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     3 de diciembre de 2021

san isidro 2018

La tradicional Corrida de la Prensa cerró la Feria

Un encierro escaso de casta dio por tierra con la ilusiones del lorquino, Manuel Escribano y Emilio de Justo

El esperado final del ciclo isidril en la Corrida de la Prensa con los toros de Victorino Martín, que lucieron divisa negra al pisar Las Ventas por primera vez tras la muerte de su mítico creador, no fue en paralelo con la expectación. Ni Don Felipe de Borbón, que por fin acudió a una corrida, se quiso perder un festejo que resultó cárdeno –léase gris- por el poco juego de los bureles a los que sólo un entregadísimo Paco Ureña sacó partido, quedando en voluntariosas las labores de Escribano y De Justo.

El presidente Gonzalo de Villa también pasa a la historia al ceder a la petición del habitual público festivalero y sin rigor

Ese público festivalero que asiste a las corridas de rejoneo, incluido el de Las Ventas, en connivencia con un presidente dadivoso toda la Feria, Gonzalo de Villa, lograron ayer que en la Monumental se hiciera historia con el rabo que cortó -además de las dos orejas, claro- Diego Ventura a su segundo enemigo. Un trofeo que hacía 46 años que no se daba en el coso. El rejoneador -que alcanza ya 16 Puertas Grandes de Madrid- completó una gran tarde con un total de cinco orejas y rabo y salió a hombros junto a Andy Cartagena, que obtuvo dos y suma su 10ª salida a hombros. Se lidiaron toros reglamentariamente despuntados de Los Espartales.

Magnífica faena de Moral, que cortó una oreja de peso, cogida grave de El Cid y alterntiva digna de Ángel Sánchez

De vez en cuando la vida te besa en la boca, como dice una de las grandes canciones de Serrat. Que trasladado a la tauromaquia significa que muy de cuando en cuando sale por chiqueros un gran toro y le hace frente un no menos gran torero. Como ocurrió este viernes con ‘Chaparrito’, de Adolfo Martín, con el que festoneó una extraordinaria faena Pepe Moral, que cortó una oreja de muchos quilates. La cruz fue para El Cid, herido por su primero. Entre ambos, se doctoró con dignidad Ángel Sánchez.

Corrida exigente que fue mucho al caballo y en la que el mejor fue Javier Cortés, que resultó cogido

El cada día más inusual primer tercio, que no en balde, o sí, se llama tercio de varas, fue el gran protagonista de la tarde merced a las dos divisas ‘sanatcolomeñas’ que lidiaron sus bureles: Rehuelga y Pallarés. Gracias a ellos, con ciertos altibajos -como en su catadura codiciosa-, se pudo disfrutar de la belleza de esta suerte en desuso con dos varilargueros destacados, en este orden: Agustín Romero y Héctor Vicente. Javier Cortés, herido de pronóstico reservado por su segundo, fue el más entonado con algunos dibujos sueltos de Iván Vicente y un vulgar Javier Jiménez.

Presencia y presidencia de honor de Don Juan Carlos

Mal encierro de Alcurrucén en esta corrida de Beneficencia con detalles de Ferrera y ninguno de Perera

Es una tómbola tan facilita que casi basta con echar para que te toque. O sea que casi es suficiente con hacer el paseíllo y no marrar a espadas para que en tu esportón te caiga una oreja. Como la que cortó Ginés Marín este miércoles en la tradicional corrida de Beneficencia, con el Rey emérito en el Palco de Honor con un mal encierro de Alcurrucén en el que también destacó Antonio Ferrera y pasó de puntillas Miguel Ángel Perera.

Ovaciones para Fernando Robleño y Luis Bolívar en un toro y otra mala tarde de Rafaelillo

En la semana de las divisas duras, que este miércoles tienen un paréntesis con la corrida de Beneficencia, José Escolar salvó los muebles, por ahora, tras los sucesivos petardos de Miura y Saltillo. No es que sus bicornes fueran paladines de la bravura y la casta, pero ofrecieron un juego interesante que no supieron aprovechar de forma total los componentes de la terna. Aunque, al menos, Robleño y Bolívar brillaron ante uno de los de su lote, mientras Rafaelillo mostró el mal momento que atraviesa.

