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     11 de abril de 2021

San Isidro 2012

De los fiables e independientes críticos Cabrera y Arranz

Jamás un libro ha tenido un título más acorde con la realidad. Más denominador común de los aficionados, casi sin excepciones. El que califica a esa especie de mundial táurico que es el ciclo isidril, en su edición de 2012, como no sólo malo, sino el más flojo de la larga trayectoria de este abono que es el más importante del planeta. Dos de nuestros críticos más independientes y cañeros, Rafael Cabrera y Ángel Arranz, son los autores de 'San Isidro 2012. La peor feria de la historia', que edita Egartorre. Se presenta este jueves 14, a partir de las 19,30 horas, en el Aula de Tauromaquia de la Universidad CEU San Pablo.
 

De los fiables e independientes críticos Cabrera y Arranz

Jamás un libro ha tenido un título más acorde con la realidad. Más denominador común de los aficionados, casi sin excepciones. El que califica a esa especie de mundial táurico que es el ciclo isidril, en su edición de 2012, como no sólo malo, sino el más flojo de la larga trayectoria de este abono que es el más importante del planeta. Dos de nuestros críticos más independientes y cañeros, Rafael Cabrera y Ángel Arranz, son los autores de 'San Isidro 2012. La peor feria de la historia', que edita Egartorre.

Nuevo y original trofeo 'Maná' a matadores y novilleros

La lluvia que no cesa. La de trofeos relativos a la Feria de San Isidro, y también a la del Arte y la Cultura, que continúan sabiéndose una vez que se reúnen los distintos jurados. Uno de ellos, muy original e inédito hasta ahora: el que se da a la faena más artística. Lo otorga el restaurante Maná, de Alpedrete, y ha recaído en el matador David Mora y el novillero Noé Gómez del Pilar.

Gran faena del vasco no rematada con el estoque

San Isidro se cerró con una interesantísima corrida de Adolfo Martín, con varios toros bravos, a la que sólo le echó bravura, amén de buen toreo Iván Fandiño, que marró a espadas la faena de la Feria y un triunfo sonado. Juan Bautista se justificó y Moreno, como se esperaba, anduvo medroso.

Volteretón del salmantino y nulo lucimiento de Rafaelillo y Bolívar.

Cuadri no defrauda. Una vez más echó en Las Ventas una corrida seria, honda, con buena nota en el caballo y tan encastada como exigente para los coletudos, uno de los cuales, Castaño, fue atropellado en un descuido sufriendo fortísima conmoción cerebral. Rafaelillo y Bolívar se entregaron, que no es poco. O sí.

No hubo abuirrimiento en el ruedo ni en los tendidos

Valor de Robleño y capacidad lidiadora versus toros duros y antiguos. Una ecuación en la que nadie se aburrió, como  siempre con los bureles de José Escolar, y en la que el madrileño se justificó plenamente. José María Lázaro, inexperto en estas lides, cumplió, y López Chaves se limitó a quitarse a los de su lote. 

Descastadísimo encierro con nulas opciones para Frascuelo y Garibay

Javier Castaño, profesional y lidiador, fue el único protagonista positivo de otra plúmbea tarde 'gracias' a otro encierro descastado y manso, con matices, de Carriquiri que aburrió a Frascuelo y Garibay e incluso al propio salmantino en su primero. Mas supo explotar la poca sangre brava del sexto dándole las ventajas ante el penco y nos sacó del sopor insoportable ganándose el reconocimiento y gratitud de los parroquianos.

Sensacional actuación malograda estadísticamente con la tizona

La religión laica del toreo tiene un nuevo aspirante a sumo sacerdote. Noé Gómez, conocido profesionalmente com Gómez del Pilar, que conquistó la catedral venteña con dos faenones plenos de rabia novilleril, valor y toreo, muchísimo toreo, sólo estropeado a efecto estadísitcos con la espada, con la que se cerró la Puerta Grande. Pero su impacto fue máximo, dentro de un festejo variado e interesante en el que se lidió un buen encierro de Guadaira y en el que Alberto Durán y Damián Castaño, perjudicados por la exhibición de su compañero, pasaron de puntillas.

Marín y Pinar dieron la cara aunque por debajo de la corrida

Segundo milagro de San Isidro, muy rácano en esta Feria e regalarnos el preciado don de la casta en los bicornes, donde sólo la aportó hasta ahora -y van 18 festejos,18- la corrida de Alcurrucén. Y que volvió a aflorar este domingo en un interesantísimo encierro, con diversa gradación, de Baltasar Ibán. Y a sus ventajas e inconvenientes se enfrentaron Serafín Marín y Rubén Pinar con máxima entrega que no fue suficiente para desorejar a sus bicornes. Mientras que el mexicano Spínola ni lo intentó. 

