El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Toledo,
Aurelio San Emeterio, anunció hoy que en el pleno que se celebrará el 20 de noviembre, el partido presentará una moción para retirar la Medalla de Oro de la Ciudad que, al término de la guerra civil, le fue concedida al general
Francisco Franco.
De esta forma, como indicó San Emeterio en declaraciones a Europa Press, el Grupo Municipal de IU presentará la iniciativa, "como expresión del compromiso del partido con la recuperación de la memoria democrática", dijo.
Asimismo, el equipo de Gobierno, continuó, pondrá en marcha varias medidas para "recuperar la memoria de los que lucharon en defensa de la república democrática", declaró.
En este sentido, San Emeterio adelantó que durante esta legislatura "solicitaremos la retirada de las insignias honoríficas al general Franco así como de los símbolos franquistas, de acuerdo con lo que establece la Ley de Memoria Histórica", concluyó.
Esclarecer la memoria de los represaliados del franquismo
Aurelio San Emeterio también ha manifestado que el Ayuntamiento de Toledo entregará a la Audiencia Nacional, una copia del Libro del Cementerio de la capital regional, con los datos de los años 1936 a 1942 que registran más de 1.300 enterramientos, "a la espera de una posible resolución".
El concejal y segundo teniente alcalde en el Ayuntamiento de Toledo, Aurelio San Emeterio, explicó que los datos responden a la "necesidad de esclarecer la memoria de los represaliados del franquismo", por lo que, "esperamos que la información aportada por el Consistorio sea tenida en cuenta por el juez Garzón".
El concejal señaló que el informe muestra la identificación de los nombres y del número de fosas encontradas, a los que se suma una copia del Libro de Registro del Cementerio Municipal, que recoge los datos concretos de los desaparecidos.
La documentación, que se remitirá la próxima semana al Juzgado de Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional, registra los datos encontrados desde el mes de septiembre de 1936, fecha en la que las tropas franquistas llegan a la ciudad, hasta 1943.
La investigación llevada a cabo se centra en el Patio 42 del cementerio de la ciudad, en el cual, desde comienzos del mes de septiembre, aparecen más de 40 fosas comunes bajo el epígrafe de desconocidos. Posteriormente, explicó San Emeterio, se registraron más entradas a partir del año 1937 hasta finales de 1938, en las que aparecen registrados tanto los nombres, como los apellidos de los fallecidos.
Por su parte, la Audiencia Nacional, que da esta oportunidad a través de la normativa de Memoria Histórica, "será quien, si tiene a bien ampliar la investigación, ofrezca al Ayuntamiento una posible resolución", dijo.
San Emeterio adelantó, por último, que el Ayuntamiento está trabajando en un proyecto para dignificar estas fosas comunes del Cementerio Municipal y la ubicación de un monumento en homenaje a las personas que "murieron en defensa del gobierno legítimo de la República Española", concluyó.
Datos registrados
El desmantelamiento del Patio número 42 del cementerio municipal de Toledo comenzó en 2002, fecha en la que, a través del Libro del Cementerio, que es un documento oficial donde se registran de forma minuciosa y exhaustiva todas las inhumaciones que se producen en la ciudad, se comprobó que, desde el 22 de septiembre de 1936, se registraron y enterraron en dicho patio, primeros milicianos con nombre y apellido que mueren en el primer asalto al Alcázar.
Esta situación cambia a partir del día 27 de septiembre y se mantendrá hasta enero de 1937, mientras que, durante estos meses se les registra como desconocidos contabilizándose un total de 905 personas. A partir de 1937 los registros aparecen con el nombre y apellidos del fallecido, sin otros datos como edad, o causa de la muerte contabilizándose un total de 92 personas.
Desde enero a julio de 1940 se utiliza el Patio 19, concretamente en los tramos 85, 87 y 88; desde finales de julio hasta diciembre del mismo año el Patio 31 en los tramos 84, 91, 95, 97, 96 y 103; así como el tramo 77 del Patio 43.
Durante los años 1941 y 1942, los patios utilizados para enterrar a los represaliados fueron el Patio 31 en el tramo 106; el Patio 17 en los tramos 153, 13; 47 y 46; y Patio 43 en el tramo 108.