Esaú y Sebastián Ritter no tuvieron opciones

Vuelta al ruedo justa para un Chacón que pide paso en grado sumo e injusta para 'Asturdero'

La cara y la cruz de la Fiesta. En toros, con una descastadísima y muy peligrosa corrida de Saltillo, más propia de la tauromaquia de hace un siglo, en la que sin embargo lució el primero, premiado de modo excesivo con vuelta al ruedo. En coletudos, con un Octavio Chacón lidiador -y director de lidia capaz- en grado máximo toda la tarde y con Esaú Fernández y Sebastián Ritter con lotes imposibles que le cercenaron cualquier oportunidad de lucimiento. Cara y cruz de la Fiesta.

Sólo Pepe Moral escuchó una ovación

Sin trapío ni casta los bicornes de la histórica divisa volvieron a fracasar como en 2017

Repetición de la jugada un año después. Si el encierro de los cada vez menos míticos miuras en 2017 dejó mucho que desear, tampoco mejoró nada ahora. Incluso su presentación fue peor y parigual su escasez de casta y fuerzas, con lo que la terna tuvo pocas opciones, aunque Pepe Moral se acercó al triunfo con su primero que malogró con la tizona.

Lo más torero lo hizo él en una tarde de toros sin trapío y blandos con Castella y Manzanares de paso

La tómbola de trofeos en una cátedra venteña a la deriva en cuanto a exigencia está cada día más fácil. Pero la más facilonga y bochornosa ha sido para Cayetano, sin que el coletudo, guapuras al margen –o no- tuviera culpa, pues no sólo hizo lo que sabe, sino que anduvo entregadísimo toda la tarde, mucho más que las dos figuras que le acompañaban y que, con él, se trajeron una aún más bochornosa y verbenera corrida de Victoriano del Río, más bien una novilladita, con excepciones.

Mal encierro de El Pilar con el que se silenció a juan Bautista, Bolívar, Del Álamo y Galdós

La idea de una competición entre coletudos de los seis países más taurinos no era mala. Pero sí el planteamiento de un cartel sin figuras, salvo quizás el Colombo en su país de Venezuela, y con una ganadería, El Pilar, que no atraviesa un buen momento y que envió casi una novillada, que encima no embistió. De modo que en este festejo ‘light’, sólo destacaron mínimamente el propio Colombo y el mexicano Luis David. Por aquello de que en el país de los ciegos... la suya fue una victoria a los puntos.

Corrida chica de Garcigrande/Hernández con un Ponce en su línea ventajista y facilonga y un Colombo desapercibido

Son seres superiores. Torearán mejor o peor, sí. Pero son seres superiores. Por ejemplo Sebastián Castella, que sufrió una de las más impresionantes cogidas de los últimos años cuando fue empitonado en la cara por 'Juglar', su segundo enemigo, volteado y perseguido con saña en la arena. Se temía cornada gravísima en la cara y en más lugares de su anatomía. Por fortuna, sólo fue la paliza y el francés, desmadejado, fue capaz de seguir y hacer una faena emocionantísima para la que el público, también emocionando, pidió y obtuvo el doble premio. Con una corrida de Garcigrande/Hernández escasa de trapío y casta,como es habitual con las figuras que los eligen, Ponce fue ovacionado y Colombo pasó desapercibido.

Pésimo encierro de Torrehandilla, que debutaba, y ninguna inspiración de Luque, Galván y Lorenzo

El largo abono isidril nos obsequia todos los años con más de un festejo en los que no pasa nada. Nada reseñable. Bien por culpa de los bicornes o de los coletudos. O de ambos, como este martes con una corridita de los dos hierros de Torrehandilla mansita y blandita a la que ni Daniel Luque ni David Galván ni Álvaro Lorenzo supieron sacarle el poco partido que los toros tenían dentro. Hubo, pues, empate a aburrimiento.