Se quedó sin oreja por pinchar; regular Silveti y mal Luque y los cuvillos

La tarde iba cuesta abajo cuando Castella, que reaparecía tras el percance de hace una semana en este coso, se jugó la vida literalmente con el quinto y emocionó a tope al público. Pero marró a espadas y no hubo premio físico, aunque sí moral. Fue lo único de especial relevancia de una tarde con descastados y flojos 'cuvillos', como los sobreros, salvo ese segundo del francés, en la que el mexicano Silveti confirmó dejando detalles y Luque anduvo fatal.

Sólo unas verónicas de Morante y voluntad de sus compañeros

Esta es la crónica de un fracaso anunciado. Con semejante ganadería, de Juan Pedro Domecq, tan del gusto de las figuritas, y Curro Vázquez apoderando a dos de ellas, Morante y Cayetano, herido y sustituido por Talavante, todo estaba atado y bien atado para el petardo. Un encierro de mulos inválidos sin nada que ver con el toro de lidia, con los que se estrelló la terna, salvo un quite mágico por verónicas del de la Puebla y detalles sueltos del mexicano Juan Pablo Sánchez que confirmaba, y voluntad de Talavante. O sea, nada prácticamente. Otra estafa al público.

Regular tirando a mal Perera y pésimo El Cid

Qué bon vasallo si oviese bon señor. La frase del cantar del Mío Cid viene perfecta para calibrar lo acontecido este martes en el festejo isidril. Un gran encierro de Alcurrucén desaprovechado íntegramente por las supuestas figuras: el otro Cid, el coletudo, y su compañero Perera. Y aprovechado sólo a medias por un Fandiño excesivamente acelerado, pero siempre con la verdad y la máxima entrega por delante.

Fracaso ganadero de Antonio Bañuelos

Tras tres horas de corrida, con nueve toros en el ruedo, la undécima de la Feria de San Isidro se despedía con una oreja merecida para Morenito de Aranda y un buen tercio de varas a cargo de Nacho Meléndez, picador del mexicano Zotoluco. Poca cosa para una tarde que se convirtió en noche y se hizo, a ratos, interminable.

Pésima corrida de Guardiola con Pinar cerca del triunfo

Ea, ya se sabe. Esa, el refranero español es muy sabio y olé. Ea, el mejor escribano echa un borrón. Como El Fundi, que nunca olvidará su último festejo en San Isidro, cuando fue incapaz de matar a 'Contable' y recibió los tres avisos. No fue la tarde del madrileño, pero sobre todo del pésimo y complicado encierro de Guardiola, que sustituyó al anunciado de Peñajara -al que es justo y necesario añadir la lluvia continua y el pésimo estado del ruedo- ante el que Uceda cumplió y el albacetense Pinar malogró un triunfo con su punto fuerte: la espada.

San Isidro. Regular Juan Bautista y mal El Payo

El dios de la lluvia no se quiso perder la resurrección profesional, al menos por un día, de uno de los matadores con más clase, Matías Tejela, que tras sus fenomenales inicios en esta categoría sumando triunfos en Madrid, lleva varios dormido, incluyendo su anterior tarde en este horroroso San Isidro. Brillando con percal y pañosa, Tejela, al que el presidente negó la oreja -de su primer bicorne- hizo lo único destacable de una tarde climatológicamente tan desagradable como el ciclo hasta ahora. Regula un poco entregado Juan Bautista y muy mal El Payo, todos ante un encierro lustroso y manejable de Torrestrella. 

Pésima corrida de Fermín Bohórquez

Vamos empeorando. Parecía imposible, pero esta empresa es capaz de ello. Cójase una de las más aborregadas ganaderías, pongamos que hablo de Bohórquez... en sustitución de otra que tampoco le va a la zaga en criar nurros con cuernos, pongamos que hablo de Manolo González, y el fracaso está asegurado. Con semejantes animales, en referencia, claro, a lo que salía por toriles, sólo Saldívar destacó en algunos pasajes, mientras que Barrio lo intentí y Abellán ni eso. La mayor ovación fue para Florito cuando obligó al quinto de la tarde, devuelto, a entrar en corrales.

El francés aguantó en el ruedo hasta matar sus dos toros

Corrida de expectación, corrida de decepción. O casi. Porque el encierro de las dos divisas de Victoriano del Río, escogido por y para la terna de figuras, resultó descastado y blando. Aunque el esfuerzo de Castella, tras ser herido por el primero, le reportó una oreja y el sexto permitió cierto lucimiento de un Talavante con mucha verdad. Manzanares pasó de puntillas.

