nuevo abandono de Mark Olson. El cartel de no hay entradas en la Joy Eslava demostraba el cariño que se les tiene por aquí, algo que se ha notado desde el principio al ritmo de 'Waiting for the sun', la canción que abría la primera de las dos grandes obras de la banda, 'Hollywood Town Hall'. El sonido era envidiable y Gary Louris volvía a demostrar que es mejor cantante que Olson. Todo parecía ir sobre ruedas pero fallaba algo. Teníamos una gran canción, una banda sonando bien y un cantante a la altura pero, sin embargo faltaba algo de empuje por parte de una banda que parecía ir con el piloto automático, más que en un concierto de rock, parecía que estuviéramos fichando en la oficina. Pero esa sensación no ha durado mucho y el concierto, y la banda, se han ido viniendo arriba gracias al público que abarrotaba la Joy y ha contagiado a la banda con su entrega.

Hace menos de un año Elvis Costello presentaba al mundo su autobiografía, 'Unfaithful Music & Disappearing Ink', un hecho que parece que ha influído, y mucho, a su última gira, Detour. Un espectáculo que recaló este domingo en el Teatro Monumental de Madrid y en el que Costello aprovecha para ir intercalando anécdotas sobre su vida y milagros entre medias de un repertorio espectacular interpretado de forma austera, con la única ayuda de la guitarra o el piano. Un formato espartano que crea una atmósfera íntima con el espectador perfecta para un espectáculo a medio camino entre concierto y monólogo.

Este domingo terminó el festival Tomavistas con buena nota, con una buena entrada de público y una mejora sustancial del sonido con respecto a la jornada inaugural. El parque Tierno Galván se ha mostrado como un escenario ideal para la celebración de este tipo de eventos con lo que sería una estupenda noticia que el festival tuviera continuidad. En lo musical las grandes estrellas de la tarde noche fueron Australian Blonde y Neuman, aunque el mejor concierto llegó con Luis Brea y el Miedo.

Lo de Bruce Springsteen & The Street Band este sábado en el Bernabéu es una nueva demostración de que no hay nadie en el mundo de la música a la hora de entregar un gran espectáculo para las masas que el Jefe y sus chicos, ni siquiera un sonido desastroso (por lo menos desde la grada) puede evitar la sensación de triunfo con la que se retira siempre el autor de 'Born to run'. Puede que estuviera en plena gira de conmemoración de 'The river' pero se hiciera más canciones de 'Born in the USA', puede que hubiera momentos en los que el sonido fuera una pura cacofonía, puede que ya no esté en plenitud física y puede que haya otros puedes, pero a la quinta canción, 'Sherry darling', este humilde cronista ya escribía en sus notas "estoy emocionado".

El rock and roll nació como banda sonora de la rebelión juvenil, como el instrumento definitivo del desparrame y las ganas de juerga, como liberación de los instintos y ganas de montar un altercado. Con el tiempo se fue profesionalizando y dio cabida a cientos de estilos diferentes, pero cada cierto tiempo una nueva generación aparecía y volvía a las raíces del rock and roll primigenio de los 50. Primero fueron los grupos de garaje americano, estuvo el punk, los Strokes... A todos estos movimientos siempre se les ha acusado de lo mismo, de básicos, de no saber tocar, de no tener técnica. Claro que para tocar la, re y mi mientras se berrea 'Louie, Louie' no hace falta técnica, ni pericia instrumental, sino actitud. A Hinds, por lo visto ayer en Joy Eslava, les sobra y la fiesta que montaron entre los asistentes a su concierto fue digna de 'Desmadre a la americana'.

El concierto de los Flamin' Groovies en Madrid fue una experiencia bastante extraña en la que se pasó del éxtasis de ver a Roy Loney, el cantante original de la banda, incendiar el escenario con canciones de 'Teenage head' y 'Flamingo' al gatillazo final de quedarnos sin bises y, acabáramos, sin escuchar la mejor canción del grupo, 'Shake some action'. Así que pasamos de una noche que pudo ser histórica a una gran decepción, como si fueramos niños que después de pasar las mejores navidades nos dijeran que los Reyes son los padres, así que habrá que citar a la filósofa del desengaño y gritar aquello de "No te lo perdonaré jamás, Cyril Jordan. Jamás".

Rosendo cerró anoche en Madrid su triunfal gira 'Mentira me parece' con gritos de '¡Presidente, presidente!'. El de Carabanchel se lo tomaba a güasa ("Estáis 'chalaos'") pero las más de 5.000 personas que abarrotaban el Barclays Center (el Palacio de los Deportes de toda la vida) lo tenían claro, el ex Leño es el presidente, por mayoría absoluta, del rock español.