El domingo Pinar, Venegas y Del Pilar se estrellan con un pésímo encierro de Dolores Aguirre

El mal estado del ruedo venteño, por las lluvias caídas durante la madrugada y la mañana, hizo que los tres matadores anunciados este lunes en la 21ª de Feria, Javier Castaño, Sánchez Vara y Thomas Duffau -que iban a matar una corrida de Partido de Resina- y el presidente decidieran la suspensión del festejo. Una decisión que no gustó a los pocos aficionados que aguardaban en los graderíos, a los que se informó por megafonía. De modo que lo que sigue es la crónica del domingo.

El madrileño dio vuelta al ruedo en el sexto y fracasaron Marcos y Gardel, muy por debajo de los utreros de Fuente Ymbro

A la tercera no fue la vencida. El paso de la novillería andante por San Isidro ha dejado mucho que desear y poco que recordar. Quizás, este sábado a Francisco de Manuel, que le echó ganas, valor y apuntó buenas maneras. Aunque no como para echar una oreja en su esportón, regalo de ese mal presidente que es Gonzalo de Villa, como todos. Con un manejable encierro de Fuente Ymbro, que ofrecía el triunfo o buenas actuaciones en bandeja, pasaron desapercibidos los debutantes Marcos y Alejandro Gardel.

En otra tarde lluviosa, Juan Bautista pasó desapercibido

Tómbola orejera y triunfalista con buen toreo del extremeño y mucho valor tras dos serios revolcones del de Barajas

¡Madre mía! Cuatro orejas, cuatro, en una misma tarde en Las Ventas. Dos salidas a hombros en una misma tarde. ¡Madre mía! ¿Fue la desconcatenación del toreo? ¿Fue una corrida de las que se graban en la memoria 'per omnia saecula saeculorum? ¡Quia! No cabe duda que Talavante y López Simón estuvieron bien ante el blandito y comodito encierro de ‘cuvillos’ con un remiendo del Conde de Mayalde, pero no para tanto premio a lo grande. Mejor, estadísticas aparte, a lo chico.

Salvo el del triunfo y el sexto, la corrida estuvo muy mal presentada y Ginés Marín espeso

A tal señor, tal honor. En una de sus mejores tardes en esa plaza que tanto le exige, con razón, El Juli bordó el toreo moderno con ‘Licenciado’, un gran toro de Alcurrucén, que no merecía el feo espadazo de muerte, a la vez responsable de que el coletudo sólo echara una oreja en su esportón. Dicho lo cual, hay que criticar duramente que el resto del mano a mano fuera un fiasco por la pésima presencia y escaso juego de los flojísimos bureles, salvo el sexto, elegidos para el mismo. Una vergüenza y una tomadura de pelo, que no permitió más lucimiento al propio Julián ni a un Ginés Marín que anduvo espesote.

A tal señor, tal honor. En una de sus mejores tardes en esa plaza que tanto le exige, con razón, El Juli bordó el toreo moderno con ‘Licenciado’, un gran toro de Alcurrucén, que no merecía el feo espadazo de muerte, a la vez responsable de que el coletudo sólo echara una oreja en su esportón. Dicho lo cual, hay que criticar duramente que el resto del mano a mano fuera un fiasco por la pésima presencia y escaso juego de los flojísimos bureles elegidos para el mismo. Una vergüenza y una tomadura de pelo, que no permitió más lucimiento al propio Julián ni a Ginés Marín.

Silencios para Perera y Talavante

Las figuras trajeron un encierro de Victoriano del Río muy mal presentado y sin fuerza

Ya se sabe: llegan las figuras y desaparece el toro. Un petardo en cuanto a presentación el encierro que envió Victoriano del Río para la corrida de mandamases del escalafón, cómplices ellos, Perera, Talavante y Roca Rey, y sus poderdantes de ese trapío tan justo tan justo que era cercano al bochorno y más propio de una novillada. De la quema se salvó, en parte, el peruano que decidió pegarse un arrimón con el último, cuyas astas se pasó muy cera, y se llevó una oreja reglamentariamente concedida.

Poca inspiración en Curro Díaz, Morenito de Aranda y David mora que dio una vuelta al ruedo

Era un ilusionante cartel ‘de Madrid’. Compuesto por una terna de coletudos de corte artístico de los que tanto gustan en la cátedra, donde ya saben lo que es triunfar. Pero Curro Díaz, Morenito de Aranda y David Mora –que se pegó una vuelta al ruedo con muchos votos discrepantes- se habían dejado las musas en el hotel. Y los ‘ventorrillos’ –excepto el cuarto- y el remiendo de Valdefresno, la casta en la dehesa, si es que alguna vez la tuvieron, que se duda.

