Esto de dar un paso al frente y comprometerse con los demás es algo que no se recomendaba ni en la mili. Estaba mal visto porque parecía que si te ofrecías eras el pringao mientras que los listillos se especializaban en el escaqueo.
Sin embargo estamos en un momento en el que el voluntariado es cada vez más necesario y dignifica a quienes se apuntan a una labor de ayuda a los demás en un momento en el que hay más gente necesitada.
En el fondo no es infrecuente que veamos a gente de toda condición que es sensible a la desgracia ajena y que reacciona espontáneamente cuando ve que alguien te necesita. A veces hemos visto por la televisión a hombres y mujeres que están en las playas en época de verano y ayudan a los chavales de Cruz Roja y a la Guardia Civil a atender a los inmigrantes que llegan exhaustos y medio muertos en los cayucos. No está mal, pero hay que hacer mucho más y existen organizaciones que organizan la labor de quienes quieren aportar su tiempo a favor de los más desfavorecidos.
La crisis en la que vivimos está multiplicando a los que el Presidente de Cruz Roja, Juan Manuel Suárez del Toro, llama los sectores “más vulnerables” que antes eran los que tenían menos recursos y menos preparación para sobrevivir, y ahora empiezan a ser los ciudadanos del Primer Mundo, clases medias que no tienen ni para comer y van a centros de atención a marginales para recibir una ración. Esta es una situación hasta hace poco impensable en nuestro país y por eso estábamos especializados en ayudar a los que más lo necesitaban en las zonas más desprotegidas del mundo. En eso la sociedad española ha sido un ejemplo, y al celebrarse en estas fechas el décimo aniversario del Huracán Mitch que asoló extensas zonas de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, tenemos que recordar que en aquella oportunidad aportamos 87 millones de Euros, que Cruz Roja ha convertido en 500 proyectos en la zona.
Ahora toca volver a ayudarnos a nosotros mismos y esa aportación no tiene por qué ser solamente económica sino también personal. Ser voluntario en cualquiera de las ONG que tenemos en nuestro país es otra forma de ayudar.