Decisión del matador vasco, ante descastados 'Montecillos'

Iván Fandiño es un valor seguro en Madrid, donde el año pasado arrancó a base de jugársela y de buen toreo, su camino hacia los altos puestos del escalafón. Como en esta isidril Corrida de la Prensa, donde nos despertó del habitual sopor que maldice este festejo. Cortó una oreja del sexto en lo único destacable por la mansedumbre abismal de los bicornes de El Montecillo, frente a los que El Cid y César Jiménez poco pudieron hacer.

Gran actuación del picador José Ney

Gallo nos lo puso fácil a los cronistas con su apellido: se la jugó con valor ante su lote y fue lo más destacado, para bien, el día del Patrón. Para mal ya teníamos a un vergonzoso Julio Aparicio, que no pudo estar peor con percal, flámula y tizona. Y para nada se visitó de luces Curro Díaz con dos bicornes imposibles para el lucimiento dentro de un encierro bien presentado pero con muchos problemas.

Mala tarde de Salguero y pésima de Conchi Ríos

¿Desparpajo? ¿Recursos? ¿Creatividad? ¿Tranquilidad impropia de un debutante? La respuesta es 'sí a todo. Pero mayormente, torería en cantidades industriales. La que flameó Gonzalo Caballero en la primera novillada y que le reportó una oreja, también la primera para los coletudos a pie, de la Feria. Regular tirando a mal Tulio Salguero, y mal tirando a muy mal Conchi Ríos. 

Pésimos bicornes y apuntes ortodoxos del salmantino

Podríamos no ser nada originales y seguir con la racha de titulares en las anteriores de esta desatrosa Feria, como se preveía. Pero, al menos, en el festejo de este domingo, con otro pésimo encierro, mal presentado y con el que tragaron veterinarios y presidente, hubo un chaval que dio el paso adelante, Juan del Álamo, que se salvó de la quema, a diferencia de sus compañeros Tejela y Tendero.

Descastado encierro en el ruedo y sopor en los tendidos

Esta es la crónica de un petardo anunciado. El inicio del largo, demasiado largo ciclo isidril, fue horroroso de tedio y aburrimiento, como, ¡ay!, nos esperan muchas tardes. Fundamentalmente por el descastaniento del ganado, sí, como era de esperar de esta divisa de El Cortijillo. Aunque tampoco los coletudos Abellán, Leandro y Nazaré aportaron casi nada. Esta es la crónica de un petardo anunciado.

30 días seguidos de festejos en Las Ventas

El santo patrón de Madrid vuelve a pasar revista al estado de la cuestión... de la cuestión taurina. En principio, con pocas esperanzas de que  la Fiesta apruebe el duro examen que la afición de la cátedra de Las Ventas exige en la Feria de San Isidro. Pese a la rebaja este año en 3 millones del canon de la empresa Taurodelta, hay pocos carteles rematados y ausencias de los coletudos más caros como José Tomás, Enrique Ponce, El Juli. Y Morante sólo hace un paseíllo. En cualquier caso, entre el ciclo isidril y el del Arte y Cultura, nos espera un a priori escasamente mes de festejos continuados. Que Dios reparta suerte.

Propuestas literarias para la feria de San Isidro

Cuatro días, cuatro, quedan para que salga el primer pañuelo blanco de la feria de San Isidro. Y aunque el toro y lo que sucede en el ruedo son el centro de la cuestión, en torno a ellos se mueve toda una industria cultural que tiene su punto álgido en estas cuatro semanas de empacho táurico.

Feria del Arte, la Cultura y... el dinero

La Asociación Juvenil Taurina Española quiere, mediante este escrito, hacer público su malestar y desconcierto ante los carteles
presentados por la empresa Taurodelta de cara a las próximas ferias de San Isidro y del Arte y la Cultura. Los peores presagios se han hecho realidad

No son unos carteles cualesquiera. Son una auténtica, genuina y brutal provocación. Y lo son a la sensibilidad de los amantes del arte y a la inteligencia de los aficionados. Me refiero, claro está, a los así llamados carteles de la feria taurina de San Isidro 2012 en Madrid y de los obligados festejillos adláteres cual ladillas,  aunque osen llamarse "feria del arte y la cultura". ¡Toma canelita fina! Me recuerda aquella fonda resquebrajada y carcomida, de mugre centimétrica, que ofrecía:" el señor de los mares de Poseidón bañados en el elixir de Atenea". Eran sardinas en lata.
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