Salvó una tarde en la que Atienza y Cadaval desaprovecharon un noble encierro de Conde de Mayalde

El dios de la lluvia, que nunca falta en San Isidro, apareció en el último burel de la novillada con una fuerza bestial, casi bíblica. Y cambió el desarrollo mortecino de la misma hasta ese momento, y valiéndole a Toñete para echar una oreja en su esportón. Del resto, mejor olvidar porque él y sus compañeros de terna Pablo Atienza y Alfonso Cadaval dieron muchos pases a una novillada bonancible pero no torearon.

Cuando uno se acerca a las Ventas se juntan los apretujones, los guardias urbanos administrando el tráfico y pasos de peatones, y la gran explanada contigua a las plaza, donde puedes comprar cualquier suvenir taurino (capotes, banderillas, carteles…). Algo que está prohibido en Cataluña, o en Barcelona (cuando todavía había corridas de toros).

Defraudó un encierro descaStado de Alcurrucén con el que se estrellaron el mexicano, Curro Díaz y Del Álamo

La tómbola de orejas en que se ha convertido este ciclo isidril, con regalos a Espada, Manzanares y Castella, bajó más su nivel con el trofeo que obtuvo este sábado Joselito Adame. Fue merced a una labor populista rematada con un bajonazo, propia de coso de tercera y tal vez ni en el dadivoso Benidorm se la hubieran concedido. Defraudó en general, con algunos matices, la corrida cinqueña de Alcurrucén y tampoco el mexicano, Curro Díaz y Del Álamo estuvieron para tirar cohetes. En el espectáculo de rejoneo del domingo, con casi lleno, Diego Ventura, que tuvo balance de oreja, silencio y oreja, logró su 15ª Puerta Grande en el mano a mano con Leonardo Hernández, que obtuvo silencio, saludos y oreja. Con casi lleno se lidiaron toros de San Pelayo.

La auténtica ley que manda en la Fiesta volvió a lucir en la cátedra venteña. No, no la normativa taurina del B.O.E. ni el reglamento, no. Una que lleva protagonizando el espectáculo desde hace décadas sin solución de continuidad. ¡La del embudo! Lo estrecho para los modestos con el toro/toro y lo ancho para las figuras, con el semitoro/semitoro justo o aparente de cabeza pero sin remate ni culata o el 'novillo/novillo' colado como toro. Así aconteció en esta décima de abono, con una impresentable corrida de Jandilla, seguro que exigida por los dos mandamases del escalafón que hacían el paseíllo, Castella, que cortó una oreja facilonga al valor, que no al toreo, y Roca Rey, que ni eso. Padilla, vulgar como casi siempre, se despidió con el cariño de Madrid.

Desigual encierro de las dos divisas de Juan Pedro con un buen 3º

Excelente toreo de capote de Finito mientras Román no pasó de voluntarioso

Así, así se viene a Madrid. Como el segundo de la saga de los Adame, Luis David, no sólo entregadísimo y valiente toda la tarde, sino, lo que es más importante: toreando. Sus paisanos le jaleaban con fervor cuando recorrió el anillo con la oreja de muchos quilates que cortó al encastado tercero, y a punto estuvo de repetir con el complicado último. Pues, eso, ¡que viva México! En una mala corrida de Juan Pedro, Finito apuntó excelente torero de capote y Román se estrelló con un mal lote.

El fallo de Talavante con la tizona en el último le impidió abrir la Puerta Grande en una tarde triunfalista

Ya se sabe que en el país de los ciegos, el tuerto es el rey. Traducido a la crítica taurina significa que en tantas tardes isidriles que llevamos con poco que destacar, salvo Ureña, Fortes y Román y un par de toros, cuando se alumbra más toreo y no decae el interés todo parece perfecto. No es que haya que aplicar eso de que 'de torería y santidad, la mitad de la mitad', no. Pero simplemente que el balance triunfal de tres orejas, tres -las de Ferrera y Talavante indiscutibles-, algo tan difícil de hallar en las estadísticas venteñas, no significa que fuera un festejo memorable. Sólo que los extremeños aprovecharon los nobilísimos toros de Núñez del Cuvillo y Manzanares ni siquiera eso.