Había muchas ganas de ver en directo a uno de los principales nombres del año, no en vano su 'Are we there' no deja de aparecer en todas las listas de mejores discos del año (sin ir más lejos es el segundo en la de este periódico) y le ha supuesto la confirmación como artista de primer nivel tras el espléndido 'Tramp'. Además la fecha de ayer dentro de la programación del ciclo American Autumn de SON Estrella Galicia suponía el cierre de su larga gira de presentación. Todo parecía predispuesto para una noche triunfal pero, si bien fue un gran concierto, puede que no alcanzase las enormes expectativas que había generado.

A Sharon Jones le diagnosticaron un cáncer el año pasado, algo que cuesta horrrores imaginar viendo el alarde de energía y vitalidad con el que conquistó el escenario de La Riviera anoche. Claro que en ello mismo está la misma explicación del asunto, Sharon Jones es una fuerza de la naturaleza y, junto a los Dap Kings, sus actuaciones actúan de terapia milagrosa contra todo tipo de enfermedad y depresión.

Crónica del concierto

La actuación de Angel Olsen en Madrid fue algo así como un 'coitus interruptus', con la artista logrando por momentos un nivel de intimidad tremendo con la audiencia pero sin llegar a sobreponerse del todo del hecho de que el elemento más importante de la autora de 'Burn your fire for no witness', su voz, no se encontrara en su mejor día.

Crónica del concierto en Joy Eslava

Que Low venían presentando nuevo disco quedó bien claro desde el principio. Las cinco primeras canciones del concierto en la Joy Eslava pertenecían al reciente 'The invisible way'. Es más desde las 21:23 en que comenzaron con 'Plastic cup' hasta las 22:54 en que se despidieron con 'I hear... goodnight' sonaron ocho de las once canciones que lo componen. El concierto, por tanto, se pareció bastante a ese disco y alternó momentos de absoluta belleza con pasajes más plomizos y, en general, se echó de menos algún cambio de ritmo, algún ejemplo de su faceta más soleada.

Crónica del concierto

Habían pasado once años, pero aún resonaban en La Riviera los ecos del increíble 'Satellite of Love' con el que Los Enemigos dijeron adiós. En todo ese tiempo ningún grupo ha cogido la corona del rock patrio, así que Josele, Fino, Chema y Manolo regresaron a casa para reclamarla y demostrar que son la mejor banda de rock´n´roll, perdón de rocanrol, de este extraño país. Y punto.

Crónica del concierto

Lo de Ocean Colour Scene tiene mucho mérito, tras más de dos décadas de carrera, y sin que ningún medio les preste mucha atención desde el lejano 'Mechanical wonder' de 2001, consiguieron una entrada cercana al lleno en La Riviera de Madrid y eso que venían presentando un disco bastante flojo, 'Painting'.

Los suecos presentaron sus dos 'Road Salt'

Algunos daban por muertos o heridos de muerte a los suecos Pain of Salvation. No había nada más que ir a uno de sus conciertos de esta gira para comprobar que es absolutamente erróneo. La nueva era de la banda consolida y asienta la calidad que atesoraban ya y ofrecen uno de los mejores directos posibles en estos momentos en el progresivo internacional. Impresionantes.

Noche de blues y hard-rock en la capital

Uno no termina de comprender a esta sociedad posmoderna por mucho que le dé vueltas, como si de un cubo de Rubik se tratase. Intentas cuadrar las cosas, pero no. No encajan. Nos obligan a seguir unas modas para estar 'in'. Pero cuando te quieres dar cuenta, en el arte, en lo puramente estético, quien de verdad se mueve por los caminos del buen gusto, regresa a los 70. Y sí, cuando uno ve en una noche a dos grupos tan prometedores como Última Experiencia y The Brew de nuevo juntos se pregunta: ¿cómo puede haber tanto joven suelto botando con estas interesantísimas bandas de rock en lugar de escuchar la música electrónica o latina que ponen en los garitos de moda? Pues la respuesta es fácil... porque volver a los 70 es lo realmente moderno. Lo dicho: musicalmente. y con gusto, hablando.

Crónica del concierto

Ambiente de concierto grande en Madrid, entradas agotadas varios días antes, gente buscando una entrada de última hora, una Heineken que se quedaba pequeña ante las ganas de reencontrarse con un grupo al que el éxito mayoritario le dio la espalda pero que se labró un grupo de seguidores fieles y la etiqueta de grupo de culto dentro de lo que se vino a llamar como Americana.