Fandi y López Simón pasaron casi de puntillas

Sólo una oreja del quinto para el lorquino por no rematar con la espada su excelente faena al segundo

Hacer el toreo. Casi 'na'. El toreo 'güeno'. El que aúna verdad, calidad y sentimiento. Algo muy difícil y que pocas veces dusfrutamos los aficionados. Pero de vez en cuando, como cantaba Serrat, "la vida te besa en la boca" y acontece el milagro. Como este martes en Las Ventas con un gran Paco Ureña de oficiante, al que, una vez más, sus fallos con la tizona le cerraron la Puerta Grande, aunque sí echó en su esportón una oreja de las de auténtico peso. Con un encierro desigual, en el que destacó el segundo, 'Cuba II', de Puerto de San Lorenzo, completaron la terna López Simón y Fandi, que estuvieron voluntariosos.

El encierro de Las Ramblas no ofreció opciones a la terna

El usía sorprendió con su decisión antirreglamentaria de mandar a los corrales a 'Opaco' por no embestir

Jesús María Gómez Martín. Quédense con este nombre. Porque ya está en la historia de Las Ventas. Porque ya está en la memoria del toreo. En la historia y en la memoria negra, eso sí. Pero ya figura ahí y su hazaña se leraá en el Cossío. Y se recordará 'per omnia saecula saeculorum'. Ahí es nada: devolver un toro al corral, por supuesto antirreglamentariamente, sin haber recibido ni un capotazo (el toro, se entiende). El hecho, insólito, aconteció con el cuarto de la tarde, 'Opaco' (en la foto), que salía huyendo a todo gas de los capotes, pero que, como todos, podía y debía tener su lidia. Mas no, el ya histórico señor Gómez, desenfundó el pañuelo verde para sorpresa de todo el cotarro. Fue lo más noticioso de una corrida plana por el escaso juego del encierro de Las Ramblas ante el que se estrellaron David Mora, Juan del Álamo, poco inspirados, y José Garrido con un lote casi imposible.

Sergio Flores fue ovacionado

Alberto Aguilar, obilgado a saludar al deshacerse el paseíllo, actuaba por última vez en Las Ventas

Unos ponen el listón por las nubes o casi y otros las regalan o casi. Porque si a Fortes le negó el usía una merecidísima oreja el pasado viernes, a Francisco José Espada, que no estuvo mal, le tocó la lotería este domingo con el presidente que le otorgó un trofeo de esos que pronto pasan al olvido. En un encierro desigual pero de mucho interés de Baltasar Ibán, Sergio Flores y Alberto Aguilar, que se despedía cumplieron.

Nada pudieron hacer Manuel Escribano y Daniel Luque

El malagueño mereció una oreja ante el último de una pésima bueyada de Pedraza de Yeltes

Normalmente los pitos y broncas son para los coletudos en sus malas actuaciones. Pero en este cuarta de abono, las tornas hacia un Fortes torero y valeroso, que recorría dos veces el anillo a petición del respetable tras su meritoria faena al sexto buey -sí, sí, buey, no toro- se tornaron lanzas hacia el presidente que le negó de manera injusta una más que mreecida oreja. De resto, nada que contar ante la bueyada -sí, sí, bueyada, no corrida de toros- de Pedraza de Yeltes con la que se estrellaron Manuerl Escribano y Daniel Luque. En el festejo de rejoneo del sábado cortaron oreja Martín Burgos y Andrés Romero y fueron aplaudidos Joao Telles, Rui Fernandes, Joao Moura y Leonardo Hernández, frente a toros despuntados reglamentariamente de Bohórquez.

Silenciados Joselito Adame y José Garrido

El valenciano malogró con la espada una faena de oreja frente al único toro salvable de Fuente Ymbro

El aficionado fetén siempre, o casi siempre, encuentra algo a que agarrarse en tardes en las que el denominador común es el aburrimiento. Y en el caso de este festejo del jueves, con razón. Ya que Román volvió a destacar, con buen toreo y agallas, en la plaza que tanto le ha dado. Aconteció en su primero, úncio salvable por su casta del encierro de Fuente Ymbro que sólo permitió detalles a José Garrido y nada a un Adame espesote.

Decepcionante encierro, descastado y flojo, de La Quinta

Los silencios son los máximos protagonistas en lo que llevamos de Feria. Si en la novillada del martes el balance fue de cinco y una sóla ovación, en esta segunda función, que era la primera corrida de toros, con los de La Quinta, que decepcionaron por estar ayunos de casta y de fuerza, aconteció lo mismo, y sólo Juan Bautista a la muerte del cuarto escuchó palmas. El francés (en la foto), como sus compañeros El Cid y Morenito de Aranda, vieron silenciadas el resto de sus labores.

Novillada más aprovechable de Guadaira de lo que lograron Garzón, Ochoa y Téllez

El tópico dicta que los calés no quieren buenos principios a sus cosas para que haya buenos finales. Dios los guarde. Ojalá sea verdad. Porque el largo -eterno- ciclo isidril de más de un mes de duración se ha iniciado con una novillada plúmbea en la que la terna del debutante David Garzón, el peor; Carlos Ochoa, con algunos breves apuntes, y Ángel Téllez, con el un mal lote, aburrieron frente a un encierro desigual de Guadaira pero al que debían haberle sacado más partido. Las únicas, y merecidas ovaciones, fueron para los pares de banderillas de los subalternos Andrés Revuelta y Juan Navazo. Como todo sea así, es para pegarse un tiro, aunque sea en el pie.

Gran expectación para un abono al que asistirán más de 800.000 espectadores hasta el 10 de junio

> Tomás y Morante, ausentes de una Feria con el resto de las figuras pero carente de imaginación en sus carteles

Los mundiales comienzan este martes 8 en el mejor de los escenarios. Los del toreo, claro, que para los futboleros faltan cinco semanas. Durante un mes largo, San Isidro hará un amplio repaso de la situación actual de la Fiesta en la catedral y cátedra de la Fiesta que es la plaza de Las Ventas. Como en el deporte rey con la presencia y teórica competencia de los mejores en los tres escalafones -de ahí mundiales y no mundial- profesionales. Pero... pero si en el fútbol la materia prima, el balón, es igual para todos no acontece lo mismo en los toros, porque las figuras 'juegan' con la materia prima elegida de lujo por ellos -las ganaderías comerciales, casi todas Domecq o de su procedencia y a su gusto- y dejan para el resto las llamadas duras (el balón de rugby). A pesar de lo cual, dada la extensión del ciclo, al menos hay sitio para este otro tipo de encaste. Al examen venteño comparecen esas figuras, con la ya tradicional excepción de José Tomás y este año la de Morante (los dos coletudos que más cobran) y todos los toreros emergentes y aspirantes a desbancarlos de su lugar de privilegio donde imponen, también en Madrid, sus gustos de hierros y compañeros. En definitiva, una Feria similar a todas las anteriores carente de imaginación o importantes novedades.

Plaza 1, la empresa venteña, presentó los carteles de la Feria

La ilustración de este año en toda la cartelería,programa y entradas se dedica al fallecido matador de toros Iván Fandiño

Por la Puerta Grande más importante del planeta taurino: la de Las Ventas. Por ahí, en un nuevos gesto de apoyo a la tauromaquia en estos tiempos tan contrarios a ella, entró el rey emérito, Juan Carlos I, para con su presencia apoyarla. El presidió la gala celebrada en el coso número uno del mundo, el más decisorio y decisivo del planeta táurico para presentar, por parte de Plaza1 la empresa que lo gestiona, los carteles de la Feria de San Isidro de este año. La Infanta Dña. Elena acompañó a Don Juan Carlos, así como, el Presidente del Senado, Pío García Escudero, y el Consejero de Justicia, Presidencia y Portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, que fueron recibidos en la Puerta Grande por los gestores de Las Ventas, Simón Casas y Rafael García Garrido.
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